Es el hecho de no tener un mar para navegar,
o navegarlo y hundirse, y ahogarse por pedazos,
y sobrevivir...
Y viajar flotando asido de una tabla, con hambre,
y sed y calor, aunque en el agua se esté...
Se es un bocadillo para el mar y sus escualos,
es una suerte maldita y absolutamente salada.
Así se convierte una vida saludable, que tenía rumbo,
en una nave, carabela o no, yate o crucero,
en un sencillo náufrago, ahogado en vida,
sin rumbo, sin vida, sin destino conocido.
C. Macci
Estas letras, son parte de mi forma excéntrica de ver el mundo y de la manera como se hunde mi barcaza en las experiencias de vida. Carlos Macci.
domingo, 29 de agosto de 2010
jueves, 15 de julio de 2010
Vacío
Lo sencillo de cada cosa es absoluto,
parte de lo absurdo, y base para lo real.
Lo sencillo es sencillamente natural,
la fácil forma de la creación...
No todo es tan sencillo, claro...
el vacío no es sencillo,
es tremendamente complicado, complejo;
lo vacío y el vacío, es sencillo sin serlo a la vez.
Nada explica lo vacío, porque lo vacío
nada es... es vacío lo vacío, como un corazón
malherido, o lleno de sentimientos negativos;
el vacío es vacío y a la vez nada es vacío
...pero el vacío es nada.
C. Macci
parte de lo absurdo, y base para lo real.
Lo sencillo es sencillamente natural,
la fácil forma de la creación...
No todo es tan sencillo, claro...
el vacío no es sencillo,
es tremendamente complicado, complejo;
lo vacío y el vacío, es sencillo sin serlo a la vez.
Nada explica lo vacío, porque lo vacío
nada es... es vacío lo vacío, como un corazón
malherido, o lleno de sentimientos negativos;
el vacío es vacío y a la vez nada es vacío
...pero el vacío es nada.
C. Macci
miércoles, 14 de julio de 2010
De la única opción
Todo cuanto hay es solo una opción,
una idea lánguida de insatisfecha ansiedad,
una vaga astucia propia de la ideas pusilánimes,
o talvés de la nata obsesión.
Conozco las contrariedades de la vida,
pero no he gozado las uvas maduras;
hasta el momento la percepción del mundo
es inmadura, frágil, insensible.
El tiempo que pasa solo me facilita,
la verdadera opción, la única opción,
la más accesible; depende de mí
aceptar la realidad; el mundo.
La juventud es una riqueza pasajera,
el conocimiento es parte de ella;
quien no estudia, quien no lea, quien no critica,
no tiene derecho a las uvas maduras.
Es sencilla y superficial la vida,
pero es la verdadera opción,
la opción diaria, la única que se tenga,
la que determina el rumbo de cada destino.
C. Macci
una idea lánguida de insatisfecha ansiedad,
una vaga astucia propia de la ideas pusilánimes,
o talvés de la nata obsesión.
Conozco las contrariedades de la vida,
pero no he gozado las uvas maduras;
hasta el momento la percepción del mundo
es inmadura, frágil, insensible.
El tiempo que pasa solo me facilita,
la verdadera opción, la única opción,
la más accesible; depende de mí
aceptar la realidad; el mundo.
La juventud es una riqueza pasajera,
el conocimiento es parte de ella;
quien no estudia, quien no lea, quien no critica,
no tiene derecho a las uvas maduras.
Es sencilla y superficial la vida,
pero es la verdadera opción,
la opción diaria, la única que se tenga,
la que determina el rumbo de cada destino.
C. Macci
martes, 13 de julio de 2010
Perceptible
Es perceptible, porque duele,
porque todos los días me toca
el corazón, lo hiere, lo hinca...
es insensible, perceptible.
Siento como me envuelve,
como en una telaraña, en un capullo,
me hace llorar, me hunde,
en un leve ruido, en un sollozo.
Es el dolor, perceptible.
Dolor por lo que no hice,
por lo que me hicieron,
por lo que no tengo, y por lo que tengo.
Es una nota musical, deprimida,
es el maldito dolor de la verdad,
que es mentira, y verdad de nuevo.
Es una sola desgracia; el dolor.
El día que esto lo leas,
tú que sabes de dolor,
di que es cierto, que duele,
que arde, que quema, que es perceptible.
Me hace odiar al mundo, a ratos,
de veras, de mentiras, a ratos
me hace creer en la realidad,
de repente es mentira, pero perceptible.
Es una corazonada, un corazón
sentimental, sin dolor, sin arte,
perceptiblemente arde,
y duele con dolores reales.
Es perceptible.
C. Macci.
porque todos los días me toca
el corazón, lo hiere, lo hinca...
es insensible, perceptible.
