lunes, 14 de septiembre de 2009

Estruturas sin rima

Estructura 1

Comienza la marcha,
los pies duelen, la mente está cansada;
estamos hambrientos... necesitamos descanso,
nuestros ojos apenas se mantienen abiertos,
las pestañas pesan toneladas, tengo sueño.
Apesto, estoy pegajoso por el sudor,
trabajé 12 horas y ahora voy rumbo a mi nido...
y la lluvia nos moja en la oscuridad
desflorada por las lámparas del tendido
eléctrico...

Estructura 2

Anoche soñé con ángeles, sin alas ni
corazón, sin ambiciones ni tentación.
Anoche soñé con figuras cuadradas que
forjaban un escultura redonda,
sin detalle de Rodín o Miguel Ángel,
sin el color u olor del mármol.
Anoche soñé contigo a mi lado,
sin tabúes ni sentimientos,
solo estabas sin temblar ni pensar.
Anoche soñé con un fluido de agua
dizque bendita que brotaba de
algún fresno nórdico, sin flores
ni vida, sin catarsis ni aberraciones...
Anoche soñé.

Estructura 3

Nunca es tan terrible un inicio
como cuando es el inicio del fin de las cosas
entre dos; dos que se amaban y ahora tienen
una semilla fecunda de odio
incomprensible contra quien le dio armonía
a su melodía.
Nunca es tan terrible un inicio como
cuando el final lo representa tan
sucintamente en una palabra: Adiós;
en una despedida sin causa ni razón lógica,
porque no se volverán a encontrar esos dos,
mucho menos amarse...
no será el mismo sentimiento nunca más.

Estructura 4

Hoy voy a soñar contigo porque tu imagen
ha estado en mi mente hoy, ayer, antier
y no sé desde cuándo, pero de algo sí estoy seguro,
y es que tu imagen estará mañana y pasado mañana
y en el futuro en mi mente;
simplemente no te he podido olvidar ni te sacaré
de mi mente.

Estrutura 5

Si me dieran un diamante del tamaño de mi corazón
ocuparía el universo para guardarlo.
Si aceptaras mi corazón, lo podrías guardar en un beso
y un recuerdo.
Si me dieras un recuerdo, lo guardaría en mi corazón
por siempre y para siempre,
y sería más valioso que mi propia alma, que
mi respiración, que mis asuntos más íntimos;
sería más importante que mi corazón.
Si me dieras un recuerdo, yo sería yo.

Estructura 6

Había una mariposa, descansando en una
rosa hermosa cual musa divina,
parecía una imagen inusitada en el ápice
ancestral de todas las cosas loables del
universo que es tan pueril y carnal, tan corrupto
y volátil como los pensamientos más bajos
y mis sueños más altos.
Había una mariposa con tu nombre en sus alas.

Estructura 7

Quien mira su futuro en las vidas ajenas,
no tiene verdaderas ganas de vivir.
Por eso hoy amanecerá feliz el sol y
triste la oscuridad, mojada la flor y
oculta la atrocidad.
Y es que la indecisión es el fruto de la
inconformidad.
Al fin y al cabo,
vivo como quiero y donde quiero
porque no tengo ninguna otra razón
para vivir aparte del dinero.
y esto lo digo,
porque siendo ajena a mí la culpa
de mis desgracias, sigo creyendo
en lo que me enseñaron.

C. Macci






martes, 1 de septiembre de 2009

Soledad

Soy dueño de la soledad cuando estoy solo,
soy amante de la compañía si la soledad me domina,
aunque siempre estoy triste si estoy solo,
por eso soy solitario, porque me gusta ser triste.

Amo las horas solitarias de la tarde en Tortuguero,
si estoy en una barcaza a la deriva, aprecio la soledad
que es quien me hace compañía,
y voy sin guía
a la selva, acompañado de la invisible soledad.

