Era caliente como el invierno tropical,
ventoso y soleado como el diciembre anual,
pero seco y antiguo, como Buda,
lento y hábil como el camaleón.
Así es Marzo, el mes de los abrazos,
mes de muchos cambios
de banales inversiones y muchas ambiciones,
es el mes de los años sombríos y de los claros.
Es Marzo, una época de reflexión,
una cuaresma repetitiva,
religión pura y falta de carne...
los viernes sobra atún y burda lascivia.
Vertiginoso muere en Marzo,
el primer trimestre del año.
Describo este mes como el cuarzo,
a veces amatista, a veces ahumado.
Tal ves haya sido el mes sin letra
en que no vive nadie sin destreza,
y todo cuanto pasa estresa.
¡Amo el cuarzo que hace la letra!
C. Macci.
No hay comentarios:
Publicar un comentario