viernes, 29 de junio de 2012

Viernes sobrio

Es hora de escribir
Porque la ansiedad ha de salir
Porque es un viernes sobrio,
Obvio, es cosa de un hombre solo.

La desazón de estar sin ser
Y de ser sin estar, un viernes
Sin siquiera llorar
Sin siquiera de ti un palpitar

La fútil e insalubre necesidad
De ser incapaz de absorber la realidad
Vivir absorto entre los pendientes,
Llorar y reír sin mostrar los dientes

Escribir sin pensar ni leer
Y luego, ser famoso sin placer,
Crecer entre angustias,
Morir entre dinero y la fragilidad ancestral

Así son los viernes sobrios,
Igual que los viernes alterados,
Son la historia que ni se acaba, ni se termina
La historia que apenas comienza.

C. Macci

jueves, 21 de junio de 2012

Tu lunar

Yo podría fundar mi historia,
mi vida,
los cimientos de mi riqueza
en ese lunar.

Podría gobernar,
desde ese puntito perfecto,
el mundo.

Conquistaría Júpiter,
demostraría la existencia de las deidades y sería feliz,
desde ese lunar.

C. Macci

ALG

miércoles, 13 de junio de 2012

Desarrollo

Desarrollo no es dinero,
Ni trabajo, ni ciencia.
Desarrollo es educación,
Moral y social.

Desarrollo es un cambio cultural,
Un estilo de vida y pensamiento
Que tiene su efecto generando
Trabajo, dinero y ciencia.

Quiero que seamos desarrollados,
Empezando por cambiar nuestras
Costumbres y comportamientos;
Seamos.

Seamos personas de bien,
De esfuerzo y dedicación,
De valores y ética.
Seamos lo que no somos.

Seamos desarrollados.

C. Macci

miércoles, 6 de junio de 2012

Rechazo

Lo intenté mas fuiste mi aberración,
Nada más, una pasión juvenil,
Lo pensé, lo dije, lo soñé
Y fui inseguro, fui hombre.

Te besaba con sinceridad,
Quise no darte besos de esa alcurnia
Y creí que te olvidaría un día,
Lo logré hasta que me olvidaste.

De repente supe que ya no me querías,
Que de mí no querías nada saber,
Sufrí, raramente,
Como sufro por mis amigos...

No te rechacé a ti ni a tu amor,
Rechacé mis decisiones,
Me hundí en miedos
Y he aquí, vivo sufriendo este fracaso.

El fracaso no fue dejarte,
El fracaso fue amarte y no liberarme
Entre tus dátiles, labios y piernas,
Fue sufrir con tu felicidad.

Me rechacé a mi mismo.
¡Qué calamidad!


C. Macci

JARG