Venimos de la esquina oscura,
Donde todo lo que pasa es noticia,
Una que otra cosa absurda,
Sin embargo casi siempre de alta alcurnia.
No sabemos para donde vamos,
Solo dejamos sonido como el viento
Que no lleva dirección ni aliento,
va a su ritmo, sin espasmos.
Así vamos, estrechando caminos,
Cotorreando, andando, en silencio
Y a veces en una eterna algarabía,
Como si fuera el fin del siglo.
Damos círculos perfectos,
Sobre la misma ruta de siempre,
Sin rumbo ni tormento,
Solamente viajando como el viento.
Y en la historia quedan solo
Vestigios raros y paranormales
De las locas locuras de los ancestros,
Que viajaban lento, sin círculos,
Sin remordimiento.
Y de nosotros? Ah, no queda nada.
Tal vez los esqueletos,
Algunas momias y aparatos
Que le muestren a las descendencias
Que creíamos en dioses y amuletos.
Entre las tumbas encontrarán enhuacados
Talentos, libros digitales, basura,
Todo lo que ves y piensas,
Todo lo que traemos desde donde venimos.
Somos de la esquina oscura,
No sabemos a donde vamos,
No existimos, no lloramos,
Solo estamos ocultos a los ojos de nuestros amos.
C. Macci
Estas letras, son parte de mi forma excéntrica de ver el mundo y de la manera como se hunde mi barcaza en las experiencias de vida. Carlos Macci.
domingo, 30 de septiembre de 2012
lunes, 17 de septiembre de 2012
Espiral
Hay palabras malsanas,
Personas insanas,
Existencias extrañas
Virus y arañas,
Sueños sin gloria,
Alegría y furia,
Risas, y el mundo, todo,
Absuelto en dilemas,
Resuelto en sistemas,
Rayando la locura con nodos,
Escribiendo una historia,
Absurda,
Enclaustrada en escoria,
Buscando vanagloria,
Como un político
En un sistema elíptico,
Digo, espiral,
Como el sueño en estado catatónico,
Meramente astral,
Irreal.
Palabras malsanas,
Cualesquiera y mundanas.
Sin sentido.
Las hay y las dicen,
Las dicen y las hacen,
Las hacen y las escriben
Las mentes insanas
De estas sociedades paganas.
Y ante tanta existencia
Mantengo mi exigencia
Por leer y dormir,
Mejor que lo que hago: servir.
C. Macci
Personas insanas,
Existencias extrañas
Virus y arañas,
Sueños sin gloria,
Alegría y furia,
Risas, y el mundo, todo,
Absuelto en dilemas,
Resuelto en sistemas,
Rayando la locura con nodos,
Escribiendo una historia,
Absurda,
Enclaustrada en escoria,
Buscando vanagloria,
Como un político
En un sistema elíptico,
Digo, espiral,
Como el sueño en estado catatónico,
Meramente astral,
Irreal.
Palabras malsanas,
Cualesquiera y mundanas.
Sin sentido.
Las hay y las dicen,
Las dicen y las hacen,
Las hacen y las escriben
Las mentes insanas
De estas sociedades paganas.
Y ante tanta existencia
Mantengo mi exigencia
Por leer y dormir,
Mejor que lo que hago: servir.
C. Macci
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Barrena
De repente debería renunciar al mundo,
Me digo.
No es posible que entrando en barrena
Nadie acuda a ayudar.
La vida es una catástrofe,
Pero inicia en caída libre,
Girando sobre su propio eje:
Los problemas.
Nacemos sin paracaídas,
Y nos enfrentamos a las turbulencias
Desde temprano, como los gallos.
Y nos hacemos de agallas y valentía.
Morimos llegando al cielo,
Volando hacia el sol, o rumbo al suelo,
En un atardecer cualesquiera.
Y nadie acude a ayudar...
¿Qué importa la ayuda? - pienso.
[Mei dei, mei dei!]...