Siento como me envuelve,
como en una telaraña, en un capullo,
me hace llorar, me hunde,
en un leve ruido, en un sollozo.
Es el dolor, perceptible.
Dolor por lo que no hice,
por lo que me hicieron,
por lo que no tengo, y por lo que tengo.
Es una nota musical, deprimida,
es el maldito dolor de la verdad,
que es mentira, y verdad de nuevo.
Es una sola desgracia; el dolor.
El día que esto lo leas,
tú que sabes de dolor,
di que es cierto, que duele,
que arde, que quema, que es perceptible.
Me hace odiar al mundo, a ratos,
de veras, de mentiras, a ratos
me hace creer en la realidad,
de repente es mentira, pero perceptible.
Es una corazonada, un corazón
sentimental, sin dolor, sin arte,
perceptiblemente arde,
y duele con dolores reales.
Es perceptible.
C. Macci.
viernes, 25 de junio de 2010
¿Qué es lo que pasa?
Lo que pasa ya los historiadores lo saben,
Lo que nunca fue, talvés sólo Dios,
Lo que las maravillas musicales incitan,
solo lo sienten los que música escuchan.
Lo que quiero saber es,
¿por qué pasa?
¿por qué no sé si existes, corazón?
¿qué te has te hecho?
Todo es sencillo, como una obra de teatro,
amarillo, como la historia del sol...
Lo que pasa es que no sé si existes,
o si existo, por lo menos por algún designio.
Y ya vendrán criticando los que critican,
arguyendo que tenemos un propósito...
¡que se queden pensando eso quienes lo piensen,
yo sigo creyendo en los errores de la naturaleza!
Lo que pasa es que no entiendo
la globalidad, la sensualidad, la naturalidad
con la que la gente, pierde su sentido,
sin sentido, por la vida verdadera.
Tú me puedes dar un sentido, pero no me buscas,
¿tengo que acercarme a tí?
¿por qué razón eres tan egoísta?
¿qué es lo que pasa?
C. Macci.
Lo que nunca fue, talvés sólo Dios,
Lo que las maravillas musicales incitan,
solo lo sienten los que música escuchan.
Lo que quiero saber es,
¿por qué pasa?
¿por qué no sé si existes, corazón?
¿qué te has te hecho?
Todo es sencillo, como una obra de teatro,
amarillo, como la historia del sol...
Lo que pasa es que no sé si existes,
o si existo, por lo menos por algún designio.
Y ya vendrán criticando los que critican,
arguyendo que tenemos un propósito...
¡que se queden pensando eso quienes lo piensen,
yo sigo creyendo en los errores de la naturaleza!
Lo que pasa es que no entiendo
la globalidad, la sensualidad, la naturalidad
con la que la gente, pierde su sentido,
sin sentido, por la vida verdadera.
Tú me puedes dar un sentido, pero no me buscas,
¿tengo que acercarme a tí?
¿por qué razón eres tan egoísta?
¿qué es lo que pasa?
C. Macci.
lunes, 10 de mayo de 2010
Una historia más
Me encanta ver la luna caer entre las montañas,
y admiro el sol que nace a mis espaldas;
sobre la humedad y el murmullo de los riachuelos,
quisiera vivir sin ver tan siquiera los destellos.
Aquí me siento bien, plantado como un árbol,
libre como una lapa roja o verde, da igual...
aquí estaré esperando el fin del siglo,
la verdadera ilusión me rodea.
No tengo más sentido en esta vida,
no soy tan siquiera un verso sin rima,
pero vamos creciendo como una espiral
infinita, agradable, virtuosa.
No es mi placer leer lo que leen los membrillos,
no soy tan idiota como los cabecillas de rojo,
o los de verde tropical y mente fría,
de los aires siberianos, o cubanos; venezolanos.
No deseo me cataloguen como una raza superior,
ni un ente locutor de ideas blancas y ajenas;
no quiero que me perciban como un Bolívar
o mucho menos como un marxista.
¡No! No estoy para ser titulado, ni para estudiar,
no me gusta ser infeliz por pensar en el hambre,
no seré feliz pensando en el dinero; no me gusta
porque soy natural como el almendro tropical.
Aparentemente, los intelectuales leerán,
una lírica poética, con cierta treta sin métrica,
medida no por la literatura, sino por la verdadera
lectura: la del mundo, la que sabe lo que pasa.
Me gusta ver salir el sol de entre las montañas,
y aprecio la luna llena que se oculta detrás de los pinos,
o de las nubes de abejones de mayo...
Me gusta creer que hay personas inteligentes todavía.
C. Macci
y admiro el sol que nace a mis espaldas;
sobre la humedad y el murmullo de los riachuelos,
quisiera vivir sin ver tan siquiera los destellos.
