I
Quiero estar en la cúspide de un cono de arena,
viendo al viento correr
y escuchando al agua reír,
sentado en una silla de bambú
mientras una parte de mí se muere entre
las sombras del tiempo.
Deseo que frenesí del ruido
alimente mis sueños
y que la luna llena
me cuente el secreto
sobre cómo conquistarte.
II
Grano de cristal,
humo de algodón,
sueño en espiral,
confuso el corazón.
Laguna espiritual,
censura y emoción,
no existe realidad si de ti...
no hay razón.
III
Y mi mente, cansada,
manchada y arrugada como
el papel cuché,
tiene cuantía inestimable:
es un vivo pensamiento de ti.
IV
No me hace falta el delirio
para conocer lo bueno.
No me hace falta el cariño
para entender qué necesito.
No me duele ensuciar mi nombre
si es por dolor.
No necesito el dinero,
tengo casa y amor.
No quiero ser escultor,
quiero callar una infernal voz.
V
Existe un camino, por antonomasia,
que se sigue infinitamente
hasta donde no hay tiempo
y la locura es absoluta y común,
donde las cosas desordenadas
gráficamente cumplen la ley de Murphy...
En ese camino sólo hay una nena,
tú que eres única,
y la felicidad no existe
porque no hay tristeza;
pero hay algo equivalente
que se consigue con un beso tuyo.
VI
¿Y si me acuesto y me vuelvo a dormir?
¿Y si me duermo y vuelvo a morir?
Que sea por ti, que sea por ti...
Que todo sea como ha sido hasta ahora,
por ti.
Estas letras, son parte de mi forma excéntrica de ver el mundo y de la manera como se hunde mi barcaza en las experiencias de vida. Carlos Macci.
lunes, 18 de octubre de 2010
jueves, 14 de octubre de 2010
Descripción
Escribía las aberraciones, adicciones.
Soñaba tentaciones y a veces,
dicciones de tu cabello.
Me cuesta dejar de pensar pasiones,
por lo que las escribía para no olvidar.
No es arte lo que necesitaba,
ni letras, ni dinero.
Un dios, tal ves...
o una diosa por placer.
Sentía la verdadera curvatura del tiempo,
vacilando en mi cerebro, esa noche,
intentando descifrar lo ambicioso,
lo espectacular de tu presencia.
No es una cosa alterna al pensamiento,
puede ser cualquier detalle suelto al viento.
No es una sensación, no es una diátesis;
es lo que sale del silencio.
Para celebrar lo ebúrneo de la vida,
tomaba lar ventana por su marco,
la abrazaba y besaba hasta el delirio,
con mi mente y mis ojos.
C. Macci
Soñaba tentaciones y a veces,
dicciones de tu cabello.
Me cuesta dejar de pensar pasiones,
por lo que las escribía para no olvidar.
No es arte lo que necesitaba,
ni letras, ni dinero.
Un dios, tal ves...
o una diosa por placer.
Sentía la verdadera curvatura del tiempo,
vacilando en mi cerebro, esa noche,
intentando descifrar lo ambicioso,
lo espectacular de tu presencia.
No es una cosa alterna al pensamiento,
puede ser cualquier detalle suelto al viento.
No es una sensación, no es una diátesis;
es lo que sale del silencio.
Para celebrar lo ebúrneo de la vida,
tomaba lar ventana por su marco,
la abrazaba y besaba hasta el delirio,
con mi mente y mis ojos.
C. Macci
sábado, 2 de octubre de 2010
Todo
Todo es fugaz e inenarrable,
como las vírgenes de Sodoma,
como el hielo que se consume
en el calor del whisky.
Todo es mentira,
como el suspiro de amor,
como las historias zurdas,
como el fulgor pasional de una canción.
Todo es irreal y extraño,
como el ser humano y su gloria,
como la vida del pobre y su cabeza,
como el hambre y el frío.
Todo es pasajero,
como ir a Salamanca y al día
siguiente estar en los vestigios de Haití,
como soñar despierto.
Todo es vanidad,
como dijo Salomón,
como las mujeres de hoy,
como la vida de Platón.
Nada de lo que pueda mencionar
es eterno...
sólo una cosa,
casualmente un sustantivo es eterno:
La historia de la eternidad y sus deidades.