De por sí en esta vida, en este lienzo
Estamos para escribir los tormentos
Y ni siquiera para corregir la ortografía
Nadie ofrece "alluda" ni guía.
Es funesto,
Caer tan rápido como sea nuestro peso
Y ver las corrientes de aire,
Del que respiramos a diario
Decirnos adiós en nuestro viaje
Que inicia de manera salvaje
En las alturas,
Y que termina en algún peñasco
Luego de nuestra caída libre,
La que llaman vida
(paupérrima y obscena)
Que sucede cuando entramos en barrena.
C. Macci
Me digo.
No es posible que entrando en barrena
Nadie acuda a ayudar.
La vida es una catástrofe,
Pero inicia en caída libre,
Girando sobre su propio eje:
Los problemas.
Nacemos sin paracaídas,
Y nos enfrentamos a las turbulencias
Desde temprano, como los gallos.
Y nos hacemos de agallas y valentía.
Morimos llegando al cielo,
Volando hacia el sol, o rumbo al suelo,
En un atardecer cualesquiera.
Y nadie acude a ayudar...
¿Qué importa la ayuda? - pienso.
[Mei dei, mei dei!]...
De por sí en esta vida, en este lienzo
Estamos para escribir los tormentos
Y ni siquiera para corregir la ortografía
Nadie ofrece "alluda" ni guía.
Es funesto,
Caer tan rápido como sea nuestro peso
Y ver las corrientes de aire,
Del que respiramos a diario
Decirnos adiós en nuestro viaje
Que inicia de manera salvaje
En las alturas,
Y que termina en algún peñasco
Luego de nuestra caída libre,
La que llaman vida
(paupérrima y obscena)
Que sucede cuando entramos en barrena.
C. Macci
martes, 11 de septiembre de 2012
Ojos miel
Siempre hubieron, desde el inicio de los tiempos
Unos ojos espléndidos, color miel
Que en ellos me sumergía sin recuerdos,
En ellos aguantaba la respiración.
Sin querer me hicieron sufrir
Con sus pupilas perpetuas y amistosas,
Y en sus lágrimas afectuosas
Nacieron mis sentimientos sin correspondencia.
Fuiste, niña, mi mejor amiga.
Con tus ojos cual si fueran miel
Endulzaste esta vida desastrosa.
Fuiste. Creo que aún eres.
No es tu culpa.
Tus ojos son panales de miel,
Mis lamentos son abejas sin panal.
Fuiste siempre ideal
Para esta necesidad sincera.
Oh miel, eso eres en mi panal.
Oh, ojos...
Que se alimentan de las florecillas del mundo ideal
Cual si fueran abejorros.
Déjame saborear tus esfuerzos!
Déjame sentir tu dulzura extrema!
Déjame tomarte en mis manos
Como un oso el panal en su hocico...!
Déjame tener un beso
Déjame soñarte frente a un espejo...!
Oh, miel...
Endulza esta alma perdida,
Endulza esta adicción insana
Y haz de tu abejorro
Un esclavo sin vida ni alma.
Un hazmerreír tuyo,
Haz de mi un capullo.
Un cerillo
Que encienda la pasión sin brillo
Que tus ojos de miel
Absorben tan bien, como a la hiel...
C. Macci
Unos ojos espléndidos, color miel
Que en ellos me sumergía sin recuerdos,
En ellos aguantaba la respiración.
Sin querer me hicieron sufrir
Con sus pupilas perpetuas y amistosas,
Y en sus lágrimas afectuosas
Nacieron mis sentimientos sin correspondencia.
Fuiste, niña, mi mejor amiga.
Con tus ojos cual si fueran miel
Endulzaste esta vida desastrosa.
Fuiste. Creo que aún eres.
No es tu culpa.
Tus ojos son panales de miel,
Mis lamentos son abejas sin panal.
Fuiste siempre ideal
Para esta necesidad sincera.
Oh miel, eso eres en mi panal.