Detesto mencionar tantas veces la soledad,
pero es que la soledad me hace escribir
y por eso escribo, y por eso la amo...
a mi soledad

Pero la soledad me mata la poesía...
y la prosa, las hace volátiles,
infieles a mi estilo, de hecho,
me quita -la soledad- mis verdaderos instintos.

Me da incoherencias que tienen algo intrínseco
y es pianita y fugaz la palabra maldita de esta redacción:
soledad; que me da felicidad y me deja solo,
que me eleva la ira por tener que mencionarla.

Es que no encuentro
-por lo menos hasta donde voy escribiendo-
la manera de no mencionar la soledad,
no tengo -ni creo que haya- manera de describirla
sin mencionarla...

C. Macci

domingo, 23 de agosto de 2009

No quiero ser un maestro

Solo con esfuerzo se hacen los maestros,
pero yo no quiero ser maestro,
quiero solo hacer un esfuerzo
para ganar dinero
y luego, cuando viejo,
correr entre las multitudes
con las bolas al aire,
sin aire,
por mi mala condición física
y mi poca disciplina.

Al fin y al cabo, quiero guardar mi dinero
en una caja fuerte del Banco Central y
almacenar mis lingotes de oro
en una bóveda de algún banco suizo.

Solo quiero ser rico, para comer queso
y tomar vino todos los días,
rascarme la panza de aburrimiento
y viajar por salir de la monotonía.

Yo no quiero ser un maestro,
aunque si quiero enseñar en la universidad
para mostrar mi IQ, mi habilidad
de expresar locuras e ideas,
sin más esfuerzo que estar de pie dos horas.

Yo no quiero ser un maestro,
porque los maestros se jactan de sus ideas,
yo solo quiero enseñar a los demás
a hacer dinero y administrarlo en bóvedas;
hacerlo lavado, a veces limpio...
por eso, no quiero ser un maestro.

C. Macci

viernes, 21 de agosto de 2009

18 minutos

18 minutos felices
con el alma,
soñados en África,
amados en U.S.A.

18 minutos de irremediable placer,
casi como defecar,
pero el bizarro: comer.

18 minutos dedicados al alma,
al cuerpo, a la mente...
corazón contento,
barriga llena: un almuerzo.

C. Macci

Comisuras

Son torturas para el alma,
dañinas para el músculo rey,
profunda obsesión,
que se vuelven prohibidas:
tentación.

Dan forma al deseo,
dan cabina al dolor,
han probado las saladas lágrimas,
son dueñas del amor.

Inspiran besos las
comisuras de tu boca,
dan formas a las uvas
del Edén;
son dueñas de mi boca.

C. Macci

PV

viernes, 14 de agosto de 2009

Aceitunas

Sabrosas aceitunas enaltecen mi paladar,
aceitunas Antillanas, verdes y jugosas,
que dan placer al rico y trabajo al pobre,
aceitunas tropicales, enlatadas, como se
exige, como la naturaleza misma lo permite.

Placer de la lengua, acompañan mi
Cuba Libre, no la Cuba de Fidel,
ni la Venezuela Bolivariana de Chavez Frías,
no, ¡qué va! y están frías,
saliendo de la lata sin estrías.

Estos antojitos de la familia simarubáseas
me hacen sentir vivo,
feliz como si anduviera vestimenta chiné,
y triste por si fuera ropa de percal.

Las señoritas por edad, me miran
y saben que lo disfruto, que gusto del sabor aceitoso,
tropical y paradisíaco como lo es
América Central, que es dueña de las aceitunas
y de las guerras entre hermanos.

¡Ave Aceitunas!
Crezcan esas ramas más de quince metros,
toquen el cielo pertinaz y pidan aceite divino,
que llene el paladar del adalid y el bolsillo
del vasallo.

C. Macci

jueves, 13 de agosto de 2009

Nubes Grises

Nubes grises
que malos augurios traen
sustenten la crisis,
glorifiquen el llanto.

Nubes grises del oeste
que voraces sueños procrean,
hagan ritos y mitos,
quebranten leyes por mientras.

