Eran esos días en los que los partidos
Eran traicioneros conocidos,
Todos tenían apellidos,
Uno era el hermano de un Nobel
Otro era el hijo de un derechista sucio
Que en su única virtud, eliminó el ejército
Para su beneficio.
El tercero era un hipócrita de un gobierno local.
Mi pueblo lloraba a diario,
Creía mentiras de los medios de comunicación,
Parcializados,
Vestidos de rojo y azul, con amarillo ó
Hartos del color verde de nuestras praderas
Y de las caderas y sombreros sin letras
Que se vestían con esos colores de la contra
Sin ser de izquierda.
Yo, siendo un normal sin más que una profesión,
Sabia que estábamos mal.
Quien eliminó el tren 20 años atrás
Ahora quería ser propulsor de su reactivación,
Y el otro, aprovechando su riqueza
Quería mas poder para diz que gobernar
El más callao' era una víbora de harto nivel de burocracia
Un desleal igual que los demás.
La crisis de los hospitales,
La apertura de nuestras piernas a los
Internacionales,
Nuestra inflación hija de la astucia
Ratera y filibustera de los asambleístas
Nos tenían en la calle.
Con hambre, sin casa, sufriendo.
Yo era profesional
Y aun así apenas vivía.
Yo era de esos que aprovecharon recursos
Y becas del estado benefactor,
De sus vestigios
Pero aun así, no estaba de acuerdo
Con el sistema,
Lo sabia, algo estaba mal.
Nuestra primer mujer presidenta
Carecía de gracia, apoyo, conocimiento
Ella sin querer, fue nuestra peor desgracia
No por ser mujer
Sino por llegar a entrometerse en
La guerra de hombres de verde
Sucios y rapaces.
Ya no habían agujeros para desahogar
Al pueblo y sus hijos
Ni el fútbol ni el boxeo, ni el ciclismo ni el atletismo
Ninguno de esos éxitos callaban
El sufrimiento e inconformidad del pueblo
Para peores, vinieron los religiosos
Y los que se gustan con su mismo sexo
E hicieron un espectáculo,
Un ridículo legal en busca de derechos
Que desviaba la atención
De nosotros los indignados.
No supe que pasaría,
Ni siquiera si existiría éxito en mis empresas
Si algún día, compraría un terreno
Para darle años tranquilos a mis viejos
No comía tranquilo
Vivía alterado, nervioso
Por culpa del gobierno.
Solo tenía a mi disposición
Este espacio
Esta ventana que miraba
Hacia la ciudad sitiada por
Abyectos y fariseos,
Por ladrones y Águilas
Y así, escondido entre la penumbra
Y el anonimato,
Pude ver nuestras desgracias floreciendo.
Lloré miles de veces.
C. Macci
Estas letras, son parte de mi forma excéntrica de ver el mundo y de la manera como se hunde mi barcaza en las experiencias de vida. Carlos Macci.
domingo, 29 de julio de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
Alegoría
No hay ningún secreto
En decir que la vida es miserable
Desde que se hace,
Hasta que te vuelves un féretro.
No es tampoco un oculto
Que decir la verdad
es siempre correcto,
De repente es falta de respeto.
Sobre la mentira, puedo decir,
Que es mentira que se pueda vivir
Sin hacerlo dos ó tres veces al día,
Me parece una herramienta de vida.
Del dinero, mejor no hablar,
Es prácticamente lo más superficial
Y tal vez la razón principal
Para creer que la vida es miserable.
De política ya lo han dicho todo
Menos que, sin esa mierda no hay desarrollo...
Lo sé, es totalmente un embrollo,
Pero eso nos impulsa a mejorar.
La riqueza más grande del mundo
Es el conocimiento, el estudio,
Por varias razones, pero especialmente
Porque te da criterio para sobrevivir.
Sobre el amor, debo declararme
Como no practicante,
Sin embargo le tengo un cariño impresionante
Al que dice que lo halla o que lo ha sentido.
La religión, ¡oh tema más escabroso!
Puedo solamente decir que no creo
En dogmas del humano
Ni en santos a base de oro y fama.
De la guerra, agradezco a mi naturaleza
Que nací en un país sin ejército
Que vive en guerra contra la abyección
Y la falta de conocimiento.
De la literatura sólo creo,
Que quien no lee más de 10 libros al año
Puede llegar a creer en la vida, el amor, la política
También en las religiones, el dinero y el dolor.
