Esa pureza en tu sonrisa,
El miedo que percibo en tu rostro,
Miedo de quererme y enamorarte,
Todos esos besos que no me has dado,
Los versos que de este libro no has leído.
Todas esas estrategias para evitarme...
Todo eso es lo que me gusta de ti.
Hay lunas que has dejado de ver
Por dejar de pensar en mi,
Lo sé porque la Luna Llena me lo dice;
Cuando es nueva se acerca a mi,
Me habla en silencio y me alienta.
Me dice:
«Sigue intentando, ella te ama.
Sigue porque sólo quiere ver tu creatividad;
Desea contigo estar,
Sin embargo debes ganarle a sus temores»
Luego, entre los reflejos del agua,
La luna desaparece y empieza a crecer,
Tal cual mi deseo de contigo vivir,
"Forever and ever"
Como sí fuéramos guacamayas,
Sempiternas parejas
Que una a otra se entregan,
Sufren y luchan ambas por sus vidas.
Así deseo contigo estar.
Luchar.
Ser.
Existir.
Cree en esta alma solitaria,
No te confundas con mis locuras.
Soy tal cual soy.
Soy esa guacamaya que aún te busca,
En el bosque de almendros
Que solos y eternos,
Son testigos al igual que la Luna,
De este dolor por amor.
Oh si, la oscuridad del bosque,
La soledad del viento,
Entre las hojas y troncos...
Todo esto que me rodea,
Piensa que nos queremos.
Que juntos estaremos.
Eso piensan.
Todo lo que evitas hacer,
Todo eso que por mi ignoras,
Es lo que más me gusta de ti.
Me gusta tu inseguridad por quererme,
Me gusta, porque sé que no me quieres;
Me amas.
Se que eres mi guacamaya.
C. Macci
Estas letras, son parte de mi forma excéntrica de ver el mundo y de la manera como se hunde mi barcaza en las experiencias de vida. Carlos Macci.
lunes, 31 de diciembre de 2012
No aún
No me he ahogado,
No aún.
No aunque el mar de sentimientos
Es profundo y poco común.
He escapado a la verdad
Y también a la mentira.
He hecho de mis huesos,
El reflejo de la música,
Reflejo del temor a mi mismo.
He llorado y aún estoy vivo.
No he decaído,
Estuve enfermo de amor,
Más nunca fui vencido por sus ilusiones.
Los tormentos del pasado
Han sido pesados
Mucho tiempo.
Los amores han sido tortura,
Y sigo vivo aún,
Contra las estadísticas;
No me he ahogado,
No aún.
C. Macci
No aún.
No aunque el mar de sentimientos
Es profundo y poco común.
He escapado a la verdad
Y también a la mentira.
He hecho de mis huesos,
El reflejo de la música,
Reflejo del temor a mi mismo.
He llorado y aún estoy vivo.
No he decaído,
Estuve enfermo de amor,
Más nunca fui vencido por sus ilusiones.
Los tormentos del pasado
Han sido pesados
Mucho tiempo.
Los amores han sido tortura,
Y sigo vivo aún,
Contra las estadísticas;
No me he ahogado,
No aún.
C. Macci
domingo, 30 de diciembre de 2012
Espuma
Como si las estrellas pudieran
Salvar esta soledad traicionera
De vicios, dolores y deseos...
Así te veo hoy, desde la orilla del mar.
Escuchando la vibra de la naturaleza,
Mirando el brillo de las estrellas,
En su silencio absoluto,
Que se la pasan custodiando
Cuanto amor nace frente a la espuma
De las olas que mueren en la arena.
Te veo como una sirena,
Mística tal vez, o celestial...
Te considero la salvación
De esta alma perdida entre el frío
Que la ansiedad y la desazón generan...
Es raro, extraño,
Casi una fatalidad.
No hay manera de explicar
Ese dolor de no tenerte...
No he hallado una forma de tenerte
Fuera de la mente,
No ha sido posible...
C. Macci
Salvar esta soledad traicionera
De vicios, dolores y deseos...
Así te veo hoy, desde la orilla del mar.
Escuchando la vibra de la naturaleza,
Mirando el brillo de las estrellas,
En su silencio absoluto,
Que se la pasan custodiando
Cuanto amor nace frente a la espuma
De las olas que mueren en la arena.
Te veo como una sirena,
Mística tal vez, o celestial...
Te considero la salvación
De esta alma perdida entre el frío
Que la ansiedad y la desazón generan...
Es raro, extraño,
Casi una fatalidad.
No hay manera de explicar
Ese dolor de no tenerte...