Nubes grises, infelices,
sueñen con poder ahora,
porque en pocos minutos,
talvez horas,
llegará su destructor,
el Sol.

C. Macci

miércoles, 12 de agosto de 2009

Luto

Luto; significa el fracaso de una esperanza,
la subordinación de la perfección a las banalidades;
la soledad del espíritu cuando un conocido deja de serlo,
es la sensación que aparece al perder un amigo,
o a un enemigo...

Luto; puede significar el último respiro del amor,
o de la paz, o de Paz...
es la soberana ambición de ser eternos, y
la pagana realidad de ser humanos.

Luto; es el saludo que se le da a la Muerte,
la bendición para el difunto,
la soledad y abandono de la Sangre,
la lágrima del Amor.

C. Macci

jueves, 6 de agosto de 2009

Considerando la verdad (prosa-deliberación)

No creo que exista la verdad, solo un criterio sano;
no busco la verdad, solo encontrar los sentimientos
propios del ser humano.

No existe la verdad, solo criterios comunes que todos aprobamos,
que aceptamos y adoptamos como estilo de vida,
no es la verdad ningún subterfugio para la mente.

Pero antes de negar algo, se debe preguntar qué es, o si existe.
La verdad es un consenso que permite denotar algo como
bueno o malo, basando la connotación en los criterios medios.
Es decir, si la mitad más uno dice que es cierto, será cierto.

La minoría deberá aceptar ese criterio para no ser
marcado, estigmatizado, caracterizado de rebelde, de raro, de contrario
o de hereje...

Por mi parte, no importa lo que los demás crean,
mientras yo tenga mi verdad, o mi criterio -más bien- y pueda defenderlo,
yo tendré la verdad.

C. Macci

sábado, 1 de agosto de 2009

Musical retraído

Escucho el piano explanar las notas
del Do mayor al Do sostenido,
pasando por la escala séptima de notas,
presintiendo mis sentimientos aguerridos.

Escuchando las notas esclavas de los dedos,
siento el futuro venir sobre mí cual si fuera
una de las gemelas gringas, finadas las dos;
siento que puedo correr aunque nadie quiera.

Veo amistades en cada tiempo marcado por un calderón,
sueño las atrocidades que ocurren en oriente,
imagino desbarajustes en los proyectos de la NASA,
puedo liderar mi mundo con notas del occidente.

Las trompetas le dan armonía a mi melodía,
el piano se hunde en lo tétrico de los sonidos,
la fe se ve representada en las notas del violonchelo,
intuyo los oscuros desenfrenos de la evolución perdida.

Cada Sol suspendido me muestra las estrellas,
cada cuerda de guitarra me exime de escuchar a Bush,
el oboe me da aire, me llena los pulmones con melancolía,
y yo sigo viviendo sin micrófonos, sin llorar, sin ser.

Espero que el final de la musa construya algo,
bueno o malo, un sentimiento en mi alma, en
mi corazón... sólo espero que los misiles de
la decepción musical de Bach no se adueñen de mí.

Estoy loco de tanta filarmónica social sin sentido,
estoy harto de escuchar sonidos inexistentes,
digitales, dormidos en drogas...
a mí me gusta la cítara, el arpa, el xilófono...

Quisiera que el mundo escuchara mi mundo,
también algo de Raíces Jamaiquinas,
para que la fe no decaiga en las ofensivas
e inconcebibles extorsiones de la música.

Quisiera que El pájaro de Fuego conduciera
nuestras desaliñadas vidas al paraíso del
Cascanueces, donde vive Tchavkovski
y donde está la lápida de Nerón.

Además, como humano que soy, anhelo
que la imaginación sea llamada música,
y que las creencias no hagan caso a la
retórica, ni a las masas ideológicas...

Sería un honor para mí, escuchar la felicidad
entonada por las cuerdas vocales de un coro
de la europa media, donde la gente a sufrido
y hablan a diario de la tristeza de su pasado.

C. Macci