jueves, 23 de agosto de 2012

Verte ser mujer.

No quiero que me des amor,
Quiero que me des placer,
besos, orgasmos, un secreto inolvidable entre dos: tú y yo.

Escribir mis versos
En tu espalda, con mi lengua
y mis besos.

Y de paso besar tu cuello,
dibujar a oscuras tu cuerpo
con mis manos.
Escuchar tus latidos
y sentir el torrente de pasión
en cada parte de la piel.

Sentirte indómita entre mis piernas.
Tus uñas en mi espalda,
tu jadeante respiración.
Sentir tu lujuria
hecha un cuerpo perfecto y
descontrolado por el momento.

Tenerte eternamente
en tan solo una noche,
saborear el sabor de tu intimidad,
palpar tu perversión,
verte fluir en manantiales de rebelión.
Verte ser mujer.
Sentirte siendo mujer.

C. Macci

ALG. 2012

domingo, 19 de agosto de 2012

Una carta oscura

La situación es crónica,
Todos los días alguien como yo muere,
Por la misma razón que me desasosiega:
Estar vivo porque sí.
Soy valiente, creo yo.
Pocos intentamos existir
Bajo el esquema del sistema
Sin dejar de lado que es insignificante.
Es una lucha pertinaz y obstinada,
Cerca de lo que podríamos denominar tortura,
Y lo logro, a la fuerza,
Intentando olvidar las salidas de emergencia.
Hay dos salidas de emergencia,
Por si no las sabían:
Las drogas y el suicido.
Cualquier otro camino es un ansiolítico.
Hablo de lo que la mente tiene,
De esas tinieblas que albergan
Un pesar sobre la existencia,
Esta que nadie quiere obviar, sólo yo.
Estoy en desacuerdo de vivir
Con dolor por vivir,
Pero no huyo a mi destino,
Lo enfrento valiente y espero...
Espero exasperado el día y hora de mi muerte,
La que ya tengo pero que consumo
En una última exhalación y cerrar de ojos,
La que cancela esta historia estúpida de mi vida.
Esta historia que escribo en este sitio,
Que pocos leen y nadie entiende,
La crónica de un ser vivo que vive muerto,
La primera novela sin gloria y psicodélica.
Respirar es inconsciente y esa inconsciencia es tortura.
Despertar es un pesar galopante.
Dormir es lo mas cerca a la felicidad.
Gritar es una válvula
Para hacerle saber al mundo
Que lo odio y que pronto moriré,
Que mi vida no pasará de 100 años
Y que con certeza
Nadie entenderá nunca porqué el tiempo
Avanza tan rápido.
Es por una simple razón:
Luego de cada muerte,
El día dura menos,
La vida dura menos,
El sol brilla menos
Y esta prosa importa menos.
Soplo y trato que el hálito de vida
Se me vaya y no vuelva,
Pero parece que está amarrada
A estos huesos.
Válgame decir que sufro,
Por estar vivo y sin siquiera
Las agallas para buscar un suicidio...
Sabiendo aún
Que no hay nada entre cielo y tierra
Por lo que deba estar respirando.

C. Macci

domingo, 5 de agosto de 2012

Estoy donde nunca estuve

Por esa razón, inserto suave las drogas,
Esas de mi vida.
Las que hunden el alma en estupor
Las que destruyen los sentimientos,
Las que me hacen odiarte
Con lo que te rodea.

Estoy allá, cerca del esoterismo
Hundido en ideas y paganismo,
Donde la historia no se atreve a ingresar
Con sus pocas armas y defensa,
Donde soy rey y esclavo,
Donde el alma está muerta y alejada de este sufrimiento
Que llaman vida.

Nado en el mar de odio,
Contra la existencia,
Donde la gente vive sin fuerzas
Y se ahoga por cansancio,
Donde llorar no es raro
Y reír es revolucionario.

Estoy donde nunca estuve antes
Ni estaré después de antes,
Estoy donde la música existe de por sí
Y para siempre ondula en el aire,
Ahí donde el lenguaje y la escritura son primitivos,
Donde la ciencia y las fuerzas sociales
Son de la vieja escuela.

