De las múltiples experiencias
Se aprende a vivir.
Luego vienen los días de éxito
O des-éxito,
Depende de tu manera de pensar.
Esto no es una reflexión,
Ni mucho menos un poema.
Hoy solo quería que la historia,
Aburrida y sencilla,
Me recuerde que estoy vivo,
En los labios de quien lee,
Buscando la rima...
La rima que rime con el silencio,
La que nunca encuentro
Ni en las décimas en español
Ni en los intentos de "portuñol"
Bah! Y qué va!
La gente va a criticar estas letras,
Unos dirán que es un estilo,
Otros que se asemeja a un mamotreto
Y da igual, sabes?
Porque no es lucro,
Es un placer del alma,
Es escribir y desahogar
Mi espíritu aventurero
Entre mis dedos.
De repente en la madrugada,
Otros días de manera amargada,
Sin embargo, con liberación
Y tranquilidad del alma.
Catarsis que llaman,
Eso es esto.
Letras de un labriego,
Excéntrico y noctámbulo,
Que escribe sincero
Cuanto reflejo o tormento
A su mente llega muy lento.
Y no es un estilo...
Tampoco es lírica, ni ensayo,
Mucho menos literatura,
No lo es pero ni de soslayo...
Es una necesidad de té de tilo
Que no hay y me aventura
A apagar la ansiedad en el vacío
De esta mi tortura.
C. Macci
Estas letras, son parte de mi forma excéntrica de ver el mundo y de la manera como se hunde mi barcaza en las experiencias de vida. Carlos Macci.
lunes, 26 de noviembre de 2012
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Cosas
Había hecho el poeta,
Un par de versos sobre las cosas que matan,
Como el insomnio y la corbata,
Cosas sin sentido, como la guerra.
El poeta estuvo feliz,
Criticando al profeta de Israel
Y al suicida extremista palestino.
Hablando de cosas que no tienen sentido.
Dijo el poeta:
«Cuídate de las sinagogas,
Cuídate de los libros.
Más vale un ateo en soledad
Que un profeta en el anfiteatro»
Eso dijo el poeta,
Sin imaginar que escribía
En un libro virtual, de la tecnología;
Que no salvaría los cambios.
Las cosas sencillas y absurdas
Hacen de la gente momias...
Cosas inservibles.
Cosas incapaces de vivir solas.
¡Qué cosas!
Un juego de palabras.
Eso somos:
A rato muertos, a ratos letras.
Somos esas cosas pasajeras,
En el destino,
Cosas de la mente de un poeta,
O simplemente cosas mal puestas en el camino.
C. Macci
Un par de versos sobre las cosas que matan,
Como el insomnio y la corbata,
Cosas sin sentido, como la guerra.
El poeta estuvo feliz,
Criticando al profeta de Israel
Y al suicida extremista palestino.
Hablando de cosas que no tienen sentido.
Dijo el poeta:
«Cuídate de las sinagogas,
Cuídate de los libros.
Más vale un ateo en soledad
Que un profeta en el anfiteatro»
Eso dijo el poeta,
Sin imaginar que escribía
En un libro virtual, de la tecnología;
Que no salvaría los cambios.
Las cosas sencillas y absurdas
Hacen de la gente momias...
Cosas inservibles.
Cosas incapaces de vivir solas.
¡Qué cosas!
Un juego de palabras.
Eso somos:
A rato muertos, a ratos letras.
Somos esas cosas pasajeras,
En el destino,
Cosas de la mente de un poeta,
O simplemente cosas mal puestas en el camino.
C. Macci
domingo, 18 de noviembre de 2012
Escapatoria
Tus ojos claros dejan entrever
Más allá que un atardecer.
Siempre cosas profundas.
Una atracción para mi rebeldía.
Tus cabellos rizados,
Negros y abundantes como la noche,
Me enredan entre ilusiones.
Son perfectos, son lírica hecha arte.
Tus labios suaves y rojos todos,
Como la cereza de un pastel
Te hacen ver divina, divina.
De repente eternos, de repente únicos.
Pero todos esos dátiles tuyos,
Todas tus uvas bien acomodadas en el racimo,
No me borran de la mente,
El desastre de mi entorno, de mi tierra.
Eso me hace triste, duro, rudo.
No sé si tanta desolación en esta tierra,
Me ha hecho cruzar mi camino con el tuyo.
Pero me preocupa y me distrae.
Me distrae el destino y mis afanes,
Y siento que no puedo amarte,
Porque no he resuelto el mundo
O porque no me amo como yo a ti.
