Hablemos hoy del dolor,
De ese que vive sin pundonor,
Que aparece donde no lo necesitamos
Y es solo un reflejo de los humanos.
Nítido entre las lágrimas,
Siempre duele justo en la herida,
Podría ser físico, romántico,
También el alma lo ha sentido.
Está ahí, haciendo mella
En el conocimiento y la política,
Duele ver las personas que lo infunden,
La gente que usa el dolor como su arma.
Sí, lo usan como un arma contra el alma,
Un dolor para torturar, herir, humillar.
¡Que se vayan al infierno
Quienes disfrutan del dolor ajeno!
El dolor existe en cada segundo de la existencia,
Duele nacer, crecer, madurar, procrear
Y también duele morir,
Más aun cuando se hace con rencor.
Todo lo que se sufre, duele.
El amor, la religión, la política,
El capitalismo, el socialismo,
La historia, la familia... Todo duele.
Duele la insatisfacción y el deséxito,
Duele escribir, y duele mas no hacerlo.
Llorar no es sentir dolor,
Llorar es disfrutarlo.
El dolor existe en todo cuanto hay,
Muchos lo asocian a un "¡ay, ay, ay!"
Mas lo sabemos, es algo más,
Es una parte constante de la existencia.
El dolor no duele,
Llorar no es dolor,
El dolor es tener dolor,
Es subversivo, inmovible.
Solamente existe y es un sentimiento
Que nadie quiere ni lo tiene presente,
Se alimenta de otros sentimientos
Y vive como un parásito.
C. Macci
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