C. Macci
como las vírgenes de Sodoma,
como el hielo que se consume
en el calor del whisky.
Todo es mentira,
como el suspiro de amor,
como las historias zurdas,
como el fulgor pasional de una canción.
Todo es irreal y extraño,
como el ser humano y su gloria,
como la vida del pobre y su cabeza,
como el hambre y el frío.
Todo es pasajero,
como ir a Salamanca y al día
siguiente estar en los vestigios de Haití,
como soñar despierto.
Todo es vanidad,
como dijo Salomón,
como las mujeres de hoy,
como la vida de Platón.
Nada de lo que pueda mencionar
es eterno...
sólo una cosa,
casualmente un sustantivo es eterno:
La historia de la eternidad y sus deidades.
C. Macci
domingo, 29 de agosto de 2010
Náufrago
Es el hecho de no tener un mar para navegar,
o navegarlo y hundirse, y ahogarse por pedazos,
y sobrevivir...
Y viajar flotando asido de una tabla, con hambre,
y sed y calor, aunque en el agua se esté...
Se es un bocadillo para el mar y sus escualos,
es una suerte maldita y absolutamente salada.
Así se convierte una vida saludable, que tenía rumbo,
en una nave, carabela o no, yate o crucero,
en un sencillo náufrago, ahogado en vida,
sin rumbo, sin vida, sin destino conocido.
C. Macci
o navegarlo y hundirse, y ahogarse por pedazos,
y sobrevivir...
Y viajar flotando asido de una tabla, con hambre,
y sed y calor, aunque en el agua se esté...
Se es un bocadillo para el mar y sus escualos,
es una suerte maldita y absolutamente salada.
Así se convierte una vida saludable, que tenía rumbo,
en una nave, carabela o no, yate o crucero,
en un sencillo náufrago, ahogado en vida,
sin rumbo, sin vida, sin destino conocido.
C. Macci
jueves, 15 de julio de 2010
Vacío
Lo sencillo de cada cosa es absoluto,
parte de lo absurdo, y base para lo real.
Lo sencillo es sencillamente natural,
la fácil forma de la creación...
No todo es tan sencillo, claro...
el vacío no es sencillo,
es tremendamente complicado, complejo;
lo vacío y el vacío, es sencillo sin serlo a la vez.
Nada explica lo vacío, porque lo vacío
nada es... es vacío lo vacío, como un corazón
malherido, o lleno de sentimientos negativos;
el vacío es vacío y a la vez nada es vacío
...pero el vacío es nada.
C. Macci
parte de lo absurdo, y base para lo real.
Lo sencillo es sencillamente natural,
la fácil forma de la creación...
No todo es tan sencillo, claro...
el vacío no es sencillo,
es tremendamente complicado, complejo;
lo vacío y el vacío, es sencillo sin serlo a la vez.
Nada explica lo vacío, porque lo vacío
nada es... es vacío lo vacío, como un corazón
malherido, o lleno de sentimientos negativos;
el vacío es vacío y a la vez nada es vacío
...pero el vacío es nada.
C. Macci
miércoles, 14 de julio de 2010
De la única opción
Todo cuanto hay es solo una opción,
una idea lánguida de insatisfecha ansiedad,
una vaga astucia propia de la ideas pusilánimes,
o talvés de la nata obsesión.
Conozco las contrariedades de la vida,
pero no he gozado las uvas maduras;
hasta el momento la percepción del mundo
es inmadura, frágil, insensible.
El tiempo que pasa solo me facilita,
la verdadera opción, la única opción,
la más accesible; depende de mí
aceptar la realidad; el mundo.
La juventud es una riqueza pasajera,
el conocimiento es parte de ella;
quien no estudia, quien no lea, quien no critica,
no tiene derecho a las uvas maduras.
Es sencilla y superficial la vida,
pero es la verdadera opción,
la opción diaria, la única que se tenga,
la que determina el rumbo de cada destino.
C. Macci
una idea lánguida de insatisfecha ansiedad,
una vaga astucia propia de la ideas pusilánimes,
o talvés de la nata obsesión.
Conozco las contrariedades de la vida,
pero no he gozado las uvas maduras;
hasta el momento la percepción del mundo
es inmadura, frágil, insensible.
