El egoísmo que carcome,
no hunde sólo al que lo tiene, si no a los que lo rodean.
Harto porque puede ser una competencia,
más que egoísta, debes ser humilde.
Si tu vida no es tan virtuosa,
agradece a Dios que puedes ver las virtudes ajenas,
ésa es tu virtud y fracaso...
ver hacia afuera y no poder ver hacia adentro.
Las cosas se ganan, sí, se ganan...
pero no con serrucho en mano,
no con lengua lisonjera, ni con orgullos
ni con malacrianzas.
Si la vida no te es suficientemente buena,
teniéndolo todo, teniendo apoyo,
no tienes que desquitarte con otras vidas,
que tienen menos, que no tienen apoyo.
¿Crees que nadie lo nota?
¡Claro! Por lo menos yo sí me di cuenta...
Ver tus ojos de envidia y egoísmo,
que te carcomen es fácil...
Mi recomendación es,
Si te sientes invadido,
lucha por lo que quieres, honestamente,
porque honestamente se gana y se pierde.
Hay un egoísmo que carcome: el egoísmo laboral;
la gente que no se siente bien con lo que tiene
se devasta así misma al ver el éxito ajeno
y pierde su meta por ver la de los demás.
C. Macci
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