sábado, 19 de febrero de 2011

Oda

Como un corazón herido
por la vulgar ambición de amor
Ángel esculpido así te veo hoy.


No llores por algo tan vano
expresado en el amor;
y jamás intentes obtener algo
si deseas no tener dolor.


Como nacemos, sentimos, vivimos y morimos
así son todas las actitudes, pensamientos
y ambiciones del corazón.


Por eso hoy yo, como mal maestro te ruego
que mires dentro de mi corazón
y te cerciores de que amigos,
si muchos hay, tal vez sean dos.


Te pido que no sufras por utopías sentimentales,
porque Ángel eres y deberás serlo eternamente,
pero por lo menos vuela alto
y hazte creer que en este mundo voraz,
la pasión y el fraude son los reyes magos de la sociedad.


Solo vuela para que te vean,
mas huye del enemigo temerario,
huye de todos los lobos feroces
que a las caperucitas como tú ya han agotado.


Huye además de todos esos gavilanes
que tanto reales como mortales se alimentan
de seres angelicales,
de ígneos seres que con cuerpo y mente perfectos
así como tú
existen de manera fugaz.


Y por último, Ser Magnífico de la Creación Divina
no te dejes llevar por tus pensamientos de grandeza
que te hacen creer que eres invencible
porque una visión tuve
y me he dado cuenta
que cuando más te crees celestial, Ave Divina,
tu magia se va y humana vuelves a ser.

 
C. Macci
 
01/04/2007

23:15
GSM

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