No he hallado una forma de tenerte
Fuera de la mente,
No ha sido posible...
C. Macci
sábado, 29 de diciembre de 2012
Versos exóticos
Si existieran los milagros,
Nuestros destinos chocarían,
Fuerte y escandalosamente
Como sucede entre las olas y rocas de la playa...
Seríamos versos exóticos desde siempre,
Eróticos desde la misma concepción
De esta, la más bella relación,
De dos, de pareja, de amores.
Y habrían huracanes de besos
Y tempestades de pasión
En el mar en el que las barcas,
De tu corazón y el mío,
Cual si fueran carabelas,
Forman una historia excéntrica y extrema...
Nuestras vidas serían fuentes de novelas,
De versos poéticos, de brío
Para el amor y la esperanza
De compartir por siempre el libre albedrío,
Eso que la gente no entiende, ni tiene.
Seríamos versos exóticos,
Poemas hechos realidad,
Un elixir de las versiones románticas
De la vida, de las olas reventando en la playa...
Seríamos sin ser reales.
Existiríamos al son del vivir
Nuestros destinos chocarían,
Fuerte y escandalosamente
Como sucede entre las olas y rocas de la playa...
Seríamos versos exóticos desde siempre,
Eróticos desde la misma concepción
De esta, la más bella relación,
De dos, de pareja, de amores.
Y habrían huracanes de besos
Y tempestades de pasión
En el mar en el que las barcas,
De tu corazón y el mío,
Cual si fueran carabelas,
Forman una historia excéntrica y extrema...
Nuestras vidas serían fuentes de novelas,
De versos poéticos, de brío
Para el amor y la esperanza
De compartir por siempre el libre albedrío,
Eso que la gente no entiende, ni tiene.
Seríamos versos exóticos,
Poemas hechos realidad,
Un elixir de las versiones románticas
De la vida, de las olas reventando en la playa...
Seríamos sin ser reales.
Existiríamos al son del vivir
Bajo la luna radiante en los cielos siderales.
C. Macci
C. Macci
domingo, 23 de diciembre de 2012
Estos días
Estos días de vientos alisios,
Donde el alma está más susceptible
Para amar y entender la realidad,
Estos días de altos y bajos,
De miserias escondidas tras la niebla,
De rencores y avaricias camufladas,
Estos días tristes, de soledad acompañada,
Estos días patéticos, fríos,
Son inolvidables,
Porque te traen a mi memoria,
Me recuerdan que estoy vivo,
Por ti, para ti.
Estos días ancestrales, de bombetas,
De luces multicolores,
Días de lágrimas escondidas
Entre la banalidad comercial,
De sueños alcanzados e hitos de iniciación de metas,
Me recuerdan que te amo,
Que para eso lucho contra mi desazón...
Estos días me confirman que te necesito
Que estás llenando mis vacíos,
Con gotas de felicidad y amor,
En contra de mi voluntad, de mi sentido.
Días de magnificentes recuerdos
De tu sonrisa y camanances,
De lo que quisiera yo, fuera un romance.
¡Ah días éstos!
Estos días me traen inspiración,
Entre las hojas secas que los vientos
Traen consigo, junto con el fin de año
Y la normal sensación,
De iniciar un ciclo mientras se cierran otros,
Estos días te traen entre el viento,
Y te convierten en mi aliento,
Te vuelven la razón de mi ser,
De ésta, mi existencia fortuita y simple,
Te traen los vientos hasta mi corazón,
Sin siquiera tu saberlo.
Estos días de vientos alisios,
Los aprecio por eso,
Porque te amo y te escribo,
A escondidas...
Entre líneas y personas.
Entre días de tristeza y lucha tenaz.
Estos días los aprecio.
C. Macci
Donde el alma está más susceptible
Para amar y entender la realidad,
Estos días de altos y bajos,
De miserias escondidas tras la niebla,
De rencores y avaricias camufladas,
Estos días tristes, de soledad acompañada,
Estos días patéticos, fríos,
Son inolvidables,
Porque te traen a mi memoria,
Me recuerdan que estoy vivo,
Por ti, para ti.
Estos días ancestrales, de bombetas,
De luces multicolores,
Días de lágrimas escondidas
Entre la banalidad comercial,
De sueños alcanzados e hitos de iniciación de metas,
Me recuerdan que te amo,
Que para eso lucho contra mi desazón...
Estos días me confirman que te necesito
Que estás llenando mis vacíos,
Con gotas de felicidad y amor,
En contra de mi voluntad, de mi sentido.
Días de magnificentes recuerdos
De tu sonrisa y camanances,
De lo que quisiera yo, fuera un romance.