Oh, ojos...
Que se alimentan de las florecillas del mundo ideal
Cual si fueran abejorros.
Déjame saborear tus esfuerzos!
Déjame sentir tu dulzura extrema!
Déjame tomarte en mis manos
Como un oso el panal en su hocico...!
Déjame tener un beso
Déjame soñarte frente a un espejo...!
Oh, miel...
Endulza esta alma perdida,
Endulza esta adicción insana
Y haz de tu abejorro
Un esclavo sin vida ni alma.
Un hazmerreír tuyo,
Haz de mi un capullo.
Un cerillo
Que encienda la pasión sin brillo
Que tus ojos de miel
Absorben tan bien, como a la hiel...
C. Macci
sábado, 8 de septiembre de 2012
Un vuelo
Aquí despegan mis sueños,
Justo al límite de los espejos,
Donde la gente se compara y se compra,
Aquí inicia mi vuelo.
Y mientras alzo vuelo, como el halcón
Estoy mirando al cielo desde el balcón
Sollozando mis tormentos, en celo.
Desde este sitio, hecho con madera fina
Y adornada con cabuya y espinas,
Ofrezco en venta mi alma y mi cuerpo
A cuanta deidad exista en el viento
Y nada pasa, y el vuelo sigue.
Y mis alas, de porcelana, por cierto,
Ondean entre las nubes y en el conocimiento,
Y mis plumas, multicolores como un puma,
Engalanan mi existencia como a la playa la espuma...
Todo esto, mientras vuela mi mente
Y se acaba la pluma.
No obstante, absurdo e inconstante
Las letras fluyen desde aquí hasta allá,
Donde mi vuelo incesante
Se hace eterno, casi mutante.
C. Macci
Justo al límite de los espejos,
Donde la gente se compara y se compra,
Aquí inicia mi vuelo.
Y mientras alzo vuelo, como el halcón
Estoy mirando al cielo desde el balcón
Sollozando mis tormentos, en celo.
Desde este sitio, hecho con madera fina
Y adornada con cabuya y espinas,
Ofrezco en venta mi alma y mi cuerpo
A cuanta deidad exista en el viento
Y nada pasa, y el vuelo sigue.
Y mis alas, de porcelana, por cierto,
Ondean entre las nubes y en el conocimiento,
Y mis plumas, multicolores como un puma,
Engalanan mi existencia como a la playa la espuma...
Todo esto, mientras vuela mi mente
Y se acaba la pluma.
No obstante, absurdo e inconstante
Las letras fluyen desde aquí hasta allá,
Donde mi vuelo incesante
Se hace eterno, casi mutante.
C. Macci
Desde esta selva
Aquí voy por el fango
En esta selva que llaman destino,
Pensando en cómo olvidar mis miedos
Y también en como conquistar
Un reino con una princesa como tú.
Aquí voy, nada más superando mis propios obstáculos,
Tomando como apoyo tu cabello rizado
De manera que el fango movedizo
No me trague en su inmundicia...
Aquí estoy trabado entre sonidos
Tenebrosos y agudos,
Buscando el norte que el sol
Me permite desde esta selva,
Luchando para llegar a tu castillo
Y rescatarte de la soledad e inocencia
Para hacerte tan mía
Como lo es el destino que a ambos nos pertenece.
C. Macci
En esta selva que llaman destino,
Pensando en cómo olvidar mis miedos
Y también en como conquistar
Un reino con una princesa como tú.
Aquí voy, nada más superando mis propios obstáculos,
Tomando como apoyo tu cabello rizado
De manera que el fango movedizo
No me trague en su inmundicia...
Aquí estoy trabado entre sonidos
Tenebrosos y agudos,
Buscando el norte que el sol
Me permite desde esta selva,
Luchando para llegar a tu castillo
Y rescatarte de la soledad e inocencia
Para hacerte tan mía
Como lo es el destino que a ambos nos pertenece.
C. Macci
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