Estoy donde nunca debí estar,
De la mano de los grandes reyes
De la historia contracorriente,
Siempre luchando contra los principios y moralidad
Justo ahí,
Donde la inocencia es magíster entre la maldad.

Y soy feliz con esto y contra eso,
Dando alas al olor del café
Recién hecho,
Ese que combina con la música
Y la soledad,
Ese brebaje ancestral que da alas
Y siembra fuerza espiritual,
Cual si fuera el dolor de mi alma.

C. Macci

sábado, 4 de agosto de 2012

Dolor

Hablemos hoy del dolor,
De ese que vive sin pundonor,
Que aparece donde no lo necesitamos
Y es solo un reflejo de los humanos.

Nítido entre las lágrimas,
Siempre duele justo en la herida,
Podría ser físico, romántico,
También el alma lo ha sentido.

Está ahí, haciendo mella
En el conocimiento y la política,
Duele ver las personas que lo infunden,
La gente que usa el dolor como su arma.

Sí, lo usan como un arma contra el alma,
Un dolor para torturar, herir, humillar.
¡Que se vayan al infierno
Quienes disfrutan del dolor ajeno!

El dolor existe en cada segundo de la existencia,
Duele nacer, crecer, madurar, procrear
Y también duele morir,
Más aun cuando se hace con rencor.

Todo lo que se sufre, duele.
El amor, la religión, la política,
El capitalismo, el socialismo,
La historia, la familia... Todo duele.

Duele la insatisfacción y el deséxito,
Duele escribir, y duele mas no hacerlo.
Llorar no es sentir dolor,
Llorar es disfrutarlo.

El dolor existe en todo cuanto hay,
Muchos lo asocian a un "¡ay, ay, ay!"
Mas lo sabemos, es algo más,
Es una parte constante de la existencia.

El dolor no duele,
Llorar no es dolor,
El dolor es tener dolor,
Es subversivo, inmovible.

Solamente existe y es un sentimiento
Que nadie quiere ni lo tiene presente,
Se alimenta de otros sentimientos
Y vive como un parásito.

C. Macci


jueves, 2 de agosto de 2012

La furia que llevo

No es más que un sentimiento
Pero me acoge en su magnificencia,
Me eleva a los oscuros lares
De insatisfacción y tormento.

Es eso que me ha hecho crecer
Odiando a los saqueadores de mi pueblo,
Es eso que me ha hecho vivir
En contra de las posibilidades.

Es la furia que llevo dentro
Una historia que no tiene cuento,
No es real y en su existencia sí lo es;
Es el flagelo con el que crezco.

Me guía a luchar por un ideal:
Dejar de lado lo que me hace mal,
Olvidar los códigos y la moral
Llenar mi vida con todo lo superficial.

Además, esta furia está en contra de los energúmenos,
En contra de los abusos y asaltos,
Esta furia odia los fracasos y desfalcos,
Repudia a los mediocres con poder.

Repudia la soberanía, las utopías,
Muere en su lucha contra las clases sociales,
Hiere al corazón débil ajeno a mí
Mientras a mí me fortalece.

Es la furia que llevo dentro.
Es mi mundo, mi tormento.
Convivo con ella y en ella encuentro
Todo esa satisfacción sin condimento.

Simplemente la he amaestrado
Y enfocado sutilmente
Para que saque a flote
En este mar inmundo que llaman vida.

C. Macci

domingo, 29 de julio de 2012

Relato

Eran esos días en los que los partidos
Eran traicioneros conocidos,
Todos tenían apellidos,
Uno era el hermano de un Nobel
Otro era el hijo de un derechista sucio
Que en su única virtud, eliminó el ejército
Para su beneficio.
El tercero era un hipócrita de un gobierno local.

Mi pueblo lloraba a diario,
Creía mentiras de los medios de comunicación,
Parcializados,
Vestidos de rojo y azul, con amarillo ó
Hartos del color verde de nuestras praderas
Y de las caderas y sombreros sin letras
Que se vestían con esos colores de la contra
Sin ser de izquierda.