De arte podría escribir
Líneas hasta el fin del universo,
Incluir a la música en sus espectros,
Someter la vida a sus bases y conceptos.
Y así, hasta que se acaben mis latidos
Podría este servidor,
Escribir una alegoría tras otra
Sin llegar ser más que una hipérbole con vida y sin memoria.
C. Macci
En decir que la vida es miserable
Desde que se hace,
Hasta que te vuelves un féretro.
No es tampoco un oculto
Que decir la verdad
es siempre correcto,
De repente es falta de respeto.
Sobre la mentira, puedo decir,
Que es mentira que se pueda vivir
Sin hacerlo dos ó tres veces al día,
Me parece una herramienta de vida.
Del dinero, mejor no hablar,
Es prácticamente lo más superficial
Y tal vez la razón principal
Para creer que la vida es miserable.
De política ya lo han dicho todo
Menos que, sin esa mierda no hay desarrollo...
Lo sé, es totalmente un embrollo,
Pero eso nos impulsa a mejorar.
La riqueza más grande del mundo
Es el conocimiento, el estudio,
Por varias razones, pero especialmente
Porque te da criterio para sobrevivir.
Sobre el amor, debo declararme
Como no practicante,
Sin embargo le tengo un cariño impresionante
Al que dice que lo halla o que lo ha sentido.
La religión, ¡oh tema más escabroso!
Puedo solamente decir que no creo
En dogmas del humano
Ni en santos a base de oro y fama.
De la guerra, agradezco a mi naturaleza
Que nací en un país sin ejército
Que vive en guerra contra la abyección
Y la falta de conocimiento.
De la literatura sólo creo,
Que quien no lee más de 10 libros al año
Puede llegar a creer en la vida, el amor, la política
También en las religiones, el dinero y el dolor.
De arte podría escribir
Líneas hasta el fin del universo,
Incluir a la música en sus espectros,
Someter la vida a sus bases y conceptos.
Y así, hasta que se acaben mis latidos
Podría este servidor,
Escribir una alegoría tras otra
Sin llegar ser más que una hipérbole con vida y sin memoria.
C. Macci
viernes, 20 de julio de 2012
El ritmo
Empieza el ritmo que corre
Por las venas, acelerado
Sin dejar rastro, nos recorre
De allá para acá, ondulado,
En ondas que entran en una oreja
Y salen sin permiso por la otra,
Dando vida a las personas viejas
Dando energía a los jóvenes.
De repente, absorto, absorbido
Por la música, el viento es leve
Y los detalles de la existencia en el oído,
Están para hacernos ver y leer lo indeleble
Y también criticamos
Y también hablamos
Y también viajamos...
Y de nuevo empieza el ciclo,
Para sumergirnos entre sinfonías
Propias de la humanidad y su cinismo
Que también es alimentado,
Por sus ondas senoidales, del ritmo,
Pero no de la música,
Mas bien el del infame socialismo.
Pero me libera, a mí y a quien quiera,
De estas cosas que nadie espera,
De las ideologías absurdas
De las que me quejo por horas,
Y cuando esto pasa
Creo que es hora de hacer nueva
Música, de hacer mi propio ritmo
Para liberar a quien aún está atado
A la sociedad y vida enajenadas.
No acaba ni cuando está en silencio,
Imposible,
Recordarás que el silencio es música,
Espiritual, real
Y es quien da ritmo al tiempo
Y tiempo al ritmo.
El ritmo no acaba,
Hay que disfrutarlo
Y elevarlo al alma,
Darle libertad y volar junto a su calma
Dentro del pentagrama.
C. Macci
Por las venas, acelerado
Sin dejar rastro, nos recorre
De allá para acá, ondulado,
En ondas que entran en una oreja
Y salen sin permiso por la otra,
Dando vida a las personas viejas
Dando energía a los jóvenes.
De repente, absorto, absorbido
Por la música, el viento es leve
Y los detalles de la existencia en el oído,
Están para hacernos ver y leer lo indeleble
Y también criticamos
Y también hablamos
Y también viajamos...
Y de nuevo empieza el ciclo,
Para sumergirnos entre sinfonías
Propias de la humanidad y su cinismo
Que también es alimentado,
Por sus ondas senoidales, del ritmo,
Pero no de la música,
Mas bien el del infame socialismo.
