Yo quisiera despertar...
y en tus brazos estar, llorar
y si me da el respiro diario
bailar...
Yo quisiera despertar...
ingnorando la ignorancia,
sabiendo que soy sabido,
que estoy herido por la
política y las balas
del poder intelectual.
Yo quisiera despertar...
sabiendo que no muero
por ser zurdo
ni vivo más por ser derecho
y bohemio, como
los zurdos, claro.
Yo quisiera depertar...
sin resfríos ni noticias,
sin colisiones ni congestiones.
Yo quisiera despertar...
y para mi beneficio
darme cuenta que estoy
en un sueño...
C. Macci
Estas letras, son parte de mi forma excéntrica de ver el mundo y de la manera como se hunde mi barcaza en las experiencias de vida. Carlos Macci.
sábado, 21 de noviembre de 2009
lunes, 9 de noviembre de 2009
Sol
Me das luz a diario,
calor y algo de sudor;
tú me haces feliz
al sentir la brisa
bajo tu exposición.
Eres la luminaria reina,
o el astro rey; sin sexo
ni género; eres caliente
y ardiente...paciente.
Sin ti no habría manera de trabajar
y gracias a ti nos damos cuenta
del daño
que al mundo hacemos
cada año;
descubrimos de la mano de Al Gore
el calentamiento Global.
Las aves vuelan bajo tu supervisión
y los árabes hacen oro negro
bajo tus rayos U.V; son tentáculos
sin obstáculos,
sin ambición, más bien, obsesión.
Las varias guerras modernas
así como las conquistas de la Edad Media
dicen que eres viejo, tan viejo que eres testigo ocular
de las sangrientas y estúpidas argucias
en pro de conquistar el poder.
Maestro Sol,
dame alas de águila,
visión de halcón;
fuerza de búfalo y
la paciencia de Gandhi.
Hazme arrodillarme ante ti
no por calor o insolación ,
sino como los mayas
y los aztecas y los incas,
que te adoraron y por ti
ciudades como
Machu Picchu construyeron
con su Mausoleo Real
(aunque algunos digan que no)
Odas vendrán y versos murieron,
pero los aborígenes "latinos"
te hicieron homenajes como hoy día
los católicos; me refiero a la hostia.
Hostia: verdadera invención
del humano y eterna adoración...
un rito que produce luz y se convierte
en la carne del Sol;
un rito quimiluminiscente.
C. Macci
calor y algo de sudor;
tú me haces feliz
al sentir la brisa
bajo tu exposición.
Eres la luminaria reina,
o el astro rey; sin sexo
ni género; eres caliente
y ardiente...paciente.
Sin ti no habría manera de trabajar
y gracias a ti nos damos cuenta
del daño
que al mundo hacemos
cada año;
descubrimos de la mano de Al Gore
el calentamiento Global.
Las aves vuelan bajo tu supervisión
y los árabes hacen oro negro
bajo tus rayos U.V; son tentáculos
sin obstáculos,
sin ambición, más bien, obsesión.
Las varias guerras modernas
así como las conquistas de la Edad Media
dicen que eres viejo, tan viejo que eres testigo ocular
de las sangrientas y estúpidas argucias
en pro de conquistar el poder.
Maestro Sol,
dame alas de águila,
visión de halcón;
fuerza de búfalo y
la paciencia de Gandhi.
Hazme arrodillarme ante ti
no por calor o insolación ,
sino como los mayas
y los aztecas y los incas,
que te adoraron y por ti
ciudades como
Machu Picchu construyeron
con su Mausoleo Real
(aunque algunos digan que no)
Odas vendrán y versos murieron,
pero los aborígenes "latinos"
te hicieron homenajes como hoy día
los católicos; me refiero a la hostia.
Hostia: verdadera invención
del humano y eterna adoración...
un rito que produce luz y se convierte
en la carne del Sol;
un rito quimiluminiscente.
C. Macci
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Locuras que inician con la destreza.
Mis destrezas no van más allá,
están morando en mi cabeza
y las ansias son vagas y flamencas
como los andaluces, pero
no son más que pinches pencas
de un manzano,
tal vez de una flor como un clavo.
