Metódicamente, senoidales.
Las olas cumplen su horario,
Bajamar, pleamar.
Con cada ola que se rompe
Se van mis pesares entre la espuma
Y se ahoga en la profundidad del mar.
Somos eso, parte de este universo
Que tiene sus cosas debidamente cronometradas,
Sin mucha complicación;
Muy fisicas y matemáticas,
Como las distancias entre el corazón y la mente.
Cada pesar se esconde entre las lágrimas,
Pero cuando el mar revienta contra la playa,
Salen y sin despedirse siquiera,
Buscan un espacio en ellas y se van.
Como por arte de la naturaleza,
O tal como si el mar oscuro fuera psicólogo.
Y aquí estaremos a la sombra de un almendro,
Si no hay almendro, hay manglar
Para aminorar el sol violento
Y dejarnos disfrutar las curas del mar.
C. Macci
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