martes, 21 de enero de 2014

Vaticinio

El tiempo está pasando,
Más rápido que lo normal.
Me preocupa lo que se aproxima,
Vaticino lo peor:
Una sociedad rebelde,
Roja porque la gente se cansó,
Un pueblo que se pellizca un brazo
Para olvidarse de la jaqueca.

Todo es culpa de la corrupción,
Todo es culpa de la gente maleable,
Que se aprovecha de los demás
Sin ver el daño que a sí misma se hace:
Pérdida de identidad y valores,
Pérdida de la realidad y la humildad.
Se asocia la gente mala,
Para gobernar a la gente buena.

Y la gente, hoy está gritando por sus derechos,
Como los zapatistas y los chavistas,
Pero se les olvidó cumplir con sus deberes.
Todo lo queremos fácil.
Somos seres humanos.

Vaticino lo peor.
No quiero dejar que la historia 
Me tome en contra.
Hoy dejo escrito mi rencor
En caso de que pase lo peor.
 

sábado, 18 de enero de 2014

Infinito

Todo se ha vuelto un terrible desorden,
Desde entonces, la parábola del psiquiatra martiriza.
No puedo esperar, padezco de ansiedad.
No puedo esperar para saber si me amas.

Me dejaste sin aire,
En un momento de crisis social y política,
En un mundo de economía inestable,
Me dejaste sin amor. 

Sé que tal vez no me piensas,
Sé que soy normal,
Pero si tú fueras yo, ¿qué harías?
No sé esperar.

Pero mi problema no es esperar,
Lo que me martiriza es que esperando tu decisión
Cada segundo es infinito.

C. Macci

domingo, 22 de diciembre de 2013

La gente

¡Vaya, vaya!
El pueblo indignado toma decisiones incorrectas,
Pero con la intención de hacer lo correcto.
En esos momentos, es cuando más fallan.
Porque toman las decisiones con cabeza caliente.
Al final, las monedas tienen dos caras,
Si cae la cara a la que apostamos,
Todos estaremos felices y atontados,
Pero si es al revés, le echaremos la culpa,
De nuevo, al gobierno.

¡Basta ya de tanta hipocresía!
El problema no es la política,
Ni la ideología, ni la democracia.
El problema es la gente.
Su avaricia y deseos de poder.
El problema es la gente.

C. Macci

martes, 12 de noviembre de 2013

Algarabía

Imagina el desfile que pasa por tu casa,
Con mascaradas y cimarronas,
El diablo y los políticos,
Sus demonios hechos hombres en una pura algarabia.
¿Lo imaginas?
Eso es lo que hay en "cuesta e' moras"

Imagina el mundo hecho en dos colores,
O verlo como lo ven los daltónicos.
¿Lo imaginas?
Si lo ves en rojo y verde,
No estás muy lejos de la realidad.

Hay un Occidente y un Oriente,
Hay un Greenwich y un Ecuador,
También hay musulmanes y cristianos,
Estos últimos, muy predecibles.
Los hay zurdos, que se visten de sangre y rebelión contra su raza,
Y también los verdes suicidas
Que todo lo venden sin siquiera tener casa.

Y no hay grises...
Si los hay derechos, al menos titulados son...
Si los hay de izquierda,
Serán apoyados por los pajaritos de Maduro y el cadáver de Chávez
Donde así vivan.

¿Y yo? ¿Qué soy?
No sé si soy cristiano,
Pero prefiero no ser ni verde ni rojo,
Yo sólo quiero ser quien soy.
Y me gustaría vivir un mundo sin guerras ni pobreza.
No soy verde, aunque me guste.
No soy rojo aunque por mis venas corra el rojo.

C. Macci

sábado, 21 de septiembre de 2013

Frustración

La gente anda por las calles,
(Lo que queda de éstas)
Amargada y con cara fúnebre.
La Paz ha muerto en mi país 
Sin ejército... y nadie,
Absolutamente nadie,
Puede defendernos.
Nos están estafando en el Estado,
Nos están ofendiendo los del norte,
Las calles se nos están cayendo,
¿Cómo querer que prevalezca la paz?
El salario no alcanza,
Las noticias no son buenas.
Nadie puede defendernos.
La frustración es una escapatoria,
Más no la solución a esta historia.
Pero, ¿cómo devolverle la vida a este país tan pobre?
No pobre de espíritu, 
Sino más bien, pobre de democracia.
Lo único que no quiero,
Es gente de color rojo,
Que quiera hacer de la democracia
Una casa cerrada sin llaves para el cerrojo.


C. Macci


lunes, 2 de septiembre de 2013

Loco y nuevo

Hoy desperté, a las cuatro a eme,
Tenía que alistarme para volver
A nuestro país, el tuyo y el mío;
Estuve fuera unos días y te extrañé.
El clima de otras tierras,
Las maravillas que la gente llama,
No se comparan contigo.
Prefiero quedarme en casa, 
Sabiendo que estás cerca de mi.
Sabiendo que puedo abrazarte.
La pesadez del cuerpo,
El descontrol por el cambio de horarios,
El frío y el calor,
El estrés de las aduanas,
Todo eso que me pasa cuando estoy lejos de ti,
Se calma, se minimiza,
Desaparece cuando es hora de volver a casa.
El pesar de la lejanía de tus besos,
Se acaba si sé que te veré pronto.
Y cada minuto que pasa en el avión,
O en el barco ó el taxi, 
Esos minutos cuando voy rumbo a casa,
Son dueños de mi ansiedad por tenerte.
Tú lo has comprobado,
Vuelvo loco y nuevo,
Con un corazón renovado, para ti, por ti.