Soñar es una virtud, la música
un talento, una canción, una sensación;
pero nada es más allá
que el conocimiento,
el know how.
Soy poco hábil de palabra,
poco sagaz, nada conocedor de la política,
y mi corazón es zurdo per sé latino,
derecho por ser justo.
No creo en las aves
mucho menos en Fénix
o en Atenea, o Venus,
tampoco creo en mis destrezas
más por pereza
que por deseos de verificar.
Me vale un comino,
tal vez un pepino
si la gramática me califica,
si la Lengua me ausculta por
bueno o por malo, o por
tener la lengua mala
de tanta banana tica.
Soy un ángel, no como Nerón
pero tampoco como Bonaparte;
si me dieran papel en Hollywood
haciendo de vaquero,
¡me corto las venas! pero creo que
no es para caballeros.
Sabina canta con maestría
y enseña a la juventud
un estilo de vida, tal vez indebida
pero vida.
¡Lástimas los riesgos sin estudios
que los hagan más valiosos!
¡Lástima las anguilas en las profundas
aguas sin un fondo abisal
que las libere de la luz solar y de los
motores japoneses que buscan
a Moby Dick para extinguir una
farmacéutica estadounidense!
Odas serán escritas,
coros y salmos serán heredados,
más nunca mis destrezas,
nunca mi cabeza,
mucho menos las ideas
locas, que tanto de Sabina como
de Nietzche se anidan en esta masa gris.
C. Macci
están morando en mi cabeza
y las ansias son vagas y flamencas
como los andaluces, pero
no son más que pinches pencas
de un manzano,
tal vez de una flor como un clavo.
Soñar es una virtud, la música
un talento, una canción, una sensación;
pero nada es más allá
que el conocimiento,
el know how.
Soy poco hábil de palabra,
poco sagaz, nada conocedor de la política,
y mi corazón es zurdo per sé latino,
derecho por ser justo.
No creo en las aves
mucho menos en Fénix
o en Atenea, o Venus,
tampoco creo en mis destrezas
más por pereza
que por deseos de verificar.
Me vale un comino,
tal vez un pepino
si la gramática me califica,
si la Lengua me ausculta por
bueno o por malo, o por
tener la lengua mala
de tanta banana tica.
Soy un ángel, no como Nerón
pero tampoco como Bonaparte;
si me dieran papel en Hollywood
haciendo de vaquero,
¡me corto las venas! pero creo que
no es para caballeros.
Sabina canta con maestría
y enseña a la juventud
un estilo de vida, tal vez indebida
pero vida.
¡Lástimas los riesgos sin estudios
que los hagan más valiosos!
¡Lástima las anguilas en las profundas
aguas sin un fondo abisal
que las libere de la luz solar y de los
motores japoneses que buscan
a Moby Dick para extinguir una
farmacéutica estadounidense!
Odas serán escritas,
coros y salmos serán heredados,
más nunca mis destrezas,
nunca mi cabeza,
mucho menos las ideas
locas, que tanto de Sabina como
de Nietzche se anidan en esta masa gris.
C. Macci
martes, 20 de octubre de 2009
Una meta
Quería llegar a la meta,
quería ser un atleta,
sin pereza ni treta,
y soy solo un filósofo de letras.
Quise que se me valorara
no por mis ambiciones,
sino por mis obsesiones;
por mis acciones...
Fue mi error creer
que la vida es solo leer,
fue tu error leer mis ideas
y pensar en mi vida.
Estoy triste por tu culpa,
y ya era infeliz de por sí,
doblemente cabizbajo camino
y solo pienso en tu calor.
Si te digo que lloro por no ser quien soy,
sí, lo hago y no sé para donde voy;
que soy profesional y escritor,
sí, lo hago y no sé a quién mi vida doy.
Este verso inmortalice esta historia
y mi historia diga que este verso,
sin gloria
fue por tu culpa, pues eras mi meta.
C. Macci
quería ser un atleta,
sin pereza ni treta,
y soy solo un filósofo de letras.
