domingo, 9 de octubre de 2016

El tiempo

Algunas veces es fácil a cuestionar en el momento,
Porque es complejo llenar la mente sin tener inmediatos prejuicios
Y esperar a que los hechos sean precisos.
Es difícil esperar a que las agujas del reloj
Se alineen con el destino 
Cuando de por sí sabemos 
Que el tiempo es nuestro enemigo.
Enemigo para obtener todo lo que nos satisface.
Enemigo porque cuando estamos aprendiendo a vivir,
Es ya la hora de partir.
Por eso es que cuesta aprender a callar.

Es imposible no sentir ansiedad por el futuro,
Porque quien sabe quién es
Si sabe para dónde va, aunque vaya despacio,
Va con premura mental. 
A la espera tal vez de que el reloj corra más rápido.

No basta con medir el tiempo, 
Ya que eso es una actividad milenial,
Sin embargo, aprender a esperarlo es de sabios...
Y cómo cuesta ser sabio!?

El amor es de sabios, porque llega justo a tiempo 
Antes de morir de tristeza y ansiedad.
Le llega a quien lo merece.
A los demás, que el diablo los castigue! 
Especialmente por dejarse llevar por los placeres
Y aún más sin son placeres sin sentimiento.

C. Macci 



martes, 5 de julio de 2016

Contrabando

No tengo idea de la verdad,
que de por sí es cuestionable...
puede que la mentira se tan cierta
como la vida misma es dolorosa.

El deseo absurdo de la humanidad
es vivir entre riqueza y felicidad
pero eso no es posible en la realidad.
¿O vas a creer que sí?

Ni yo que no sé si estoy vivo,
mucho menos esos que se hacen creer que es alcanzable.
¿Será tal vez que la felicidad es contrabandeable?
Vaya desazón.

Algunos la pagan en los burdeles,
otros la pagan con tiempo laboral,
los pobres la pagan con cariño
y los demás, yo qué sé, ¿con la vida tal vez?

Ciertamente es un tema filosófico,
del cual no estoy acostumbrado hablar,
y tampoco quisiera tener que hablarlo...
es mucho mejor la trivialidad.

El contrabando no se paga por lo que todos tienen,
en realidad es mejor cuando es por algo prohibido
y dícese por ahí, que la felicidad es gratis.

De todo esto, al final nos queda la verdad,
que no la conozco yo y no la pienso contrabandear,
pero que enciende las alertas,
de que la realidad no existe ni trae felicidad lacónica...
y que para nada trabajamos, porque sería una traición
al buen ver del vago que piensa o escribe
del contrabando que por allí aparece entre las nubes de mala fortuna.

C. Macci

martes, 17 de mayo de 2016

Terapia

Es una desgracia
Como la vida misma!

Semejante
        A una terapia.
Es catarsis.
O letras huecas.

Una desgracia.
No importa.
Ya es cuestión de sueños.

Lo que más lamento 
      es estar tan lejos de mí mismo. 
Quisiera ser así siempre. 
Yo.

C. Macci

Solo somos

– No soy yo. Somos nosotros.
No me es fácil aceptar que tengo personalidades múltiples,
...y qué más da.
Nadie lo sabía,
Pero vos me descubriste,
¿Por error? ¿Por destino?

– No le diría error a nuestro encuentro
– ¿Somos casualidad?
– No... Solo somos.


No te vayas

Es un llamado desde el vacío,
No hay eco,
No hay mundo.
No te vayas.
Las barbaries quedan impunes
Y la oscuridad es eterna ahí afuera
No se siente el frío,
No te vayas.
El calor de la soledad nos abraza aquí,
La muerte te cuida,
La historia nos grita y nos dice:
No te vayas.
¿Estás vacío?
Sigo aquí.
No te vayas.

C. Macci

martes, 26 de abril de 2016

Ángel

La piel que cubre esa alma,
La vida que marca tu aura,
No tienen una manera de ser siquiera retratadas.
La divinidad de tu mirada,
Y la pasión de tu existir,
Solo demuestran la mundo que existen ángeles,
Dos o tres de ellos,
Para cada alma perdida en esta tierra.
Que tus dátiles nunca se acaben,
Y que el sol siga calentando esta tierra
Mientras tú existas para iluminar en ella
No solo a los pobres,
Sino a los dolidos de esta vida que de ti, como parásitos,
Extraemos el elixir que da vida y paz.