Es una inverosímil realidad,
La perfecta excusa para no comprometerme.
La tremenda historia que podría acabar mal
Como todas las de su tipo.
Sin embargo, bella mía,
Tus ojos, tu vida, tu hermosa algarabía,
La que vive en tus gestos y tu piel,
La que hace reír...
Todo eso tuyo que existe en mi mente,
Que coadyuva a mi alma
En la búsqueda de paz,
Todo eso, me mantiene alerta y con vida.
Así que, buscaré una escapatoria,
No lírica, no musical, no histórica,
Para aceptar este mundo en su tinieblas
Y abrazarme a ti para hallarme a mi mismo.
C. Macci
Más allá que un atardecer.
Siempre cosas profundas.
Una atracción para mi rebeldía.
Tus cabellos rizados,
Negros y abundantes como la noche,
Me enredan entre ilusiones.
Son perfectos, son lírica hecha arte.
Tus labios suaves y rojos todos,
Como la cereza de un pastel
Te hacen ver divina, divina.
De repente eternos, de repente únicos.
Pero todos esos dátiles tuyos,
Todas tus uvas bien acomodadas en el racimo,
No me borran de la mente,
El desastre de mi entorno, de mi tierra.
Eso me hace triste, duro, rudo.
No sé si tanta desolación en esta tierra,
Me ha hecho cruzar mi camino con el tuyo.
Pero me preocupa y me distrae.
Me distrae el destino y mis afanes,
Y siento que no puedo amarte,
Porque no he resuelto el mundo
O porque no me amo como yo a ti.
Es una inverosímil realidad,
La perfecta excusa para no comprometerme.
La tremenda historia que podría acabar mal
Como todas las de su tipo.
Sin embargo, bella mía,
Tus ojos, tu vida, tu hermosa algarabía,
La que vive en tus gestos y tu piel,
La que hace reír...
Todo eso tuyo que existe en mi mente,
Que coadyuva a mi alma
En la búsqueda de paz,
Todo eso, me mantiene alerta y con vida.
Así que, buscaré una escapatoria,
No lírica, no musical, no histórica,
Para aceptar este mundo en su tinieblas
Y abrazarme a ti para hallarme a mi mismo.
C. Macci
martes, 13 de noviembre de 2012
Insomnio
Si el tormento no me deja dormir,
Lo uso para pensar.
¿Acaso debiera dejar de aprovechar
Semejante oportunidad?
El insomnio es una casualidad,
Esa necesidad de dormir sin sueño,
Mientras la mente trabaja.
Le damos vuelta al problema sin resolverlo.
Es un reflejo de la madurez,
También de la ansiedad
Que este mundo vertiginoso
Carga sobre nuestros hombros sin permiso.
Y entonces buscaremos la deidad,
Esa que nos dé sueño
Y nos quite la pureza extrema
De poder pensar, libres, objetivos.
El insomnio es parte de una necesidad
Biológica ó psicológica, no sé,
Pero le robamos tiempo al tiempo
Y resolvemos muchos tormentos.
Y justo cinco estrofas después
Se viene una oleada de sueño,
Dan ganas de abandonar la solución
Y naufragar en la necesidad de descanso.
Pero se termina... La marea está baja
Y no llega hasta el punto más alto
En la playa del tormento;
No ahoga el tormento.
Pero entonces nosotros si nos ahogamos,
En un mar de lágrimas, de sueño.
Y es ahí donde aparece el único sueño que no se cumple:
El insomnio.
C. Macci
Lo uso para pensar.
¿Acaso debiera dejar de aprovechar
Semejante oportunidad?
El insomnio es una casualidad,
Esa necesidad de dormir sin sueño,
Mientras la mente trabaja.
Le damos vuelta al problema sin resolverlo.
Es un reflejo de la madurez,
También de la ansiedad
Que este mundo vertiginoso
Carga sobre nuestros hombros sin permiso.
Y entonces buscaremos la deidad,
Esa que nos dé sueño
Y nos quite la pureza extrema
De poder pensar, libres, objetivos.
El insomnio es parte de una necesidad
Biológica ó psicológica, no sé,
Pero le robamos tiempo al tiempo
Y resolvemos muchos tormentos.
Y justo cinco estrofas después
Se viene una oleada de sueño,
Dan ganas de abandonar la solución
Y naufragar en la necesidad de descanso.
Pero se termina... La marea está baja
Y no llega hasta el punto más alto
En la playa del tormento;
No ahoga el tormento.