¡Ah días éstos!
Estos días me traen inspiración,
Entre las hojas secas que los vientos
Traen consigo, junto con el fin de año
Y la normal sensación,
De iniciar un ciclo mientras se cierran otros,
Estos días te traen entre el viento,
Y te convierten en mi aliento,
Te vuelven la razón de mi ser,
De ésta, mi existencia fortuita y simple,
Te traen los vientos hasta mi corazón,
Sin siquiera tu saberlo.
Estos días de vientos alisios,
Los aprecio por eso,
Porque te amo y te escribo,
A escondidas...
Entre líneas y personas.
Entre días de tristeza y lucha tenaz.
Estos días los aprecio.
C. Macci
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Miseria
Algunos días la vida se torna
Una historia sin sentido, sin rima,
Total y lentamente avasalladora,
En donde los deseos de acabar
De morir, de gritar o huir,
Son gigantes invencibles,
Que ni David y su honda vencerían.
Un gigante con un ojo,
Cíclope tal vez,
Que mira tus debilidades
Y te hace cada vez
Más miserable.
Invencible y gigante,
Que ni Odiseo y la ayuda del Olimpo
Vencería,
Una vida repudiable.
Y en este ciclón de estrés y ambigüedad,
En esta sociedad,
En esta soledad,
Pelear sólo o acompañado,
Con dioses, semidioses
O inclusive demonios y semidiosas,
Pelear contra el hastío de la existencia
Es un asunto de nunca acabar.
La desazón alimenta a los gigantes,
La tristeza los pensamientos suicidas,
La miseria los deseos de muerte,
Pero cuando todo esto pasa,
La muerte brilla por su ausencia
Y nos convierte en mártires
De nuestra propia existencia.
¡Ah días estos! Los tiempos modernos
Nos han vuelto insanos
Gente sin valores, insensatos,
A veces creo que somos nihilistas,
Y así vivimos, lo disfrutamos,
Sufrir, gozar con el dolor,
Reírnos de nuestra miseria,
Hundirnos en el sinsabor...
Eso somos: animales de la creación,
Sin sentidos ni entendimiento,
Vestigios de nuestra propia creación,
De los deseos absurdos de la imaginación...
¡Oh días que no se acaban!
¡Oh muerte que no me llevas!
Y entonces entre lágrimas y desilusión,
La pregunta es, ¿quien diantres tomó la decisión
De traerme al mundo en esta condición?
Me quejo, sí, por estar vivo...
Porque no me muero,
Ni me compongo,
Porque el tiempo no alcanza al segundero,
Porque el destino de mi ser
No incluye muerte antes de crecer,
Envejecer...
Y eso último: envejecer,
Duele más que escribir y llorar,
Vivir de viejo duele más
Que apagar desamores con whisky
Así es esta mísera miseria que nos rodea.
C. Macci
Una historia sin sentido, sin rima,
Total y lentamente avasalladora,
En donde los deseos de acabar
De morir, de gritar o huir,
Son gigantes invencibles,
Que ni David y su honda vencerían.
Un gigante con un ojo,
Cíclope tal vez,
Que mira tus debilidades
Y te hace cada vez
Más miserable.
Invencible y gigante,
Que ni Odiseo y la ayuda del Olimpo
Vencería,
Una vida repudiable.
Y en este ciclón de estrés y ambigüedad,
En esta sociedad,
En esta soledad,
Pelear sólo o acompañado,
Con dioses, semidioses
O inclusive demonios y semidiosas,
Pelear contra el hastío de la existencia
Es un asunto de nunca acabar.
La desazón alimenta a los gigantes,
La tristeza los pensamientos suicidas,
La miseria los deseos de muerte,
Pero cuando todo esto pasa,
La muerte brilla por su ausencia
Y nos convierte en mártires
De nuestra propia existencia.
¡Ah días estos! Los tiempos modernos
Nos han vuelto insanos
Gente sin valores, insensatos,
A veces creo que somos nihilistas,
Y así vivimos, lo disfrutamos,
Sufrir, gozar con el dolor,
Reírnos de nuestra miseria,
Hundirnos en el sinsabor...
Eso somos: animales de la creación,
Sin sentidos ni entendimiento,
Vestigios de nuestra propia creación,
De los deseos absurdos de la imaginación...
¡Oh días que no se acaban!
¡Oh muerte que no me llevas!
Y entonces entre lágrimas y desilusión,
La pregunta es, ¿quien diantres tomó la decisión
De traerme al mundo en esta condición?
Me quejo, sí, por estar vivo...