Pero me libera, a mí y a quien quiera,
De estas cosas que nadie espera,
De las ideologías absurdas
De las que me quejo por horas,
Y cuando esto pasa
Creo que es hora de hacer nueva
Música, de hacer mi propio ritmo
Para liberar a quien aún está atado
A la sociedad y vida enajenadas.
No acaba ni cuando está en silencio,
Imposible,
Recordarás que el silencio es música,
Espiritual, real
Y es quien da ritmo al tiempo
Y tiempo al ritmo.
El ritmo no acaba,
Hay que disfrutarlo
Y elevarlo al alma,
Darle libertad y volar junto a su calma
Dentro del pentagrama.
C. Macci
domingo, 15 de julio de 2012
Ansiedad
Sabe a desazón e inconformidad,
Huele a desesperación interna
Se conjuga fuerte en soledad
Y no deja tiempo ni cuerpo sin terna,
Tampoco es natural,
Ni es fácil domar a la ansiedad,
Si es mental
Debe ser tratada, aunque parezca raro
Con mayor control personal
Si no, con un poco de psiquiatría.
Es un mal necesario,
Parece que todos lo padecemos,
Algunos con mayor gravedad
Otros ni saben lo que da,
Mas sin embargo, existimos
Con o sin esta enfermedad,
Que nos hace efímeros
Y nos vuelve humanos,
Que nos saca de quicio
Y nos vuelca hacia la tristeza,
O inclusive, depresiones y rareza.
La odio, a la ansiedad,
Que me mata de a poco
Y me ahoga sin agua, sin aire
Me deja solamente con un donaire
Y una ambición, una razón abstemia,
Ya da igual, me hace mal...
Y la gente que nos rodea,
Sufre sin saberlo,
Ni siquiera podrían entenderlo,
Padecer de esta porquería
Es por ocasiones donoso,
Y en su mayoría doloroso.
C. Macci
Huele a desesperación interna
Se conjuga fuerte en soledad
Y no deja tiempo ni cuerpo sin terna,
Tampoco es natural,
Ni es fácil domar a la ansiedad,
Si es mental
Debe ser tratada, aunque parezca raro
Con mayor control personal
Si no, con un poco de psiquiatría.
Es un mal necesario,
Parece que todos lo padecemos,
Algunos con mayor gravedad
Otros ni saben lo que da,
Mas sin embargo, existimos
Con o sin esta enfermedad,
Que nos hace efímeros
Y nos vuelve humanos,
Que nos saca de quicio
Y nos vuelca hacia la tristeza,
O inclusive, depresiones y rareza.
La odio, a la ansiedad,
Que me mata de a poco
Y me ahoga sin agua, sin aire
Me deja solamente con un donaire
Y una ambición, una razón abstemia,
Ya da igual, me hace mal...
Y la gente que nos rodea,
Sufre sin saberlo,
Ni siquiera podrían entenderlo,
Padecer de esta porquería
Es por ocasiones donoso,
Y en su mayoría doloroso.
C. Macci
miércoles, 11 de julio de 2012
La música que va con ella
Una noche larga
Inicia con una botella
Y termina con una mujer,
De barrio o de empresa,
Profesional o prostituta...
Mujeres al fin
Con piernas y sin valor,
Cuando tienen un precio.
Y en el momento que aparece,
Ella, con sus mejores dátiles
Comienza el ritmo,
El duelo natural entre los instintos
Sexuales y la perversión
Versus la moral y la tentación.
Todo depende de ella,
Oh sí, y de su accionar...
Nosotros, los hombres, estamos vacíos
Y apreciamos su belleza, su cuerpo.
Tal vez, entonces, tal vez
Deseemos su amor o simplemente
Su cuerpo.
La música va con ella,
Y los tragos no son casi siempre
Una gran compañía,
Sin embargo, podemos compartir
Los cuerpos, las almas, los sexos
Por un precio, claro,
Que nada es gratis...
No, no lo es.
Luego, se acaba el placer
Entre las luces y el amanecer
O perdura la semilla y se vuelve amor,
Si no, es solamente una esperma
Que corre en su espalda al son del ritmo
De su cuerpo y del palpitar,
Como al fin y al cabo es la debilidad
Masculina y la ventaja femenina...
C. Macci
Inicia con una botella
Y termina con una mujer,
De barrio o de empresa,
Profesional o prostituta...
Mujeres al fin
Con piernas y sin valor,
Cuando tienen un precio.
