En las circunstancias diarias,
en que me flagela cualquier llamada
en el trabajo, en esas diez horas...
sólo te espero, al otro lado del auricular.
Escribo a escondidas,
te pienso en las esquinas,
en cada tecla que suena,
en la soledad de mis pensamientos.
Soy necio, sí, lo soy...
pero es porque no sé cómo no serlo.
Soy raro, sí, así es...
pero es un reflejo de la existencia.
No encuentro la manera de no ser yo,
para atraerte a mí sin alejarte de mí;
es mi vida, mi forma de ser,
y tú eres parte de ella.
Por eso, para liberarme,
olvidar al mundo y su frenesí,
te quiero y te pienso,
te busco y te extraño.
Si me quieres, quiéreme.
No tengo miedo de ser querido.
Simplemente hazme un guiño
dame una ocasión para ser querido.
Carlos Macci
CRA
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