sábado, 29 de enero de 2011

Tu sonrisa

Es básicamente como la brisa,
la sensación en mi piel,
cada vez que veo la foto de tu sonrisa...
la piel se pone eriza.

Es particularmente bella,
como una florecilla amarilla,
o una luna llena,
simplemente parecida a una estela.

Tu sonrisa, que me transforma,
me ilumina, me lleva por un túnel,
rumbo a mi meta, en un camino de colores,
sin problemas, sin sistemas, sólo me lleva.

Es la sensación hecha realidad,
sí, sensación que no puedo sentir,
ésa que carcome el vivir
y me hace volar y reír...

Es ajena a mí, no me conoce,
no siente la verdad de mí,
sólo sabe que existo, esa sonrisa,
sabe que sonrío si sonríe.

No hay secreto escondido,
es la florecilla de mi jardín,
la tortura diaria de mi vida,
el detalle esperado en mi perfil...

Esa sonrisa, adorna sus gracias,
múltiples y exageradamente abundantes,
ella y su sonrisa, juntas, son demasiada
belleza en una sola pieza...

Ideal, casi utópica,
es ella, y la sonrisa,
sí, es ella y su sonrisa...
que me da alas y me las quita.

C. Macci

jueves, 20 de enero de 2011

Pequeña idea

Es tan sencillo,
como el uso del cenicero,
como la vida del bohemio.

Solo sé que se me ocurrió
una pequeña idea,
que tengo que decir, sí.

Se vino a mi mente como un click,
sólo se vino, rápida sin alharaca,
es una gran pequeña idea.

La idea es un recuerdo,
es un deseo, un cariño,
la pequeña idea es sobre ti.

Mi pequeña idea
es sobre tu imagen,
sobre tu pelo, tu voz.

C. Macci

lunes, 17 de enero de 2011

Frustraciones

Solo en la casa,
debajo del techo sencillo
y de la música revuelta,
encontré las frustraciones.

Sólo una de esas,
sí, de esas frustraciones,
me marcó la vida
en un segundo.

La que me frustró,
la frustración que me hundió,
la que me hizo ser hombre
y llorar como un niño fue...

Fue darme cuenta que
tengo frustraciones,
que me frustra algo real,
el mundo loco de hoy día.


C. Macci

domingo, 16 de enero de 2011

Palmares y Gomorra

De Palmares, las fiestas épicas
se ven desde lejos, para afuera,
desde la bebida, desde la perversión

Son los  días de Palmares y Gomorra,
las multitudes se pierden en sus vicios,
en sus deseos, en sus pensamientos paganos.

Hay días básicamente inolvidables,
eventos masivos, música y droga,
caballos y un carnaval.

Celebración mundial,
debe ser un debe para todos,
visitar Palmares y Gomorra.

Si, para que el mundo se acabe,
solo falta que el fin de los mayas
inicie en Palmares y Gomorra.

Las aberraciones de las mentes débiles,
las penas de las mentes llenas de tabúes
así es, una pagana aversión a la reverencia.

Podría Cerati decir que es la Ciudad de la furia,
podría Bumbury hacer cientos de canciones
y Sabina seria feliz cantando en zona ferial.

Si, es una aberración,
es Palmares y Gomorra,
donde aprendí que la mujer que parpadea mucho,
no te ama sinceramente.


C. Macci

domingo, 9 de enero de 2011

Mutación

Todo lo que muta,
eso tan suplerfluo que me inmuta,
lo soñado, lo leído,
lo creído y hasta lo olvidado,
me recuerda que debo estar aislado.

Siempre lo recuerdo,
que no me quiere,
que el Tonto del norte es tonto,
que no es inteligente.

Siempre que me inmuta,
recuerdo que la izquierda
es más derecha que la derecha,
que sus intenciones son maledettas.

Todo lo olvidado, lo que muta
se olvida por error
o porque es insensato...
si no tiene olor, es mutación,
y se olvida por falta de olfato.

C. Macci

Tu cintura

Recorriendo cada parte de tu hermosa cintura,
con mi mano, buscando el calor
entre las caderas y el frío de la madrugada oscura,
Quiero, y necesito querer tu boca,
besar tus hombros,
sentir esos tus labios, de cereza,
y tu vida amar, eso necesito...
y tu cuello oler.
Sí, sí, sí...
Quiero el calor de tu cintura, quiero el calor tuyo,
y tu hermosura, la majestuosidad y ancha angostura
que se dibuja linda, divina,
acurrucada entre las sábanas celestes
como un cielo en Enero.
Sí, sí, sí...
Quiero tu cintura.


C. Macci

martes, 4 de enero de 2011

La pobreza del dinero

Es tanta que cuanto más se tiene
menos se ama,
cuanto más dinero se tiene,
menos se come,
cuanto más dinero se tiene,
menos se duerme,
cuanto más dinero se tiene,
menos sensible se es.

Así es la pobreza del dinero...
es peor que la pobreza de Haití,
es triste como la vida asiática,
fatal como la ideología zurda.

La verdad, no quiero tanto dinero,
sólo quiero vivir sin pobreza,
pero no al extremo,
no con la pobreza del dinero.

Con ella, es tanta que se acaba la paz,
es tanta, que cuanto más dinero se tiene,
no se puede vivir sin gastar,
es tanta la pobreza, que acaba las palabras al hablar.

¡Líbrame de caer en la pobreza del dinero!

C. Macci

lunes, 3 de enero de 2011

El egoísmo que carcome

El egoísmo que carcome,
no hunde sólo al que lo tiene, si no a los que lo rodean.
Harto porque puede ser una competencia,
más que egoísta, debes ser humilde.

Si tu vida no es tan virtuosa,
agradece a Dios que puedes ver las virtudes ajenas,
ésa es tu virtud y fracaso...
ver hacia afuera y no poder ver hacia adentro.

Las cosas se ganan, sí, se ganan...
pero no con serrucho en mano,
no con lengua lisonjera, ni con orgullos
ni con malacrianzas.

Si la vida no te es suficientemente buena,
teniéndolo todo, teniendo apoyo,
no tienes que desquitarte con otras vidas,
que tienen menos, que no tienen apoyo.

¿Crees que nadie lo nota?
¡Claro! Por lo menos yo sí me di cuenta...
Ver tus ojos de envidia y egoísmo,
que te carcomen es fácil...

Mi recomendación es,
Si te sientes invadido,
lucha por lo que quieres, honestamente,
porque honestamente se gana y se pierde.

Hay un egoísmo que carcome: el egoísmo laboral;
la gente que no se siente bien con lo que tiene
se devasta así misma al ver el éxito ajeno
y pierde su meta por ver la de los demás.



C. Macci

domingo, 2 de enero de 2011

Un minúsculo sentimiento

Me es imposible alejar
el minúsculo sentimiento aberrado
que en una flor de mi alma
se posa cual bicho raro,
que con alas cortas y pico largo
desea de mí lo profundo y amargo
lo veraz, lo tierno y lo inédito
que se esconde dentro, sí ahí dentro,
y que se pierde cuando sale ahí afuera.

Ese imperceptible sentimiento,
es el amor a la tierra, al cielo y sus estrellas,
es un amor a la vida...

C. Macci