Quise que se me valorara
no por mis ambiciones,
sino por mis obsesiones;
por mis acciones...
Fue mi error creer
que la vida es solo leer,
fue tu error leer mis ideas
y pensar en mi vida.
Estoy triste por tu culpa,
y ya era infeliz de por sí,
doblemente cabizbajo camino
y solo pienso en tu calor.
Si te digo que lloro por no ser quien soy,
sí, lo hago y no sé para donde voy;
que soy profesional y escritor,
sí, lo hago y no sé a quién mi vida doy.
Este verso inmortalice esta historia
y mi historia diga que este verso,
sin gloria
fue por tu culpa, pues eras mi meta.
C. Macci
domingo, 18 de octubre de 2009
Solo sucedió
Solo sucedió...
Cuando el norte llegò al infinito
ahí donde todos los puntos cardinales
convergen, coinciden, se unen
en un espacio divino, vacío, topológico.
Solo sucedió...
Cuando seis cuerdas afinadas
hacían interferencia de ondas,
cuando una mirada, tu mirada
se posó en una mariposa,
en una sola cosa
en un capullo inédito.
Solo sucedió...
Sucintamente en una noche,
en un beso, en un abrazo: un recuerdo
nació sin mirar atrás,
sin sentir el viento rozando las mejillas
y los cabellos enmarañados.
Solo sucedió...
Que te ví y me viste,
que me soñaste y te soñé;
que tu calor derritió un iceberg.
27/abril/09. Resi. Hab #20. YSG.
C. Macci
Cuando el norte llegò al infinito
ahí donde todos los puntos cardinales
convergen, coinciden, se unen
en un espacio divino, vacío, topológico.
Solo sucedió...
Cuando seis cuerdas afinadas
hacían interferencia de ondas,
cuando una mirada, tu mirada
se posó en una mariposa,
en una sola cosa
en un capullo inédito.
Solo sucedió...
Sucintamente en una noche,
en un beso, en un abrazo: un recuerdo
nació sin mirar atrás,
sin sentir el viento rozando las mejillas
y los cabellos enmarañados.
Solo sucedió...
Que te ví y me viste,
que me soñaste y te soñé;
que tu calor derritió un iceberg.
27/abril/09. Resi. Hab #20. YSG.
C. Macci
domingo, 11 de octubre de 2009
Audífonos
Son mi mundo,
lo que escucho,
son la gloria del mudo,
la suerte del músico,
son la fuente de inspiración,
de información,
el vicio de la distracción.
Nos llevan rumbo a la sordera
nos muestran que no son tan malos
como suenan
y nos conectan al sonido,
al ruido...
Sordo estoy
y por ellos todo lo doy;
me dan compañía en plena soledad
y no ensucian el momento de silencio
y nos mantienen,
nos gobiernan,
nos dan placer
sin ningún daño por doquier.
Con ellos viajo,
con ellos duermo
con ellos conduzco
y a veces como,
un poco incómodo,
pero siempre felices y eternos sean,
más bien,
sempiternos....
Sean la gloria y el uso del diario momento,
conviértanse en los entes de la cera,
en los martillos de mis orejas
y las alas de mi mente, de mi era.
C. Macci
lo que escucho,
son la gloria del mudo,
la suerte del músico,
son la fuente de inspiración,
de información,
el vicio de la distracción.
Nos llevan rumbo a la sordera
nos muestran que no son tan malos
como suenan
y nos conectan al sonido,
al ruido...
Sordo estoy
y por ellos todo lo doy;
me dan compañía en plena soledad
y no ensucian el momento de silencio
y nos mantienen,
nos gobiernan,
nos dan placer
sin ningún daño por doquier.
Con ellos viajo,
con ellos duermo
con ellos conduzco
y a veces como,
un poco incómodo,
pero siempre felices y eternos sean,
más bien,
sempiternos....
Sean la gloria y el uso del diario momento,
conviértanse en los entes de la cera,
en los martillos de mis orejas
y las alas de mi mente, de mi era.
