miércoles, 31 de octubre de 2012

De apariencias y codicia

Somos un saco de inmundicia,
De apariencias y codicia,
Y vivimos sin consciencia
Destruyendo todo en derredor.

Y crecemos y soñamos,
Y luego nos administramos
A diestra y siniestra,
Extremando lo que no somos.

Viviendo de apariencias,
Gastando lo que no tenemos,
Viajando por el mundo
Sin conocer nuestra propia casa.

Pagando caprichos
Y pagando pecados cometidos,
Olvidando la ética y la moral,
Así vivimos.

Qué absurda realidad!!
Vivir como en un trance,
Soñar tremendamente
Mientras socavamos las bases de la familia.

Somos egoístas,
También impersonales.
Un poco de modernos
Y otro poco cavernícolas.

Ah, pero todos en contra de cambiar.
Todos igual, de doble moral.

Así vivimos.
De apariencias y codicia.

C. Macci

lunes, 29 de octubre de 2012

Te espero

Te espero entre mis sábanas.
Como espero la noche fría entre mis sueños.
Te espero como la hora del desvelo,
Como si fueras el atardecer.
Así te espero.
Sin esmero.
En enero.
El mes embustero.
Te espero.
Mientras tanto agonizo
Entre las agujas del tiempo,
Esperando,
Cual si fuera un futuro incierto,
Abierto
A sonar en el tiempo
Como el granizo
En el techo.
Lloviendo.
Lloviznando.
Aquí te espero.
Como cuando el café se está chorreando.
Respirando tu fragancia.
De valle recién mojado.
Llovido.
Amado.
Te espero entre mis sábanas,
Para que seques mis lágrimas
Y cures esta alma atormentada
Por los minutos de espera.
Te espero.
Como el minuto al minutero.
Absorbiendo el silencio.
Así te espero.
Entretejiendo momentos.
Inolvidables.
Incontables.
Inexorables.
Interminables.
Inesperados, como la espera de tu presencia.
De tu fragancia.
Aquí y allá.
Por doquier y sin querer...
Te espero.

C. Macci

lunes, 15 de octubre de 2012

Puerto Viejo

Si existiera la oportunidad de tenerlo acá,
Ser el dueño de sus paisajes,
Gobernar su viveza y libertinaje,
Seguramente sería cercanamente feliz.

Está en el paraíso
Del run down y el mar salado,
Donde el humo es el cielo
Y el mar el placer del negro.

El tiempo no corre por el puerto.
El viento es el maestro.
Y tiene sus playas divinas
Y sus mujeres europeas

Hecho del Caribe
Con su sabor a carnaval,
A banano y cultura colonial
Donde las raíces son lúdicas

Donde la música es más que gitana,
Es natural y más humana,
Igual que la gente
Igual que las playas.

Donde la sed se cura
Con agua e' pipa y panbom y mariscos
Donde un peñasco es historia
De nuestras vidas y los turistas.

Ese es mi Puerto Viejo,
Amenazado por leyes y ambiciones
De políticos egoístas y avaros.
Mi Puerto Viejo.

Es mío, y tuyo y de los turistas
Y de cada uno que lo cuida
Y de cada nena que lo embellece.
Es nuestra joya del Caribe.

Es el sitio del Rice and Beans,
Donde los cocos no asustan,
Donde los negros son reyes
Es el puerto donde dejaría mi juventud.

Mi Puerto Viejo.
Donde las gaviotas son libres
Donde el humo es para el alma.
Donde el tiempo no pasa.

C. Macci

martes, 9 de octubre de 2012

Inexistencialismo

Es justo en este punto
En el que no hay detalle alguno
Que me haga declinar
Sobre lo que de la vida reclamo.

La falta de sentido,
Esa que amarga lo sentido,
Eso que flagela cada ligamento,
Cada coyuntura corporal,
Toda esa falta de razón de ser
Me vuelve nihilista,
A veces masoquista.
Aun así mis pensamientos no cambian,
Y no hay por qué.

Si alguien me mostrara
El valor de alguna parte de la existencia
Dejaría de lado, al menos un rato,
Las tendencias suicidas,
Esas que me absorben y tranquilizan
En un acto de "fe"
Que me hace esperar a diario
La muerte de mi vida.

No obstante, sigo hacia adelante
En búsqueda de la historia
Que me tranquilice al instante,
Que borre de mí
Las ideas perpetuas de inexistencialismo
Y dolor profundo
De esta desazón que llaman vida.

C. Macci

domingo, 7 de octubre de 2012

No fue coincidencia

No es pura coincidencia,
No lo es si todos sabemos lo que pasó.
Los resultados fueron manipulados.
La voluntad del pueblo quebrada, burlada.

No es pura coincidencia,
Ni es democracia; no lo es.
Es la traición a la realidad,
A la necesidad de cambiar.

No es cambiar por cambiar,
Es cambiar la estupidez,
Por una persona educada y menos tonta.
Es tratar de extirpar el cáncer.

Insisto, lo de hoy no fue pura coincidencia.
Ni lo de ayer,
Ni los "memes", ni el silencio.
Es traición. Dolor. Sinsabor.

Ergo, no habrá paz en varios días.
No se calmará la guerra, ni la presión.
Todo seguirá igual,
Sin coincidencia alguna.

Solo quería levantar un grito de lamento,
Por esos que vieron las estrellas
De su bandera tricolor
Desmoronarse como lágrimas.

Solo deseaba dejar claro, que no fue coincidencia.
Lo de hoy no lo fue.
No lo fue.