Yo, siendo un normal sin más que una profesión,
Sabia que estábamos mal.
Quien eliminó el tren 20 años atrás
Ahora quería ser propulsor de su reactivación,
Y el otro, aprovechando su riqueza
Quería mas poder para diz que gobernar
El más callao' era una víbora de harto nivel de burocracia
Un desleal igual que los demás.

La crisis de los hospitales,
La apertura de nuestras piernas a los
Internacionales,
Nuestra inflación hija de la astucia
Ratera y filibustera de los asambleístas
Nos tenían en la calle.
Con hambre, sin casa, sufriendo.

Yo era profesional
Y aun así apenas vivía.
Yo era de esos que aprovecharon recursos
Y becas del estado benefactor,
De sus vestigios
Pero aun así, no estaba de acuerdo
Con el sistema,
Lo sabia, algo estaba mal.

Nuestra primer mujer presidenta
Carecía de gracia, apoyo, conocimiento
Ella sin querer, fue nuestra peor desgracia
No por ser mujer
Sino por llegar a entrometerse en
La guerra de hombres de verde
Sucios y rapaces.

Ya no habían agujeros para desahogar
Al pueblo y sus hijos
Ni el fútbol ni el boxeo, ni el ciclismo ni el atletismo
Ninguno de esos éxitos callaban
El sufrimiento e inconformidad del pueblo
Para peores, vinieron los religiosos
Y los que se gustan con su mismo sexo
E hicieron un espectáculo,
Un ridículo legal en busca de derechos
Que desviaba la atención
De nosotros los indignados.

No supe que pasaría,
Ni siquiera si existiría éxito en mis empresas
Si algún día, compraría un terreno
Para darle años tranquilos a mis viejos
No comía tranquilo
Vivía alterado, nervioso
Por culpa del gobierno.

Solo tenía a mi disposición
Este espacio
Esta ventana que miraba
Hacia la ciudad sitiada por
Abyectos y fariseos,
Por ladrones y Águilas
Y así, escondido entre la penumbra
Y el anonimato,
Pude ver nuestras desgracias floreciendo.
Lloré miles de veces.

C. Macci

miércoles, 25 de julio de 2012

Alegoría

No hay ningún secreto
En decir que la vida es miserable
Desde que se hace,
Hasta que te vuelves un féretro.

No es tampoco un oculto
Que decir la verdad
es siempre correcto,
De repente es falta de respeto.

Sobre la mentira, puedo decir,
Que es mentira que se pueda vivir
Sin hacerlo dos ó tres veces al día,
Me parece una herramienta de vida.

Del dinero, mejor no hablar,
Es prácticamente lo más superficial
Y tal vez la razón principal
Para creer que la vida es miserable.

De política ya lo han dicho todo
Menos que, sin esa mierda no hay desarrollo...
Lo sé, es totalmente un embrollo,
Pero eso nos impulsa a mejorar.

La riqueza más grande del mundo
Es el conocimiento, el estudio,
Por varias razones, pero especialmente
Porque te da criterio para sobrevivir.

Sobre el amor, debo declararme
Como no practicante,
Sin embargo le tengo un cariño impresionante
Al que dice que lo halla o que lo ha sentido.

La religión, ¡oh tema más escabroso!
Puedo solamente decir que no creo
En dogmas del humano
Ni en santos a base de oro y fama.

De la guerra, agradezco a mi naturaleza
Que nací en un país sin ejército
Que vive en guerra contra la abyección
Y la falta de conocimiento.

De la literatura sólo creo,
Que quien no lee más de 10 libros al año
Puede llegar a creer en la vida, el amor, la política
También en las religiones, el dinero y el dolor.

De arte podría escribir
Líneas hasta el fin del universo,
Incluir a la música en sus espectros,
Someter la vida a sus bases y conceptos.

Y así, hasta que se acaben mis latidos
Podría este servidor,
Escribir una alegoría tras otra
Sin llegar ser más que una hipérbole con vida y sin memoria.