Pero entonces nosotros si nos ahogamos,
En un mar de lágrimas, de sueño.
Y es ahí donde aparece el único sueño que no se cumple:
El insomnio.
C. Macci
lunes, 12 de noviembre de 2012
Abuelos
Hoy estuve recordando
Que cuando llueve con sol
Un venado de cola blanca nace,
Eso decía mi abuelo.
Que cuando un perro gruñe
Es porque desconfía de una persona,
Que además ven los fantasmas
Y que por eso lloran en la madrugada.
Mi abuela decía que los guapos
No hablan, no cantan, no lloran.
Que tampoco existen.
Decía que los guapos eran hombres.
El abuelo decía, que la poesía
Y una flor, conquistaban a una nena.
Yo le dije que ahora no,
Que ahora lo hace un carro y un pent-house.
Mi abuela decía que una mujer
Siempre sería mujer con el hombre
Que la tratara como mujer
Y no como una cualquiera.
Yo le dije a mi abuela que ya no hay mujeres
No de esas, que ahora las hay de revista,
De esas que sólo se maquillan y trabajan,
De esas que duermen solo 5 horas.
Me dijo: "Esas no son mujeres, hijo,
Esas son esclavas del placer y la vanidad"
Aún no lo entiendo,
He de confesar.
Murieron ambos y nunca les pregunté
Si amar era real.
Si la política servía de algo.
Si el alcohol curaba heridas.
Nunca les pregunté si los sueños se cumplían.
Si las flores se marchitan
O si el dinero es real.
Si el dinero es la felicidad.
C. Macci
Que cuando llueve con sol
Un venado de cola blanca nace,
Eso decía mi abuelo.
Que cuando un perro gruñe
Es porque desconfía de una persona,
Que además ven los fantasmas
Y que por eso lloran en la madrugada.
Mi abuela decía que los guapos
No hablan, no cantan, no lloran.
Que tampoco existen.
Decía que los guapos eran hombres.
El abuelo decía, que la poesía
Y una flor, conquistaban a una nena.
Yo le dije que ahora no,
Que ahora lo hace un carro y un pent-house.
Mi abuela decía que una mujer
Siempre sería mujer con el hombre
Que la tratara como mujer
Y no como una cualquiera.
Yo le dije a mi abuela que ya no hay mujeres
No de esas, que ahora las hay de revista,
De esas que sólo se maquillan y trabajan,
De esas que duermen solo 5 horas.
Me dijo: "Esas no son mujeres, hijo,
Esas son esclavas del placer y la vanidad"
Aún no lo entiendo,
He de confesar.
Murieron ambos y nunca les pregunté
Si amar era real.
Si la política servía de algo.
Si el alcohol curaba heridas.
Nunca les pregunté si los sueños se cumplían.
Si las flores se marchitan
O si el dinero es real.
Si el dinero es la felicidad.
C. Macci
miércoles, 31 de octubre de 2012
De apariencias y codicia
Somos un saco de inmundicia,
De apariencias y codicia,
Y vivimos sin consciencia
Destruyendo todo en derredor.
Y crecemos y soñamos,
Y luego nos administramos
A diestra y siniestra,
Extremando lo que no somos.
Viviendo de apariencias,
Gastando lo que no tenemos,
Viajando por el mundo
Sin conocer nuestra propia casa.
Pagando caprichos
Y pagando pecados cometidos,
Olvidando la ética y la moral,
Así vivimos.
Qué absurda realidad!!
Vivir como en un trance,
Soñar tremendamente
Mientras socavamos las bases de la familia.
Somos egoístas,
También impersonales.
Un poco de modernos
Y otro poco cavernícolas.
Ah, pero todos en contra de cambiar.
Todos igual, de doble moral.
Así vivimos.
De apariencias y codicia.
C. Macci
De apariencias y codicia,
Y vivimos sin consciencia
Destruyendo todo en derredor.
Y crecemos y soñamos,
Y luego nos administramos
A diestra y siniestra,
Extremando lo que no somos.
Viviendo de apariencias,
Gastando lo que no tenemos,
Viajando por el mundo
Sin conocer nuestra propia casa.
Pagando caprichos
Y pagando pecados cometidos,
Olvidando la ética y la moral,
Así vivimos.
Qué absurda realidad!!
Vivir como en un trance,
Soñar tremendamente
Mientras socavamos las bases de la familia.
Somos egoístas,
También impersonales.
Un poco de modernos
Y otro poco cavernícolas.
Ah, pero todos en contra de cambiar.