Aquí me siento bien, plantado como un árbol,
libre como una lapa roja o verde, da igual...
aquí estaré esperando el fin del siglo,
la verdadera ilusión me rodea.
No tengo más sentido en esta vida,
no soy tan siquiera un verso sin rima,
pero vamos creciendo como una espiral
infinita, agradable, virtuosa.
No es mi placer leer lo que leen los membrillos,
no soy tan idiota como los cabecillas de rojo,
o los de verde tropical y mente fría,
de los aires siberianos, o cubanos; venezolanos.
No deseo me cataloguen como una raza superior,
ni un ente locutor de ideas blancas y ajenas;
no quiero que me perciban como un Bolívar
o mucho menos como un marxista.
¡No! No estoy para ser titulado, ni para estudiar,
no me gusta ser infeliz por pensar en el hambre,
no seré feliz pensando en el dinero; no me gusta
porque soy natural como el almendro tropical.
Aparentemente, los intelectuales leerán,
una lírica poética, con cierta treta sin métrica,
medida no por la literatura, sino por la verdadera
lectura: la del mundo, la que sabe lo que pasa.
Me gusta ver salir el sol de entre las montañas,
y aprecio la luna llena que se oculta detrás de los pinos,
o de las nubes de abejones de mayo...
Me gusta creer que hay personas inteligentes todavía.
C. Macci
miércoles, 5 de mayo de 2010
Deliberando
Hoy es hoy, una ilusión sencilla y humilde, sin alas ni sentimientos, creo que es obsesión, pasión.
Fue ayer, una ráfaga imparable de tiempo, vorágine sin rumbo con un alma insensata que en ti piensa, sólo en ti.
Mañana será, lo que no pude decir hoy o lo que el alma deje soñar, lo que una hora de sueño puede dar, lo que una enfermedad en sí puede curar: la ambición.
C. Macci
Fue ayer, una ráfaga imparable de tiempo, vorágine sin rumbo con un alma insensata que en ti piensa, sólo en ti.
Mañana será, lo que no pude decir hoy o lo que el alma deje soñar, lo que una hora de sueño puede dar, lo que una enfermedad en sí puede curar: la ambición.
C. Macci
lunes, 26 de abril de 2010
Mujer
Una mujer puede tener tantos sabores,
algunas amarguras, también azúcares,
en ocasiones debe tener colores,
como un arco iris que marca el terreno,
que hunde al silencio en el silencio
de un pensamiento, de un recuerdo.
Hermosa, sabrosa, enhorabuena sentimental
y en ocasiones puro instinto animal,
el amor de una vida masculina ha de ser así
sin llegar a ser diosa y mucho menos estúpida;
sin pasiones extremas, pero sí apasionada.
Ella no aparece más que en los sueños,
también en el viento, en la música y los versos.
Es una imagen famosa, mejor que la vida rosa.
Es una mujer sincera, comprensiva, bella.
No es feminista, ni es idiota para hablar.
No se deja engañar por el machista,
¿es perfecta? no, pero es coqueta,
inteligente, amable, sensible, fría.
Así debería ser una mujer,
como un cubo de hielo, que quema
y a la vez congela, que quita la sed
y moja todo lo que está a los pies del hombre
que la sostiene y que afortunadamente,
la ama y la cuida, cual si fuera una rosa
en el jardín del Edén.
Mujer, es un viaje infinito en cinco palabras:
maravillosa, única, jovial, elegante, real.
C. Macci
algunas amarguras, también azúcares,
en ocasiones debe tener colores,
como un arco iris que marca el terreno,
que hunde al silencio en el silencio
de un pensamiento, de un recuerdo.
Hermosa, sabrosa, enhorabuena sentimental
y en ocasiones puro instinto animal,
el amor de una vida masculina ha de ser así
sin llegar a ser diosa y mucho menos estúpida;
sin pasiones extremas, pero sí apasionada.
Ella no aparece más que en los sueños,
también en el viento, en la música y los versos.
Es una imagen famosa, mejor que la vida rosa.
Es una mujer sincera, comprensiva, bella.
No es feminista, ni es idiota para hablar.
No se deja engañar por el machista,
¿es perfecta? no, pero es coqueta,
inteligente, amable, sensible, fría.
Así debería ser una mujer,
como un cubo de hielo, que quema
y a la vez congela, que quita la sed
y moja todo lo que está a los pies del hombre
que la sostiene y que afortunadamente,
la ama y la cuida, cual si fuera una rosa
en el jardín del Edén.
Mujer, es un viaje infinito en cinco palabras:
maravillosa, única, jovial, elegante, real.
C. Macci
domingo, 18 de abril de 2010
Una belleza
Estaba acostumbrado a soñar,
a creer que todo sale con esfuerzo,
que nada que se imagine, es fácil lograr.