C. Macci




viernes, 20 de julio de 2012

El ritmo

Empieza el ritmo que corre
Por las venas, acelerado
Sin dejar rastro, nos recorre
De allá para acá, ondulado,
En ondas que entran en una oreja
Y salen sin permiso por la otra,
Dando vida a las personas viejas
Dando energía a los jóvenes.

De repente, absorto, absorbido
Por la música, el viento es leve
Y los detalles de la existencia en el oído,
Están para hacernos ver y leer lo indeleble
Y también criticamos
Y también hablamos
Y también viajamos...

Y de nuevo empieza el ciclo,
Para sumergirnos entre sinfonías
Propias de la humanidad y su cinismo
Que también es alimentado,
Por sus ondas senoidales, del ritmo,
Pero no de la música,
Mas bien el del infame socialismo.

Pero me libera, a mí y a quien quiera,
De estas cosas que nadie espera,
De las ideologías absurdas
De las que me quejo por horas,
Y cuando esto pasa
Creo que es hora de hacer nueva
Música, de hacer mi propio ritmo
Para liberar a quien aún está atado
A la sociedad y vida enajenadas.

No acaba ni cuando está en silencio,
Imposible,
Recordarás que el silencio es música,
Espiritual, real
Y es quien da ritmo al tiempo
Y tiempo al ritmo.
El ritmo no acaba,
Hay que disfrutarlo
Y elevarlo al alma,
Darle libertad y volar junto a su calma
Dentro del pentagrama.

C. Macci

domingo, 15 de julio de 2012

Ansiedad

Sabe a desazón e inconformidad,
Huele a desesperación interna
Se conjuga fuerte en soledad
Y no deja tiempo ni cuerpo sin terna,
Tampoco es natural,
Ni es fácil domar a la ansiedad,
Si es mental
Debe ser tratada, aunque parezca raro
Con mayor control personal
Si no, con un poco de psiquiatría.

Es un mal necesario,
Parece que todos lo padecemos,
Algunos con mayor gravedad
Otros ni saben lo que da,
Mas sin embargo, existimos
Con o sin esta enfermedad,
Que nos hace efímeros
Y nos vuelve humanos,
Que nos saca de quicio
Y nos vuelca hacia la tristeza,
O inclusive, depresiones y rareza.

La odio, a la ansiedad,
Que me mata de a poco
Y me ahoga sin agua, sin aire
Me deja solamente con un donaire
Y una ambición, una razón abstemia,
Ya da igual, me hace mal...
Y la gente que nos rodea,
Sufre sin saberlo,
Ni siquiera podrían entenderlo,
Padecer de esta porquería
Es por ocasiones donoso,
Y en su mayoría doloroso.

C. Macci

miércoles, 11 de julio de 2012

La música que va con ella

Una noche larga
Inicia con una botella
Y termina con una mujer,
De barrio o de empresa,
Profesional o prostituta...
Mujeres al fin
Con piernas y sin valor,
Cuando tienen un precio.

Y en el momento que aparece,
Ella, con sus mejores dátiles
Comienza el ritmo,
El duelo natural entre los instintos
Sexuales y la perversión
Versus la moral y la tentación.

Todo depende de ella,
Oh sí, y de su accionar...
Nosotros, los hombres, estamos vacíos
Y apreciamos su belleza, su cuerpo.
Tal vez, entonces, tal vez
Deseemos su amor o simplemente
Su cuerpo.

La música va con ella,
Y los tragos no son casi siempre
Una gran compañía,
Sin embargo, podemos compartir
Los cuerpos, las almas, los sexos
Por un precio, claro,
Que nada es gratis...
No, no lo es.

Luego, se acaba el placer
Entre las luces y el amanecer
O perdura la semilla y se vuelve amor,
Si no, es solamente una esperma
Que corre en su espalda al son del ritmo
De su cuerpo y del palpitar,
Como al fin y al cabo es la debilidad
Masculina y la ventaja femenina...

C. Macci