C. Macci
domingo, 27 de septiembre de 2009
Ideas claras
Aunque no tengo la calidad de vida de un rey
vivo mejor que uno de ellos,
tengo la libertad que todo esclavo desea,
tengo la salud de cualquier rey.
Aunque quisiera tenerlo todo, no lo tengo,
por eso me enfoco en lo que hay que hacer
para tenerlo todo: trabajar, amar y sonreír.
Esa, creo, es la única manera de tenerlo todo;
otros me comentan que Dios es parte importante
pero yo no lo cuento, porque siempre está en todo,
siempre que hago algo es porque Dios lo permite.
-¿Es bueno creer en Dios? me preguntaron,
-claro que sí, respondí.
-¿Por qué?
-Porque no tengo rabo raspado como un chimpancé.
C. Macci
vivo mejor que uno de ellos,
tengo la libertad que todo esclavo desea,
tengo la salud de cualquier rey.
Aunque quisiera tenerlo todo, no lo tengo,
por eso me enfoco en lo que hay que hacer
para tenerlo todo: trabajar, amar y sonreír.
Esa, creo, es la única manera de tenerlo todo;
otros me comentan que Dios es parte importante
pero yo no lo cuento, porque siempre está en todo,
siempre que hago algo es porque Dios lo permite.
-¿Es bueno creer en Dios? me preguntaron,
-claro que sí, respondí.
-¿Por qué?
-Porque no tengo rabo raspado como un chimpancé.
C. Macci
martes, 22 de septiembre de 2009
Verde
Verde es lo que nos debería rodear,
la naturaleza y su aire sonoro,
verde es el color de tus ojos,
que entonan en alto el calor de la Tierra.
Verde es tu aliento normal
como a hierba ilegal,
como a senos sin sabor,
verde es de tus ojos el color.
Ver de largo tu figura me hiere,
y por dentro sé que tu mirada
me dice que tú quieres, verde
quieres amarme, o al menos gozarme.
Verde es tu manera de coquetear,
y tu forma de hablar hace rima
con tus pupilas, con las perfectas
líneas de maquillaje en tus ojos.
Verde quisiera ser, como un matorral,
tal vez como un pavo real, pero verde
para ver de lejos tus ojos y gozarlos
con la mente y no sufrir como los rebeldes.
Verde, me gusta el verde
porque me permite verte
directo a los ojos, sin anteojos
sin falsedad, verdes como la naturaleza
es natural.
C. Macci
la naturaleza y su aire sonoro,
verde es el color de tus ojos,
que entonan en alto el calor de la Tierra.
Verde es tu aliento normal
como a hierba ilegal,
como a senos sin sabor,
verde es de tus ojos el color.
Ver de largo tu figura me hiere,
y por dentro sé que tu mirada
me dice que tú quieres, verde
quieres amarme, o al menos gozarme.
Verde es tu manera de coquetear,
y tu forma de hablar hace rima
con tus pupilas, con las perfectas
líneas de maquillaje en tus ojos.
Verde quisiera ser, como un matorral,
tal vez como un pavo real, pero verde
para ver de lejos tus ojos y gozarlos
con la mente y no sufrir como los rebeldes.
Verde, me gusta el verde
porque me permite verte
directo a los ojos, sin anteojos
sin falsedad, verdes como la naturaleza
es natural.
C. Macci
lunes, 14 de septiembre de 2009
Estruturas sin rima
Estructura 1
Comienza la marcha,
los pies duelen, la mente está cansada;
estamos hambrientos... necesitamos descanso,
nuestros ojos apenas se mantienen abiertos,
las pestañas pesan toneladas, tengo sueño.
Apesto, estoy pegajoso por el sudor,
trabajé 12 horas y ahora voy rumbo a mi nido...
y la lluvia nos moja en la oscuridad
desflorada por las lámparas del tendido
eléctrico...
Estructura 2
Anoche soñé con ángeles, sin alas ni
corazón, sin ambiciones ni tentación.
Anoche soñé con figuras cuadradas que
forjaban un escultura redonda,
sin detalle de Rodín o Miguel Ángel,
sin el color u olor del mármol.