Todos igual, de doble moral.
Así vivimos.
De apariencias y codicia.
C. Macci
lunes, 29 de octubre de 2012
Te espero
Te espero entre mis sábanas.
Como espero la noche fría entre mis sueños.
Te espero como la hora del desvelo,
Como si fueras el atardecer.
Así te espero.
Sin esmero.
En enero.
El mes embustero.
Te espero.
Mientras tanto agonizo
Entre las agujas del tiempo,
Esperando,
Cual si fuera un futuro incierto,
Abierto
A sonar en el tiempo
Como el granizo
En el techo.
Lloviendo.
Lloviznando.
Aquí te espero.
Como cuando el café se está chorreando.
Respirando tu fragancia.
De valle recién mojado.
Llovido.
Amado.
Te espero entre mis sábanas,
Para que seques mis lágrimas
Y cures esta alma atormentada
Por los minutos de espera.
Te espero.
Como el minuto al minutero.
Absorbiendo el silencio.
Así te espero.
Entretejiendo momentos.
Inolvidables.
Incontables.
Inexorables.
Interminables.
Inesperados, como la espera de tu presencia.
De tu fragancia.
Aquí y allá.
Por doquier y sin querer...
Te espero.
C. Macci
Como espero la noche fría entre mis sueños.
Te espero como la hora del desvelo,
Como si fueras el atardecer.
Así te espero.
Sin esmero.
En enero.
El mes embustero.
Te espero.
Mientras tanto agonizo
Entre las agujas del tiempo,
Esperando,
Cual si fuera un futuro incierto,
Abierto
A sonar en el tiempo
Como el granizo
En el techo.
Lloviendo.
Lloviznando.
Aquí te espero.
Como cuando el café se está chorreando.
Respirando tu fragancia.
De valle recién mojado.
Llovido.
Amado.
Te espero entre mis sábanas,
Para que seques mis lágrimas
Y cures esta alma atormentada
Por los minutos de espera.
Te espero.
Como el minuto al minutero.
Absorbiendo el silencio.
Así te espero.
Entretejiendo momentos.
Inolvidables.
Incontables.
Inexorables.
Interminables.
Inesperados, como la espera de tu presencia.
De tu fragancia.
Aquí y allá.
Por doquier y sin querer...
Te espero.
C. Macci
lunes, 15 de octubre de 2012
Puerto Viejo
Si existiera la oportunidad de tenerlo acá,
Ser el dueño de sus paisajes,
Gobernar su viveza y libertinaje,
Seguramente sería cercanamente feliz.
Está en el paraíso
Del run down y el mar salado,
Donde el humo es el cielo
Y el mar el placer del negro.
El tiempo no corre por el puerto.
El viento es el maestro.
Y tiene sus playas divinas
Y sus mujeres europeas
Hecho del Caribe
Con su sabor a carnaval,
A banano y cultura colonial
Donde las raíces son lúdicas
Donde la música es más que gitana,
Es natural y más humana,
Igual que la gente
Igual que las playas.
Donde la sed se cura
Con agua e' pipa y panbom y mariscos
Donde un peñasco es historia
De nuestras vidas y los turistas.
Ese es mi Puerto Viejo,
Amenazado por leyes y ambiciones
De políticos egoístas y avaros.
Mi Puerto Viejo.
Es mío, y tuyo y de los turistas
Y de cada uno que lo cuida
Y de cada nena que lo embellece.
Es nuestra joya del Caribe.
Es el sitio del Rice and Beans,
Donde los cocos no asustan,
Donde los negros son reyes
Es el puerto donde dejaría mi juventud.
Mi Puerto Viejo.
Donde las gaviotas son libres
Donde el humo es para el alma.
Donde el tiempo no pasa.
C. Macci
Ser el dueño de sus paisajes,
Gobernar su viveza y libertinaje,
Seguramente sería cercanamente feliz.
Está en el paraíso
Del run down y el mar salado,
Donde el humo es el cielo
Y el mar el placer del negro.
El tiempo no corre por el puerto.
El viento es el maestro.
Y tiene sus playas divinas
Y sus mujeres europeas
Hecho del Caribe
Con su sabor a carnaval,
A banano y cultura colonial
Donde las raíces son lúdicas
Donde la música es más que gitana,
Es natural y más humana,
Igual que la gente
Igual que las playas.
Donde la sed se cura
Con agua e' pipa y panbom y mariscos
Donde un peñasco es historia
De nuestras vidas y los turistas.