NBYM

C. Macci

lunes, 25 de abril de 2016

Dual

No obstante, la vida va muy rápido,
Como un cohete, pero constante.
De repente absurda, la mayoría de veces interesante.

La miel es dulce porque es nuestro paladar que lo aprueba,
Y el negro es negro porque así lo definieron los blancos,
Y vaya usted a contradecir una religión 
Para que vea que contradicción!

Nos dormimos tarde porque hay que despertar temprano.
La ansiedad es generalizada,
Porque todos trabajamos.
Y así para adelante,
Las dualidades por doquier.

En resumen, si no fuera porque estamos vimos,
Ya la cosa estaría consumada.
No hay ambigüedad 
En un verso sin rima, sin coartada.

Sin embargo, vivimos apresurados,
Como para alcanzar al tiempo.
Solo porque si.

C. Macci

sábado, 23 de abril de 2016

Senoidales

Las ondas senoidales
Dan la sensación de flujos eternos
Que no sirven para nada,
Sin embargo se usan en muchas de las tecnologías modernas.

Y bien, también representan mi ánimo,
Ese sube y baja, con una frecuencia
     que me transforma
Y simplemente es la razón de mis aberraciones y decisiones
¡Tremenda coincidencia!

Mirá vos.
Qué las desgracias también están así 
Representadas con tal frenesí.
Eterna frecuencia,
Qué afecta al destino que así se le atraviesa
A su paso,
Lento y diferencial.

C. Macci

sábado, 19 de marzo de 2016

Naturales

Ahí estamos, perdidos entre las sombras de esta selva,
Sitiados por una arboleda tranquila y silenciosa
Que rompe la tranquilidad de la vegetación endémica entre gemidos, besos y hormonas.
Somos; estamos, nos completamos uno al otro,
Hechos animales indómitos y salvajes,
Con las rodillas y las manos en la tierra,
Con los placeres y la lujuria en el cielo,
Tocando la gloria,
Rayando la locura sexual de cualquiera que es libre.
Nos ven desde lejos, no a nosotros,
A los pájaros que se espantan por tal ritual
Los ven huir como cuando la furia del jaguar lega su futuro.
Y mientras,entre los arbustos,
Nosotros, en sintonía espiritual,
Salvajes, ardientes como el sol,
Mojados como el río,
Siendo más alegres que un yigüirro mañanero... 
Más fieros que los pumas en celo.

C. Macci


domingo, 6 de marzo de 2016

Confesiones a la luz del vitral

Leía poemas los domingos por la noche
Para calmar la ansiedad,
Para aminorar la deuterofobia.
Tratando, como si fuera un dios griego,
De cambiar el destino,
Quería detener todos los correos.
Era un ávido y sutil rufián de los libros,
Los escogía, luego los asesinaba.
Los seleccionaba como un puma a su presa
Luego los desgarraba hoja por hoja...
La osadía del ignorante,
Ese que se cree poeta porque escribe poesía
Sin saber lo que un encabalgamiento pretende...
Sin ser un escritor siquiera.

Ese era yo.

Ahora, no soy más que un fanático,
Un oportunista que le roba tiempo al tiempo,
Y que espera no ser descubierto por la policía,
No ser descubierto ajustando el reloj en las gradas
Para justificar la llegada tardía a la oficina.

Las cosas que no se ven
No pueden quedar ocultas ni mucho menos,
Son extrañas eso sí,
Pero yo las cuento para que no las ande el viento.
Ya no leo poesía,
Ya no sé quién soy,
Pero como dicen los dichos
"Si lo sabe dios, que lo sepan los cuatro vientos"

...si valiera la pena justificarse,
Leer cada veintidós días 
Aún suena como un hábito alcanzable de mi parte.

Y si eso es aceptable, 
Entonces sí he escrito y leído.

C. Macci