Anoche soñé contigo a mi lado,
sin tabúes ni sentimientos,
solo estabas sin temblar ni pensar.
Anoche soñé con un fluido de agua
dizque bendita que brotaba de
algún fresno nórdico, sin flores
ni vida, sin catarsis ni aberraciones...
Anoche soñé.
Estructura 3
Nunca es tan terrible un inicio
como cuando es el inicio del fin de las cosas
entre dos; dos que se amaban y ahora tienen
una semilla fecunda de odio
incomprensible contra quien le dio armonía
a su melodía.
Nunca es tan terrible un inicio como
cuando el final lo representa tan
sucintamente en una palabra: Adiós;
en una despedida sin causa ni razón lógica,
porque no se volverán a encontrar esos dos,
mucho menos amarse...
no será el mismo sentimiento nunca más.
Estructura 4
Hoy voy a soñar contigo porque tu imagen
ha estado en mi mente hoy, ayer, antier
y no sé desde cuándo, pero de algo sí estoy seguro,
y es que tu imagen estará mañana y pasado mañana
y en el futuro en mi mente;
simplemente no te he podido olvidar ni te sacaré
de mi mente.
Estrutura 5
Si me dieran un diamante del tamaño de mi corazón
ocuparía el universo para guardarlo.
Si aceptaras mi corazón, lo podrías guardar en un beso
y un recuerdo.
Si me dieras un recuerdo, lo guardaría en mi corazón
por siempre y para siempre,
y sería más valioso que mi propia alma, que
mi respiración, que mis asuntos más íntimos;
sería más importante que mi corazón.
Si me dieras un recuerdo, yo sería yo.
Estructura 6
Había una mariposa, descansando en una
rosa hermosa cual musa divina,
parecía una imagen inusitada en el ápice
ancestral de todas las cosas loables del
universo que es tan pueril y carnal, tan corrupto
y volátil como los pensamientos más bajos
y mis sueños más altos.
Había una mariposa con tu nombre en sus alas.
Estructura 7
Quien mira su futuro en las vidas ajenas,
no tiene verdaderas ganas de vivir.
Por eso hoy amanecerá feliz el sol y
triste la oscuridad, mojada la flor y
oculta la atrocidad.
Y es que la indecisión es el fruto de la
inconformidad.
Al fin y al cabo,
vivo como quiero y donde quiero
porque no tengo ninguna otra razón
para vivir aparte del dinero.
y esto lo digo,
porque siendo ajena a mí la culpa
de mis desgracias, sigo creyendo
en lo que me enseñaron.
C. Macci
Comienza la marcha,
los pies duelen, la mente está cansada;
estamos hambrientos... necesitamos descanso,
nuestros ojos apenas se mantienen abiertos,
las pestañas pesan toneladas, tengo sueño.
Apesto, estoy pegajoso por el sudor,
trabajé 12 horas y ahora voy rumbo a mi nido...
y la lluvia nos moja en la oscuridad
desflorada por las lámparas del tendido
eléctrico...
Estructura 2
Anoche soñé con ángeles, sin alas ni
corazón, sin ambiciones ni tentación.
Anoche soñé con figuras cuadradas que
forjaban un escultura redonda,
sin detalle de Rodín o Miguel Ángel,
sin el color u olor del mármol.
Anoche soñé contigo a mi lado,
sin tabúes ni sentimientos,
solo estabas sin temblar ni pensar.
Anoche soñé con un fluido de agua
dizque bendita que brotaba de
algún fresno nórdico, sin flores
ni vida, sin catarsis ni aberraciones...
Anoche soñé.
Estructura 3
Nunca es tan terrible un inicio
como cuando es el inicio del fin de las cosas
entre dos; dos que se amaban y ahora tienen
una semilla fecunda de odio
incomprensible contra quien le dio armonía
a su melodía.
Nunca es tan terrible un inicio como
cuando el final lo representa tan
sucintamente en una palabra: Adiós;
en una despedida sin causa ni razón lógica,
porque no se volverán a encontrar esos dos,
mucho menos amarse...
no será el mismo sentimiento nunca más.