C. Macci


viernes, 23 de agosto de 2013

Días enteros

Pasan los días enteros,
Y este deseo interno me genera ansiedad.
¿Acaso no ves que mi alma desea
Que tú aunque fuera la vieras con desprecio?

Me paso en mi mente viviendo contigo,
Dibujando el futuro de dos, tú y yo,
En las hojas de mis libretas,
En mis tareas de la oficina, te dibujo.

A ratos me vuelvo loco porque no te tengo,
Aunque también acepto que de amor por ti estoy aún más desquiciado.
Y tú no lo ves...
Y si lo ves, me ignoras cruelmente.

¡Qué patético es el amor cuando no me lo correspondes!
Y yo, tan torpe que soy, 
Ya no sé que más decirte, escribirte.
Lo único que ofrezco es paciencia.

Paciencia, para esperar que me quieras,
Paciencia para seguir dibujando el futuro,
Durante las noches,
Durante los días enteros.

C. Macci

martes, 13 de agosto de 2013

Seremos dos

He vivido la mayoría de mi juventud
Sólo, en mi mente y mi corazón,
Alejado de las cosas normales
Con una meta: ser alguien en la vida.

Hoy, puedo decir que lo he logrado,
No por lo mucho que he estudiado,
No por los colones que me gano sentado,
Hoy soy alguien porque tú estás en mi vida.

Podría pensar que estoy enamorado,
Pero es más que eso.
No es nada pasajero,
Es amor eterno.

Lo sé porque al amanecer te pienso,
Mientras trabajo te recuerdo,
Mis labios te llevan en versos
Y mis noches son testigos de mis desvelos.

Por ti, que me haces alguien en la vida.
Desvelos por tu amor, que hasta este verso
No me pertenece,
Pero que por el lucho, incansable.

¿Qué más puedo hacer?
No te lo diré... 
Nada más déjame mostrarte
Mis insignificantes virtudes,
Déjame ser yo tu amante.

Ya vendrán nuestros días,
Ya vendrán los días en que seré más que alguien.
Seré yo acompañado de tu amor,
Seremos dos caminando el lienzo de la vida.

C. Macci

jueves, 25 de julio de 2013

Insomnio

La poética historia de la democracia,
Tan sublime ideología,
Ha sido violentada en mi país;
Todo esto es una desgracia.

No tenemos ejército y por eso se aprovechan
Esos lagartos de las curules,
A quienes les dimos el poder
Y que nos han deshonrado.

Estoy harto, ya ni duermo, tengo insomnio,
No por lo que ellos hacen mal o dejaron de hacer,
Sino más bien porque estoy buscando
Una forma de cambiar el rumbo de este país.

Doy fe de que mi pueblo necesita un cambio,
¿Pero como hacerlo sin caer
En el extremismo político de izquierda o derecha?
Esa es la razón de mi insomnio.

Empezaré por la moral. 
Empezaré por enseñar a trabajar a mi pueblo;
Creo que si se puede,
Creo que tenemos potencial.

Esto podría ser un poema,
Más no es más que la explicación de mis dilemas,
Las razones por las que no duermo,
Las insatisfacciones que me causan insomnio.

La razón de todo este desorden social
Es la mezquina avaricia de los que están en el poder.
Pero ya verán, esta vida les cobrará todo.
Este pueblo está por despertar.

No necesitamos ejército para cambiar,
Sólo la voluntad del pueblo,
La mente sana y sensata
Que quiera dejar de ser mediocre.

Quiero gente con insomnio,
Que sea la que gobierne,
Gente inteligente que quiera su tierra,
No solamente esa que piensa en su billetera.

No tengo sueño, tengo insomnio.

C. Macci

lunes, 22 de julio de 2013

Su voz

Es esa frecuencia angelical
Que sale de sus labios
Y vuela por el aire, senoidal,
Para llenar mi espíritu.

Es esa forma tan natural,
Sencilla sin ser simple, única tal vez,
De volverme un completo idiota.
Es ella, es toda ella y su voz.

Y ahí, del otro lado del auricular,
Me besa los sentidos,
Me llena de energía,
Me hace más hombre aún.

Ella y su voz me gobiernan,
Como el timón a la nave,
Me podría guiar por silvestres arrabales,
Sin perderme, sin echarme a las bestias.

Ella y su voz me dan esa fuerza,
Inhumana y lacónica,
De poder amarla y querer cuidarla
Y estar con ella,
Y solemnemente inmortarlizarla 
En estas letras sin tinta.

Es esa voz de las novelas antiguas,
Como la de las hadas o las sirenas,
Es una voz dulce como la miel,
Suave como el algodón...
Lo es porque me hace bien,
Me endulza el alma,
Me hace sonreír...
Es ella y su voz.

C. Macci


AGM.