El tiempo que pasa solo me facilita,
la verdadera opción, la única opción,
la más accesible; depende de mí
aceptar la realidad; el mundo.
La juventud es una riqueza pasajera,
el conocimiento es parte de ella;
quien no estudia, quien no lea, quien no critica,
no tiene derecho a las uvas maduras.
Es sencilla y superficial la vida,
pero es la verdadera opción,
la opción diaria, la única que se tenga,
la que determina el rumbo de cada destino.
C. Macci
martes, 13 de julio de 2010
Perceptible
Es perceptible, porque duele,
porque todos los días me toca
el corazón, lo hiere, lo hinca...
es insensible, perceptible.
Siento como me envuelve,
como en una telaraña, en un capullo,
me hace llorar, me hunde,
en un leve ruido, en un sollozo.
Es el dolor, perceptible.
Dolor por lo que no hice,
por lo que me hicieron,
por lo que no tengo, y por lo que tengo.
Es una nota musical, deprimida,
es el maldito dolor de la verdad,
que es mentira, y verdad de nuevo.
Es una sola desgracia; el dolor.
El día que esto lo leas,
tú que sabes de dolor,
di que es cierto, que duele,
que arde, que quema, que es perceptible.
Me hace odiar al mundo, a ratos,
de veras, de mentiras, a ratos
me hace creer en la realidad,
de repente es mentira, pero perceptible.
Es una corazonada, un corazón
sentimental, sin dolor, sin arte,
perceptiblemente arde,
y duele con dolores reales.
Es perceptible.
C. Macci.
porque todos los días me toca
el corazón, lo hiere, lo hinca...
es insensible, perceptible.
Siento como me envuelve,
como en una telaraña, en un capullo,
me hace llorar, me hunde,
en un leve ruido, en un sollozo.
Es el dolor, perceptible.
Dolor por lo que no hice,
por lo que me hicieron,
por lo que no tengo, y por lo que tengo.
Es una nota musical, deprimida,
es el maldito dolor de la verdad,
que es mentira, y verdad de nuevo.
Es una sola desgracia; el dolor.
El día que esto lo leas,
tú que sabes de dolor,
di que es cierto, que duele,
que arde, que quema, que es perceptible.
Me hace odiar al mundo, a ratos,
de veras, de mentiras, a ratos
me hace creer en la realidad,
de repente es mentira, pero perceptible.
Es una corazonada, un corazón
sentimental, sin dolor, sin arte,
perceptiblemente arde,
y duele con dolores reales.
Es perceptible.
C. Macci.
viernes, 25 de junio de 2010
¿Qué es lo que pasa?
Lo que pasa ya los historiadores lo saben,
Lo que nunca fue, talvés sólo Dios,
Lo que las maravillas musicales incitan,
solo lo sienten los que música escuchan.
Lo que quiero saber es,
¿por qué pasa?
¿por qué no sé si existes, corazón?
¿qué te has te hecho?
Todo es sencillo, como una obra de teatro,
amarillo, como la historia del sol...
Lo que pasa es que no sé si existes,
o si existo, por lo menos por algún designio.
Y ya vendrán criticando los que critican,
arguyendo que tenemos un propósito...
¡que se queden pensando eso quienes lo piensen,
yo sigo creyendo en los errores de la naturaleza!
Lo que pasa es que no entiendo
la globalidad, la sensualidad, la naturalidad
con la que la gente, pierde su sentido,
sin sentido, por la vida verdadera.
Tú me puedes dar un sentido, pero no me buscas,
¿tengo que acercarme a tí?
¿por qué razón eres tan egoísta?
¿qué es lo que pasa?
C. Macci.
Lo que nunca fue, talvés sólo Dios,
Lo que las maravillas musicales incitan,
solo lo sienten los que música escuchan.
Lo que quiero saber es,
¿por qué pasa?
¿por qué no sé si existes, corazón?
¿qué te has te hecho?
Todo es sencillo, como una obra de teatro,
amarillo, como la historia del sol...
Lo que pasa es que no sé si existes,
o si existo, por lo menos por algún designio.
Y ya vendrán criticando los que critican,
arguyendo que tenemos un propósito...
¡que se queden pensando eso quienes lo piensen,
yo sigo creyendo en los errores de la naturaleza!