Porque no me muero,
Ni me compongo,
Porque el tiempo no alcanza al segundero,
Porque el destino de mi ser
No incluye muerte antes de crecer,
Envejecer...
Y eso último: envejecer,
Duele más que escribir y llorar,
Vivir de viejo duele más
Que apagar desamores con whisky
Así es esta mísera miseria que nos rodea.
C. Macci
domingo, 16 de diciembre de 2012
Muerte a traición
Morir es esa última exhalación,
El acto supremo de dejar el pasado
Al cerrar los ojos
Todas las noches,
Esa necesidad de nacer cada día
Y ser efímero como una flor silvestre.
Morir a traición,
Del corazón o del destino,
Morir entre las acuarelas del lienzo del tiempo...
Morir es un eufemismo propio de existir,
Casi una utopía,
Es la necesidad de acabar lo que inició mal...
Morir es nacer y nacer es morir.
C. Macci
El acto supremo de dejar el pasado
Al cerrar los ojos
Todas las noches,
Esa necesidad de nacer cada día
Y ser efímero como una flor silvestre.
Morir a traición,
Del corazón o del destino,
Morir entre las acuarelas del lienzo del tiempo...
Morir es un eufemismo propio de existir,
Casi una utopía,
Es la necesidad de acabar lo que inició mal...
Morir es nacer y nacer es morir.
C. Macci
Tú
Tú – que me haces pensar de más
Tú – que llevas mi delirio a los límites del tiempo
Tú – hiciste llorar mi alma
Al ver tus lágrimas fluir por tus mejillas...
Ahora tú – quien me hizo soñar
Ahora tú – me das alas para creer
Tú y tu pelo lacio, fresco y suelto
Tú – me das fuerza y valor para olvidar
Las caídas y desgracias que la vida da
– Tú – lo hiciste con un abrazo.
Tú – eres mi nuevo cayado
Tú – de repente me has hecho bien
Sin querer, en medio de tu dolor
– Tú – me hiciste ver,
Que yo podría amar, de nuevo
Y llorar de felicidad, y reír al amanecer...
Tú – reactivaste mis sentimientos
Y me hiciste ver tus ojos heridos – Tú
Y comprender que la cura de tu dolor
La dio el tiempo.
Tú – déjame abrazarte, déjame quererte
Tú – me cambiaste en medio día
Que fue eterno y que acabar yo no quería
Tú – ahora tú – existes más allá de mi realidad
Tú – ahora entraste a mi corazón.
C. Macci
Tú – que llevas mi delirio a los límites del tiempo
Tú – hiciste llorar mi alma
Al ver tus lágrimas fluir por tus mejillas...
Ahora tú – quien me hizo soñar
Ahora tú – me das alas para creer
Tú y tu pelo lacio, fresco y suelto
Tú – me das fuerza y valor para olvidar
Las caídas y desgracias que la vida da
– Tú – lo hiciste con un abrazo.
Tú – eres mi nuevo cayado
Tú – de repente me has hecho bien
Sin querer, en medio de tu dolor
– Tú – me hiciste ver,
Que yo podría amar, de nuevo
Y llorar de felicidad, y reír al amanecer...
Tú – reactivaste mis sentimientos
Y me hiciste ver tus ojos heridos – Tú
Y comprender que la cura de tu dolor
La dio el tiempo.
Tú – déjame abrazarte, déjame quererte
Tú – me cambiaste en medio día
Que fue eterno y que acabar yo no quería
Tú – ahora tú – existes más allá de mi realidad
Tú – ahora entraste a mi corazón.
C. Macci
Fricciones
Las heridas del alma
No se borran, nunca
No dejan soñar con calma,
Y van llevando recuerdos
De aquí para allá
Como el viento a las hojas secas...
Y luego de mucho tiempo,
Cicatrizan, mas siempre duelen,
Y al verlas o tocarlas,
Las fricciones del alma
La piel erizan,
El corazón torturan,
Con imágenes y recuerdos.
No vale quejarse,
No vale pedir ayuda,
Porque nunca desaparecen
Mas debemos aprender
A convivir con ellas.
C. Macci
No se borran, nunca
No dejan soñar con calma,
Y van llevando recuerdos
De aquí para allá
Como el viento a las hojas secas...
Y luego de mucho tiempo,
Cicatrizan, mas siempre duelen,
Y al verlas o tocarlas,
Las fricciones del alma
La piel erizan,
El corazón torturan,
Con imágenes y recuerdos.
No vale quejarse,
No vale pedir ayuda,
Porque nunca desaparecen
Mas debemos aprender
A convivir con ellas.
C. Macci
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