domingo, 1 de julio de 2012

Un sombrero y una guitarra

Un sombrero y una guitarra acústica
Que me dan aire de creencia agnóstica,
Me hacen creer en la sinfonía,
En esas impecables y absurdas
Obsesiones malditas de capitanía
Y de terribles tentaciones,
Son, ambos, artes en mi alcoba,
Casi como el arte de volar en escoba,
He de sonar desentonado en mis canciones,
No así al creer mis adicciones

El sombrero me cubre por doquier,
De cuanta ironía e histeria pueda ver,
La guitarra, sus cuerdas y su tonada,
Hacen de mi diario sentir una almohada
Grata para dormir 32 horas diarias,
Como lo hacen por ahí
Algunas razas importantes, las Arias
Y las intrépidas raíces latinoamericanas
Desde las camas hechas de vainas
De hoja de palma y flores agrias

Son, acompañantes de ensueño,
Visitantes nocturnas de mis anhelos...
Y terribles pesadillas, sueño,
Si no toco unas tonadas de consuelo
Antes de planchar mis orejas
Entre las arrugas y textiles de mi lecho,
Viendo con rictus y babas al techo,
Mientras mi mente descansa y duermo
Tranquilo, relajado, sempiterno
Hasta el fin de los tiempos modernos.

C. Macci





No hay comentarios:

Publicar un comentario