Lo que pasa es que no entiendo
la globalidad, la sensualidad, la naturalidad
con la que la gente, pierde su sentido,
sin sentido, por la vida verdadera.
Tú me puedes dar un sentido, pero no me buscas,
¿tengo que acercarme a tí?
¿por qué razón eres tan egoísta?
¿qué es lo que pasa?
C. Macci.
lunes, 10 de mayo de 2010
Una historia más
Me encanta ver la luna caer entre las montañas,
y admiro el sol que nace a mis espaldas;
sobre la humedad y el murmullo de los riachuelos,
quisiera vivir sin ver tan siquiera los destellos.
Aquí me siento bien, plantado como un árbol,
libre como una lapa roja o verde, da igual...
aquí estaré esperando el fin del siglo,
la verdadera ilusión me rodea.
No tengo más sentido en esta vida,
no soy tan siquiera un verso sin rima,
pero vamos creciendo como una espiral
infinita, agradable, virtuosa.
No es mi placer leer lo que leen los membrillos,
no soy tan idiota como los cabecillas de rojo,
o los de verde tropical y mente fría,
de los aires siberianos, o cubanos; venezolanos.
No deseo me cataloguen como una raza superior,
ni un ente locutor de ideas blancas y ajenas;
no quiero que me perciban como un Bolívar
o mucho menos como un marxista.
¡No! No estoy para ser titulado, ni para estudiar,
no me gusta ser infeliz por pensar en el hambre,
no seré feliz pensando en el dinero; no me gusta
porque soy natural como el almendro tropical.
Aparentemente, los intelectuales leerán,
una lírica poética, con cierta treta sin métrica,
medida no por la literatura, sino por la verdadera
lectura: la del mundo, la que sabe lo que pasa.
Me gusta ver salir el sol de entre las montañas,
y aprecio la luna llena que se oculta detrás de los pinos,
o de las nubes de abejones de mayo...
Me gusta creer que hay personas inteligentes todavía.
C. Macci
y admiro el sol que nace a mis espaldas;
sobre la humedad y el murmullo de los riachuelos,
quisiera vivir sin ver tan siquiera los destellos.
Aquí me siento bien, plantado como un árbol,
libre como una lapa roja o verde, da igual...
aquí estaré esperando el fin del siglo,
la verdadera ilusión me rodea.
No tengo más sentido en esta vida,
no soy tan siquiera un verso sin rima,
pero vamos creciendo como una espiral
infinita, agradable, virtuosa.
No es mi placer leer lo que leen los membrillos,
no soy tan idiota como los cabecillas de rojo,
o los de verde tropical y mente fría,
de los aires siberianos, o cubanos; venezolanos.
No deseo me cataloguen como una raza superior,
ni un ente locutor de ideas blancas y ajenas;
no quiero que me perciban como un Bolívar
o mucho menos como un marxista.
¡No! No estoy para ser titulado, ni para estudiar,
no me gusta ser infeliz por pensar en el hambre,
no seré feliz pensando en el dinero; no me gusta
porque soy natural como el almendro tropical.
Aparentemente, los intelectuales leerán,
una lírica poética, con cierta treta sin métrica,
medida no por la literatura, sino por la verdadera
lectura: la del mundo, la que sabe lo que pasa.
Me gusta ver salir el sol de entre las montañas,
y aprecio la luna llena que se oculta detrás de los pinos,
o de las nubes de abejones de mayo...
Me gusta creer que hay personas inteligentes todavía.
C. Macci
miércoles, 5 de mayo de 2010
Deliberando
Hoy es hoy, una ilusión sencilla y humilde, sin alas ni sentimientos, creo que es obsesión, pasión.
Fue ayer, una ráfaga imparable de tiempo, vorágine sin rumbo con un alma insensata que en ti piensa, sólo en ti.
Mañana será, lo que no pude decir hoy o lo que el alma deje soñar, lo que una hora de sueño puede dar, lo que una enfermedad en sí puede curar: la ambición.
C. Macci
Fue ayer, una ráfaga imparable de tiempo, vorágine sin rumbo con un alma insensata que en ti piensa, sólo en ti.
Mañana será, lo que no pude decir hoy o lo que el alma deje soñar, lo que una hora de sueño puede dar, lo que una enfermedad en sí puede curar: la ambición.
C. Macci
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