Y en el momento que aparece,
Ella, con sus mejores dátiles
Comienza el ritmo,
El duelo natural entre los instintos
Sexuales y la perversión
Versus la moral y la tentación.
Todo depende de ella,
Oh sí, y de su accionar...
Nosotros, los hombres, estamos vacíos
Y apreciamos su belleza, su cuerpo.
Tal vez, entonces, tal vez
Deseemos su amor o simplemente
Su cuerpo.
La música va con ella,
Y los tragos no son casi siempre
Una gran compañía,
Sin embargo, podemos compartir
Los cuerpos, las almas, los sexos
Por un precio, claro,
Que nada es gratis...
No, no lo es.
Luego, se acaba el placer
Entre las luces y el amanecer
O perdura la semilla y se vuelve amor,
Si no, es solamente una esperma
Que corre en su espalda al son del ritmo
De su cuerpo y del palpitar,
Como al fin y al cabo es la debilidad
Masculina y la ventaja femenina...
C. Macci
martes, 10 de julio de 2012
Un espejo
Un espejo es una realidad paralela,
Una historia en una acuarela,
Impasible y pasajera,
Un reflejo sin estela.
Tu espejo no es vidrio fino,
Tampoco es una poza calma,
Tu espejo son mis ojos,
Donde puedes ver mi alma.
Un alma que te espera,
Que da tiempo al tiempo
Y no necesita una esfera
Para adivinar tu verdadero yo.
Estos ojos, que a la vez son tu espejo,
No crean espejismos,
Y no están absortos en los abismos,
Te ven para que los veas, sin complejo.
Tu espejo no soy yo,
Mas es lo que tú proyectas en mí,
Tu espejo no son mis ojos,
Tu espejo es mi corazón.
Un reflejo en tu espejo,
Hace hombre a cualquier pendejo,
Menos a mí, que no tengo ego
Y soy simplemente el espejo.
No soy esa historia indeleble,
Ni siquiera el espíritu rebelde
Que por el mundo va sin rumbo,
Mas bien soy un poco más de mundo.
De un mundo, soy, que no es real
Ni paralelo, ni extremo
Soy de un mundo dentro de tu espejo
Donde a parte de mi corazón ves tu reflejo...
C. Macci
Una historia en una acuarela,
Impasible y pasajera,
Un reflejo sin estela.
Tu espejo no es vidrio fino,
Tampoco es una poza calma,
Tu espejo son mis ojos,
Donde puedes ver mi alma.
Un alma que te espera,
Que da tiempo al tiempo
Y no necesita una esfera
Para adivinar tu verdadero yo.
Estos ojos, que a la vez son tu espejo,
No crean espejismos,
Y no están absortos en los abismos,
Te ven para que los veas, sin complejo.
Tu espejo no soy yo,
Mas es lo que tú proyectas en mí,
Tu espejo no son mis ojos,
Tu espejo es mi corazón.
Un reflejo en tu espejo,
Hace hombre a cualquier pendejo,
Menos a mí, que no tengo ego
Y soy simplemente el espejo.
No soy esa historia indeleble,
Ni siquiera el espíritu rebelde
Que por el mundo va sin rumbo,
Mas bien soy un poco más de mundo.
De un mundo, soy, que no es real
Ni paralelo, ni extremo
Soy de un mundo dentro de tu espejo
Donde a parte de mi corazón ves tu reflejo...
C. Macci
sábado, 7 de julio de 2012
Estúpido mundo
¡Estúpido mundo!
Nunca fue lo que quise
Es más algo inmundo
Que apreciable,
Hoy estoy terrible,
Detestable...
No es mi culpa,
Es del mundo,
¿Lo saben?
No me da lo que quiero,
Solamente sus vestigios
No es generoso con éste
Su servidor,
Como si fuera yo pecador
O similar...
Es extraño como es estúpido.
También pragmático este mundo,
Que no me da la revancha que quiero
Y necesito,
Pero no, es y sigue fugaz este mundo
Y lo seguirá siendo
Hasta el abismo de incertidumbre....
C. Macci
Nunca fue lo que quise
Es más algo inmundo
Que apreciable,
Hoy estoy terrible,
Detestable...
No es mi culpa,
Es del mundo,
¿Lo saben?
No me da lo que quiero,
Solamente sus vestigios
No es generoso con éste
Su servidor,
Como si fuera yo pecador
O similar...
Es extraño como es estúpido.
