lunes, 14 de mayo de 2012

La noche

Cayó el telón justo
Al final de la tarde de mayo,
Sin abejones desde hace años,
Absurdamente olvidados.

Se infló la noche en una fresca ventisca
Que me recordó tu sonrisa,
Bella, espléndida.

Llovió, y recordé las lágrimas
De ira de mi abuelo
Repudiando, harto y obstinado,
El delirio político de los gobernantes.

¡Ya no es como antes!
— Exclamó.
¡Todos se vayan a los diantres,
Ojalá mueran pronto! —agregó.

Es una fría y húmeda noche,
Con tus recuerdos besando mis versos,
Con las lágrimas de los ancestros
Lloviendo sobre y por la historia.

Dormiré profundo,
Llegaré al fondo obscuro y abisal
Del pensamiento
Buscando un pañuelo para mi abuelo
Y unos labios para los tuyos.

C. Macci

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