Así querías estar, y así estarás.
La sensación de infelicidad que esto genera,
la desazón del despecho
y por supuesto tu actuar, todo es anormal como yo.
Huí por placer, porque quería soñar,
y volé a causa de tus redes,
supe lo que se siente sentir,
pero no supe, ni sé aún enfrentar mis sentimientos.
Las banalidades, las presiones y el estrés,
todo se volvió ansiedad,
y hoy, ansioso de casualidad,
estoy raro, como siempre, soñando lo innecesario.
Me gusta creer que caíste en el engaño,
que disfruté mientras disfrutabas.
Supe dar el consejo y lo aprendiste,
y como ser humano, por primera vez
no me quedé sin ese consejo.
Aprendí a valorar lo que vale la pena,
aprendí a odiar al que se debe odiar,
entendí mis fracaso, conocí a Edipo,
y por supuesto, me dejé acompañar por Murphy y su ley.
La desazón siempre viene en cada cosa que hacemos,
positiva o no, las cosas salen del destino que crea la vida,
y para crear vida se necesita amor,
y yo no tengo amor, pero lo hice...
y yo no tendré amor, pero lo conocí.
No es nada profundo e inenarrable,
no es nada fuera de lo normal,
solamente soy yo, y lloré y me desahogué...
y si no me entiendes, no me importa,
y si no me entiendes, siempre estuve bien,
...siempre lo estaré.
C. Macci
Andaba pensando en algo que escribir sobre las colochas para abrir mi blog... iniciar con eso... genial.. esto es genial.
ResponderEliminarahor aya no se que escribir... jajaj
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