También pragmático este mundo,
Que no me da la revancha que quiero
Y necesito,
Pero no, es y sigue fugaz este mundo
Y lo seguirá siendo
Hasta el abismo de incertidumbre....
C. Macci
viernes, 6 de julio de 2012
Desde un antro
De repente ya no hay vuelta atrás,
Todo es superficial
Y la vida social busca su sentido
En banalidad y estereotipos.
Vamos perdiendo la razón
Y todo es mortandad en el corazón,
La realidad es absurda e irreal,
Una situación a veces paranormal.
Hoy puedo decir que somos amorales
También tenemos un poco de inmorales,
Vamos contra la naturaleza
Y los rectos son considerados una rareza.
Yo, pertenezco a la raza ilógica
Que vive influenciado por lo bueno
Y también por lo malo,
Sin embargo, busco una solución mas que antropológica.
Solamente que hoy,
Estoy por fin hundido el fango
De la ilógica tentación,
Renunciando a la realidad.
Renuncio desde un antro y una cerveza,
Con los vicios y música comercial
Golpeando mi moralidad y mi cabeza
Hasta que vea lo irreal casi normal.
C. Macci
Todo es superficial
Y la vida social busca su sentido
En banalidad y estereotipos.
Vamos perdiendo la razón
Y todo es mortandad en el corazón,
La realidad es absurda e irreal,
Una situación a veces paranormal.
Hoy puedo decir que somos amorales
También tenemos un poco de inmorales,
Vamos contra la naturaleza
Y los rectos son considerados una rareza.
Yo, pertenezco a la raza ilógica
Que vive influenciado por lo bueno
Y también por lo malo,
Sin embargo, busco una solución mas que antropológica.
Solamente que hoy,
Estoy por fin hundido el fango
De la ilógica tentación,
Renunciando a la realidad.
Renuncio desde un antro y una cerveza,
Con los vicios y música comercial
Golpeando mi moralidad y mi cabeza
Hasta que vea lo irreal casi normal.
C. Macci
domingo, 1 de julio de 2012
Un sombrero y una guitarra
Un sombrero y una guitarra acústica
Que me dan aire de creencia agnóstica,
Me hacen creer en la sinfonía,
En esas impecables y absurdas
Obsesiones malditas de capitanía
Y de terribles tentaciones,
Son, ambos, artes en mi alcoba,
Casi como el arte de volar en escoba,
He de sonar desentonado en mis canciones,
No así al creer mis adicciones
El sombrero me cubre por doquier,
De cuanta ironía e histeria pueda ver,
La guitarra, sus cuerdas y su tonada,
Hacen de mi diario sentir una almohada
Grata para dormir 32 horas diarias,
Como lo hacen por ahí
Algunas razas importantes, las Arias
Y las intrépidas raíces latinoamericanas
Desde las camas hechas de vainas
De hoja de palma y flores agrias
Son, acompañantes de ensueño,
Visitantes nocturnas de mis anhelos...
Y terribles pesadillas, sueño,
Si no toco unas tonadas de consuelo
Antes de planchar mis orejas
Entre las arrugas y textiles de mi lecho,
Viendo con rictus y babas al techo,
Mientras mi mente descansa y duermo
Tranquilo, relajado, sempiterno
Hasta el fin de los tiempos modernos.
C. Macci
Que me dan aire de creencia agnóstica,
Me hacen creer en la sinfonía,
En esas impecables y absurdas
Obsesiones malditas de capitanía
Y de terribles tentaciones,
Son, ambos, artes en mi alcoba,
Casi como el arte de volar en escoba,
He de sonar desentonado en mis canciones,
No así al creer mis adicciones
El sombrero me cubre por doquier,
De cuanta ironía e histeria pueda ver,
La guitarra, sus cuerdas y su tonada,
Hacen de mi diario sentir una almohada
Grata para dormir 32 horas diarias,
Como lo hacen por ahí
Algunas razas importantes, las Arias
Y las intrépidas raíces latinoamericanas
Desde las camas hechas de vainas
De hoja de palma y flores agrias
Son, acompañantes de ensueño,
Visitantes nocturnas de mis anhelos...
Y terribles pesadillas, sueño,
Si no toco unas tonadas de consuelo
Antes de planchar mis orejas
Entre las arrugas y textiles de mi lecho,
Viendo con rictus y babas al techo,
Mientras mi mente descansa y duermo
Tranquilo, relajado, sempiterno
Hasta el fin de los tiempos modernos.
C. Macci
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