Ese es mi Puerto Viejo,
Amenazado por leyes y ambiciones
De políticos egoístas y avaros.
Mi Puerto Viejo.
Es mío, y tuyo y de los turistas
Y de cada uno que lo cuida
Y de cada nena que lo embellece.
Es nuestra joya del Caribe.
Es el sitio del Rice and Beans,
Donde los cocos no asustan,
Donde los negros son reyes
Es el puerto donde dejaría mi juventud.
Mi Puerto Viejo.
Donde las gaviotas son libres
Donde el humo es para el alma.
Donde el tiempo no pasa.
C. Macci
martes, 9 de octubre de 2012
Inexistencialismo
Es justo en este punto
En el que no hay detalle alguno
Que me haga declinar
Sobre lo que de la vida reclamo.
La falta de sentido,
Esa que amarga lo sentido,
Eso que flagela cada ligamento,
Cada coyuntura corporal,
Toda esa falta de razón de ser
Me vuelve nihilista,
A veces masoquista.
Aun así mis pensamientos no cambian,
Y no hay por qué.
Si alguien me mostrara
El valor de alguna parte de la existencia
Dejaría de lado, al menos un rato,
Las tendencias suicidas,
Esas que me absorben y tranquilizan
En un acto de "fe"
Que me hace esperar a diario
La muerte de mi vida.
No obstante, sigo hacia adelante
En búsqueda de la historia
Que me tranquilice al instante,
Que borre de mí
Las ideas perpetuas de inexistencialismo
Y dolor profundo
De esta desazón que llaman vida.
C. Macci
En el que no hay detalle alguno
Que me haga declinar
Sobre lo que de la vida reclamo.
La falta de sentido,
Esa que amarga lo sentido,
Eso que flagela cada ligamento,
Cada coyuntura corporal,
Toda esa falta de razón de ser
Me vuelve nihilista,
A veces masoquista.
Aun así mis pensamientos no cambian,
Y no hay por qué.
Si alguien me mostrara
El valor de alguna parte de la existencia
Dejaría de lado, al menos un rato,
Las tendencias suicidas,
Esas que me absorben y tranquilizan
En un acto de "fe"
Que me hace esperar a diario
La muerte de mi vida.
No obstante, sigo hacia adelante
En búsqueda de la historia
Que me tranquilice al instante,
Que borre de mí
Las ideas perpetuas de inexistencialismo
Y dolor profundo
De esta desazón que llaman vida.
C. Macci
domingo, 7 de octubre de 2012
No fue coincidencia
No es pura coincidencia,
No lo es si todos sabemos lo que pasó.
Los resultados fueron manipulados.
La voluntad del pueblo quebrada, burlada.
No es pura coincidencia,
Ni es democracia; no lo es.
Es la traición a la realidad,
A la necesidad de cambiar.
No es cambiar por cambiar,
Es cambiar la estupidez,
Por una persona educada y menos tonta.
Es tratar de extirpar el cáncer.
Insisto, lo de hoy no fue pura coincidencia.
Ni lo de ayer,
Ni los "memes", ni el silencio.
Es traición. Dolor. Sinsabor.
Ergo, no habrá paz en varios días.
No se calmará la guerra, ni la presión.
Todo seguirá igual,
Sin coincidencia alguna.
Solo quería levantar un grito de lamento,
Por esos que vieron las estrellas
De su bandera tricolor
Desmoronarse como lágrimas.
Solo deseaba dejar claro, que no fue coincidencia.
Lo de hoy no lo fue.
No lo fue.
C. Macci
No lo es si todos sabemos lo que pasó.
Los resultados fueron manipulados.
La voluntad del pueblo quebrada, burlada.
No es pura coincidencia,
Ni es democracia; no lo es.
Es la traición a la realidad,
A la necesidad de cambiar.
No es cambiar por cambiar,
Es cambiar la estupidez,
Por una persona educada y menos tonta.
Es tratar de extirpar el cáncer.
Insisto, lo de hoy no fue pura coincidencia.
Ni lo de ayer,
Ni los "memes", ni el silencio.
Es traición. Dolor. Sinsabor.
Ergo, no habrá paz en varios días.
No se calmará la guerra, ni la presión.
Todo seguirá igual,
Sin coincidencia alguna.
Solo quería levantar un grito de lamento,
Por esos que vieron las estrellas
De su bandera tricolor
Desmoronarse como lágrimas.
Solo deseaba dejar claro, que no fue coincidencia.
Lo de hoy no lo fue.
No lo fue.
C. Macci
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