Estructura 4
Hoy voy a soñar contigo porque tu imagen
ha estado en mi mente hoy, ayer, antier
y no sé desde cuándo, pero de algo sí estoy seguro,
y es que tu imagen estará mañana y pasado mañana
y en el futuro en mi mente;
simplemente no te he podido olvidar ni te sacaré
de mi mente.
Estrutura 5
Si me dieran un diamante del tamaño de mi corazón
ocuparía el universo para guardarlo.
Si aceptaras mi corazón, lo podrías guardar en un beso
y un recuerdo.
Si me dieras un recuerdo, lo guardaría en mi corazón
por siempre y para siempre,
y sería más valioso que mi propia alma, que
mi respiración, que mis asuntos más íntimos;
sería más importante que mi corazón.
Si me dieras un recuerdo, yo sería yo.
Estructura 6
Había una mariposa, descansando en una
rosa hermosa cual musa divina,
parecía una imagen inusitada en el ápice
ancestral de todas las cosas loables del
universo que es tan pueril y carnal, tan corrupto
y volátil como los pensamientos más bajos
y mis sueños más altos.
Había una mariposa con tu nombre en sus alas.
Estructura 7
Quien mira su futuro en las vidas ajenas,
no tiene verdaderas ganas de vivir.
Por eso hoy amanecerá feliz el sol y
triste la oscuridad, mojada la flor y
oculta la atrocidad.
Y es que la indecisión es el fruto de la
inconformidad.
Al fin y al cabo,
vivo como quiero y donde quiero
porque no tengo ninguna otra razón
para vivir aparte del dinero.
y esto lo digo,
porque siendo ajena a mí la culpa
de mis desgracias, sigo creyendo
en lo que me enseñaron.
C. Macci
martes, 1 de septiembre de 2009
Soledad
Soy dueño de la soledad cuando estoy solo,
soy amante de la compañía si la soledad me domina,
aunque siempre estoy triste si estoy solo,
por eso soy solitario, porque me gusta ser triste.
Amo las horas solitarias de la tarde en Tortuguero,
si estoy en una barcaza a la deriva, aprecio la soledad
que es quien me hace compañía,
y voy sin guía
a la selva, acompañado de la invisible soledad.
Detesto mencionar tantas veces la soledad,
pero es que la soledad me hace escribir
y por eso escribo, y por eso la amo...
a mi soledad
Pero la soledad me mata la poesía...
y la prosa, las hace volátiles,
infieles a mi estilo, de hecho,
me quita -la soledad- mis verdaderos instintos.
Me da incoherencias que tienen algo intrínseco
y es pianita y fugaz la palabra maldita de esta redacción:
soledad; que me da felicidad y me deja solo,
que me eleva la ira por tener que mencionarla.
Es que no encuentro
-por lo menos hasta donde voy escribiendo-
la manera de no mencionar la soledad,
no tengo -ni creo que haya- manera de describirla
sin mencionarla...
C. Macci
soy amante de la compañía si la soledad me domina,
aunque siempre estoy triste si estoy solo,
por eso soy solitario, porque me gusta ser triste.
Amo las horas solitarias de la tarde en Tortuguero,
si estoy en una barcaza a la deriva, aprecio la soledad
que es quien me hace compañía,
y voy sin guía
a la selva, acompañado de la invisible soledad.
Detesto mencionar tantas veces la soledad,
pero es que la soledad me hace escribir
y por eso escribo, y por eso la amo...
a mi soledad
Pero la soledad me mata la poesía...
y la prosa, las hace volátiles,
infieles a mi estilo, de hecho,
me quita -la soledad- mis verdaderos instintos.
Me da incoherencias que tienen algo intrínseco
y es pianita y fugaz la palabra maldita de esta redacción:
soledad; que me da felicidad y me deja solo,
que me eleva la ira por tener que mencionarla.
Es que no encuentro
-por lo menos hasta donde voy escribiendo-
la manera de no mencionar la soledad,
no tengo -ni creo que haya- manera de describirla
sin mencionarla...
C. Macci
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