Sentía que haberte imaginado,
no era lógico ni posible,
pero cuanto te ví creí en lo imposible.
Sé que parece mentira,
pero tal y como eres, te soñé,
durante varios meses, durante un decenio.
Parece insensato que tal afirmación diga,
pero es un deja vu, talvés una ilusión,
pero sea lo que sea, hoy es cierto; eres tú, una belleza.
Soñaré siempre, ahora con tenerte,
que me notes y que yo te ame,
que estemos juntos, para siempre amantes.
Espero el día que mi último sueño,
sea real, que deje de ser una idea de mi mente,
y de repente, yo viva contigo y tú conmigo.
C. Macci
a creer que todo sale con esfuerzo,
que nada que se imagine, es fácil lograr.
Sentía que haberte imaginado,
no era lógico ni posible,
pero cuanto te ví creí en lo imposible.
Sé que parece mentira,
pero tal y como eres, te soñé,
durante varios meses, durante un decenio.
Parece insensato que tal afirmación diga,
pero es un deja vu, talvés una ilusión,
pero sea lo que sea, hoy es cierto; eres tú, una belleza.
Soñaré siempre, ahora con tenerte,
que me notes y que yo te ame,
que estemos juntos, para siempre amantes.
Espero el día que mi último sueño,
sea real, que deje de ser una idea de mi mente,
y de repente, yo viva contigo y tú conmigo.
C. Macci
jueves, 15 de abril de 2010
¡Buenos días, Mundo!
Hoy amanecí terriblemente
inundado por lo que llaman ansiedad,
ansiedad de verte feliz y sin gases,
ansiedad por verte sin temblores.
Mundo, amanecí triste por ti,
porque estamos viviendo en tu piel,
y te quitamos los pulmones,
porque nos bebemos tu sangre.
Somos parásitos en tu cuerpo,
somos esclavos del dinero,
tu enfermedad más grande,
tu mal verdadero y eterno.
Estimado amigo, he estado pensando,
tus calenturas se deben a mi y a mis relativos,
se deben a mis desechos y mis proyectos;
es por el amor al dinero, creo yo.
No es más que una aberración,
una psicosis siniestra de nosotros,
que queremos de ti todo, y te damos
lo suficiente para seguir explotándote.
Talvés solo a mí me inunda esta ansiedad,
por verte sano y feliz,
por verte competir con Urano y Júpiter;
y no sé qué hacer, son pocos los que por ti lloran.
Me disculpo amigo Mundo,
me disculpo por no decirte "Tierra",
porque cada vez que menciono tu nombre,
se hace una rima con la palabra "Guerra".
Te digo "Mundo" aunque rime
con palabras de lo inmundo,
con vagabundo y nauseabundo,
te digo "Mundo", para que mi corazón no sea necio.
Estoy infeliz porque tus parásitos,
de los cuáles soy parte,
matan a quienes verdaderamente te aman,
los extinguimos y los hacemos pieles.
¡Perdóname Mundo, perdóname!
Soy absolutamente inútil e insignificante todavía
como para luchar por tu alegría.
Por mientras, dado que de día es,
te digo: ¡Buenos días, Mundo!
C. Macci
inundado por lo que llaman ansiedad,
ansiedad de verte feliz y sin gases,
ansiedad por verte sin temblores.
Mundo, amanecí triste por ti,
porque estamos viviendo en tu piel,
y te quitamos los pulmones,
porque nos bebemos tu sangre.
Somos parásitos en tu cuerpo,
somos esclavos del dinero,
tu enfermedad más grande,
tu mal verdadero y eterno.
Estimado amigo, he estado pensando,
tus calenturas se deben a mi y a mis relativos,
se deben a mis desechos y mis proyectos;
es por el amor al dinero, creo yo.
No es más que una aberración,
una psicosis siniestra de nosotros,
que queremos de ti todo, y te damos
lo suficiente para seguir explotándote.
Talvés solo a mí me inunda esta ansiedad,
por verte sano y feliz,
por verte competir con Urano y Júpiter;
y no sé qué hacer, son pocos los que por ti lloran.
Me disculpo amigo Mundo,
me disculpo por no decirte "Tierra",
porque cada vez que menciono tu nombre,
se hace una rima con la palabra "Guerra".
Te digo "Mundo" aunque rime
con palabras de lo inmundo,
con vagabundo y nauseabundo,
te digo "Mundo", para que mi corazón no sea necio.
Estoy infeliz porque tus parásitos,
de los cuáles soy parte,
matan a quienes verdaderamente te aman,
los extinguimos y los hacemos pieles.
¡Perdóname Mundo, perdóname!
Soy absolutamente inútil e insignificante todavía
como para luchar por tu alegría.
Por mientras, dado que de día es,
te digo: ¡Buenos días, Mundo!
C. Macci
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