C. Macci

lunes, 1 de octubre de 2012

No te he visto llover

No te he visto llover,
Tampoco te escuché llorar.
Sé que estás ahí,
Detrás del atardecer
Conquistando la luna llena,
Propiciando cuanto amor se siembre,
En los jardines del horizonte,
En las llanuras de la inocencia.
No te he visto caer,
Hecha lágrimas de algodón,
Ni mucho menos de septiembre.
Eres escasa con la naturaleza
En esta selva de cemento y contaminación,
Te anhelan las aves y los árboles
Y las lluvias y los vientos,
Todos te anhelan,
También los ríos.
No te he admirado ser,
Ni existir, ni siquiera estar.
¿Acaso eres la broma de esta generación?
¡Qué temible temeridad!
Lánguida es la estadía sin tu pasión,
Sin verte llover.
Mustia la existencia sin probar tu sabor,
Agónicas horas son,
Las que nos esperan sin verte.
Sin serte. Sin tenerte. Sin lloverte.
No te vimos llover.

C. Macci

domingo, 30 de septiembre de 2012

De la esquina oscura

Venimos de la esquina oscura,
Donde todo lo que pasa es noticia,
Una que otra cosa absurda,
Sin embargo casi siempre de alta alcurnia.

No sabemos para donde vamos,
Solo dejamos sonido como el viento
Que no lleva dirección ni aliento,
va a su ritmo, sin espasmos.

Así vamos, estrechando caminos,
Cotorreando, andando, en silencio
Y a veces en una eterna algarabía,
Como si fuera el fin del siglo.

Damos círculos perfectos,
Sobre la misma ruta de siempre,
Sin rumbo ni tormento,
Solamente viajando como el viento.

Y en la historia quedan solo
Vestigios raros y paranormales
De las locas locuras de los ancestros,
Que viajaban lento, sin círculos,
Sin remordimiento.

Y de nosotros? Ah, no queda nada.
Tal vez los esqueletos,
Algunas momias y aparatos
Que le muestren a las descendencias
Que creíamos en dioses y amuletos.

Entre las tumbas encontrarán enhuacados
Talentos, libros digitales, basura,
Todo lo que ves y piensas,
Todo lo que traemos desde donde venimos.

Somos de la esquina oscura,
No sabemos a donde vamos,
No existimos, no lloramos,
Solo estamos ocultos a los ojos de nuestros amos.

C. Macci

lunes, 17 de septiembre de 2012

Espiral

Hay palabras malsanas,
Personas insanas,
Existencias extrañas
Virus y arañas,
Sueños sin gloria,
Alegría y furia,
Risas, y el mundo, todo,
Absuelto en dilemas,
Resuelto en sistemas,
Rayando la locura con nodos,
Escribiendo una historia,
Absurda,
Enclaustrada en escoria,
Buscando vanagloria,
Como un político
En un sistema elíptico,
Digo, espiral,
Como el sueño en estado catatónico,
Meramente astral,
Irreal.
Palabras malsanas,
Cualesquiera y mundanas.
Sin sentido.
Las hay y las dicen,
Las dicen y las hacen,
Las hacen y las escriben
Las mentes insanas
De estas sociedades paganas.
Y ante tanta existencia
Mantengo mi exigencia
Por leer y dormir,
Mejor que lo que hago: servir.

C. Macci

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Barrena

De repente debería renunciar al mundo,
Me digo.
No es posible que entrando en barrena
Nadie acuda a ayudar.
La vida es una catástrofe,
Pero inicia en caída libre,
Girando sobre su propio eje:
Los problemas.

Nacemos sin paracaídas,
Y nos enfrentamos a las turbulencias
Desde temprano, como los gallos.
Y nos hacemos de agallas y valentía.
Morimos llegando al cielo,
Volando hacia el sol, o rumbo al suelo,
En un atardecer cualesquiera.

Y nadie acude a ayudar...
¿Qué importa la ayuda? - pienso.
[Mei dei, mei dei!]...
De por sí en esta vida, en este lienzo
Estamos para escribir los tormentos
Y ni siquiera para corregir la ortografía
Nadie ofrece "alluda" ni guía.

Es funesto,
Caer tan rápido como sea nuestro peso
Y ver las corrientes de aire,
Del que respiramos a diario
Decirnos adiós en nuestro viaje
Que inicia de manera salvaje
En las alturas,
Y que termina en algún peñasco
Luego de nuestra caída libre,
La que llaman vida
(paupérrima y obscena)
Que sucede cuando entramos en barrena.

C. Macci


martes, 11 de septiembre de 2012

Ojos miel

Siempre hubieron, desde el inicio de los tiempos
Unos ojos espléndidos, color miel
Que en ellos me sumergía sin recuerdos,
En ellos aguantaba la respiración.
Sin querer me hicieron sufrir
Con sus pupilas perpetuas y amistosas,
Y en sus lágrimas afectuosas
Nacieron mis sentimientos sin correspondencia.
Fuiste, niña, mi mejor amiga.
Con tus ojos cual si fueran miel
Endulzaste esta vida desastrosa.

Fuiste. Creo que aún eres.
No es tu culpa.
Tus ojos son panales de miel,
Mis lamentos son abejas sin panal.
Fuiste siempre ideal
Para esta necesidad sincera.

Oh miel, eso eres en mi panal.
Oh, ojos...
Que se alimentan de las florecillas del mundo ideal
Cual si fueran abejorros.
Déjame saborear tus esfuerzos!
Déjame sentir tu dulzura extrema!
Déjame tomarte en mis manos
Como un oso el panal en su hocico...!
Déjame tener un beso
Déjame soñarte frente a un espejo...!

Oh, miel...
Endulza esta alma perdida,
Endulza esta adicción insana
Y haz de tu abejorro
Un esclavo sin vida ni alma.
Un hazmerreír tuyo,
Haz de mi un capullo.
Un cerillo
Que encienda la pasión sin brillo
Que tus ojos de miel
Absorben tan bien, como a la hiel...

C. Macci